La Montaña

1046 Palabras
Íbamos de camino a la montaña, ya que nunca había escalado y ni me había detenido a practicar este arte. Ahora que puedo hacerlo no desaprovecharía esto. Vicente esta convertido en lobo, por lo tanto está siguiendo mi paso. Él está llevando las cosas para hacer una pequeña carpa. —¿Estas disfrutando esto? —Me dijo mientras subíamos —¿Segura que no quieres correr? —Cállate, estoy disfrutando las vistas —Me reí. Y en efecto. Unas hermosas vistas por todas las montañas, ya llevábamos medio camino. El sol apenas se podía notar pero no se sentía, estaba bastante cubierta y las nubes no dejaban que pasen sus rayos. —Es increíble ver como todo evoluciona a través del tiempo, imagino que esto en el siglo XXI no existe —Dije con pena —Es una lástima, esto es muy hermoso. —Así sucede con la mayoría de las cosas mi hermosa Danna, todo evoluciona para bien o para mal. No podemos evitarlo. No hay un botón para detener todo. Es verdad. Todo es inevitable e impredecible. Que cosas. La nieve está bastante fuerte, por lo tanto debo tener cuidado en donde piso. Vicente me mira medio desconfiado. —No sé cómo confías en esta montaña. Súbete en mi por favor, quisiera que experimentes el correr encima de un lobo. —Ya he experimentado tu potencial —Dije con una sonrisa socarrona. —No me refiero a eso. Dejé de bromear y me subí a su pelaje, su hermoso y sedoso pelaje. Es algo que me relajaba. Agarré la bolsa en donde están las cosas para que no se caigan y me sujete fuerte. Empezó a correr con bastante intensidad e hice bien en agarrarme, casi me caigo. Seguimos a viaje con marcha. Y. Aunque la cima estaba lejos. Estábamos por alcanzarla. Es. Una gran montaña. Bastante grande. El hielo. Estaba sólido. Y la nieve caía lentamente. Sin embargo. El sur me estaba haciendo un poco de efecto ya que conforme vamos subiendo con formación, viendo un poquito de Rayo, de sol. Me dolía. Pero me protegí más enfermas a Vicente para no quemarme. Por fin llegamos a la cima de la montaña. Todo está hermoso, sublime. Apenas se podía ver el suelo. La niebla nos arropaba y simplemente era todo hermoso. La nieve caía lenta y simplemente. No pude evitar sentirme más fascinada por ello. —Estas son unas grandes vistas. Son unas muy hermosas —Dijo Vicente maravillado. —Así es amor. ¿Qué puedo decir? —Dije sonrojada —Esto es maravilloso y muy satisfactorio. —Bueno, creo que estoy listo para decirte esto —Dijo tomando mi mano y mirándome con amor. — ¿decir qué? —Dije sorprendida y un poco curiosa. —Pues yo Vicente. Estoy muy agradecido de tener a una chica tan maravillosa como tú. Me siento muy feliz, te enamorarme de ti locamente. Me siento agradecido de tu ternura, de tu pasión, de tu cuidado. Me has amado tanto en esta línea como en la otra y siempre prometeré amarte y cuidarte. Hasta que el tiempo nos separe. ¿Vicente me está, me está diciendo votos matrimoniales? —Yo no sé cómo… no estaba preparada para esto… es sorpresivo para mi… no se que decir —Dije pero me interrumpió. —Sólo di lo que sientes, amor. Te amo —Dijo acariciando mi mejilla. —Bueno —dije nerviosa —Yo, Danna. Estoy más que orgullosa de amarte. Eres maravilloso, increíble. Siempre daré todo de mí siempre te amare, siempre te voy a cuidar, siempre te voy a tenerte en mi corazón. Te amo con locura, con pasión. No quiero que te apartes de mí siempre. Me cuidas, me proteges, te preocupas por mi… Es tanto que me amas que me siento agradecida de todo lo que has hecho, por mí. Te amaré hasta morir y hasta en otra vida te voy a amar. Él estaba melancólico, así que nos sentamos y seguimos hablando. —Encontré un amor para mí, querida, solo lánzate de cabeza y sígueme. Bueno, encontré una chica, hermosa y dulce. Nunca pensé que tú eras ese "alguien" esperándome. Porque éramos solo unos chiquillos cuando nos enamoramos, sin saber lo que era. Esta vez no renunciaré a ti —Dijo con una lagrima en sus ojos. —pero cariño, solo bésame lentamente. Tu corazón es todo lo que poseo, y en tus ojos, tú sostienes el mío—Dije y nos besamos lentamente. Nuestros sentimientos estaban a flor de piel. Sentía como nos conectábamos y como nuestros corazones se alineaban entre sí. —Te amo, carajo, te amo —Dije emocionada. —Cariño, estoy bailando en la oscuridad, contigo entre mis brazos. Cuando dijiste que te veías hecha un desastre, yo susurré por debajo de mi respiración, pero tú lo oíste, querida: eres perfecta para mí. —Amor… —Dije sentimental pero el prosiguió hablando. —Bueno, encontré una mujer, más fuerte que nadie a quien conozca. Ella comparte mis sueños, espero algún día compartir su hogar. luchando contra todo pronóstico, sé que esta vez estaremos bien. Cariño, solo toma mi mano, sé mi chica, yo seré tu hombre. Otra vez. Veo mi futuro en tus ojos. ahora sé que he conocido a un ángel en persona, No, yo no me merezco esto. Eres perfecta. Ante todo esto yo era un mar de lágrimas, no sabía cómo expresarme o que decir. Estaba llorando de felicidad y solamente podía decir “te amo”. Vicente me ama, me ama demasiado. Elegí al chico correcto. —Mi corazón late rápido entre colores y promesas, ¿cómo ser valiente? ¿cómo puedo querer cuando temo caer en dolor? Pero viéndote, todas mis dudas de alguna manera desaparecen, un paso más cerca, he muerto todos los días esperándote y ahora te tengo aquí… te seguiré amando todos los años que tenga —Dije llorando—¿Sabes cuanto lloré por tener este momento contigo? Te amaré por toda la eternidad. Creí que te encontraría y el tiempo ha traído tu corazón hasta mí, te he querido durante muchas décadas, te querré muchas más. Mientras nos jurábamos amor eterno, no pude evitar sentirme completa, ya por fin, estábamos complementados. Eres mi verdadero amor Vicente, te amo.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR