*Narra Amelie* Tuve que hacer un esfuerzo enorme para llegar a la clínica con mi cuerpo tembloroso, cada fibra de mi ser trataba de calmarse pero no lo lograba. No quise compartir el auto con ninguno de los dos, tome el mío que tenía parqueado abajo y sólo seguí el auto de Andrew hasta donde habían llevado al abuelo. Durante el camino me interrogo a mi misma del por qué me siento culpable si yo soy una mujer soltera, sin ningún tipo de compromiso, es más… acabo de acceder a una propuesta de matrimonio con la persona que más confío que también es soltero, sin compromisos y no le hacemos daño a nadie, al contrario, es la solución que el abuelo me pidió. Eso me lo repite mi mente de manera incesante pero en mi corazón siento un enorme hueco en el pecho. Cuando ese par de ojos color zafiro

