—Abuelo, no me digas qué les creíste. —Hijo, el parecido es impresionante, pero si tienes dudas, míralo por ti mismo. —Antonio le entregó tres sobres, de diferentes laboratorios. —Si él fuera mi hijo, ella me lo habría dicho y no se hubiera escapado con el primero que le ofreció dinero y lujos. —Hijo ven siéntate, hablemos y aclaremos todo, solo te pido que nos escuches, y después tomarás tu decisión. Unos fuertes golpes se escucharon en la puerta, la cual Álvaro abrió, vio a un hombre agitado el cual sin preguntar trato de entrar, pero Álvaro lo detuvo. —¿Quién eres? —¿Qué pasa Miguel? — Gritó Zack acercándose. —Brayan está afuera con las dos mujeres y los acompañan varios hombres. —Leonardo cuida el apartamento, Miguel va a cuidar a los niños — Diciendo esto sale corriendo, Keil

