Hace 5 años, Bogotá Colombia Una mujer caminaba hacia su apartamento bajo la luz de la luna, mientras hablaba por teléfono sus ojos color miel se iluminaba, las luces de los postes se reflejaban sobre su vestido azul claro, el cual combinaba a la perfección con su piel trigueña, con unos zapatos de tacón color perla y un gabán largo palo de rosa. —También te amo, y quiero hablar contigo de algo, pero no te preocupes, puedo esperar al fin de semana. —Isa amor, también quiero contarte algo, pero ya sabes cómo son los jefes. —Lo sé amor, el fin de semana será para nosotros dos, recuerda no estresarte y comer bien. —Si amor, descansa, te escribiré apenas llegue a casa. —Vale amor, hablamos el fin de semana. Después de colgar, Isabel tomó el ascensor hasta el noveno piso, al salir

