Narra Mariel Es una noche muy divertida y eso sin contar que la suerte ha estado de mi lado, no se ya cuantas partidas he ganado en el póquer y Alexander dice que hago trampa, no es mi culpa ser buena en esto. Salimos de el casino y nos fuimos a un bar. Es el lugar en donde nos encontramos ahorita, específicamente en la zona vip. Ya no sé cuantas margaritas llevo encima, pero lo único que sé, es que tengo unas inmensas ganas de bailar. Me levanto del sillón un poco mareada, pero trato de reponerme, si no bailo ahora esas margaritas se me subirán hasta el cerebro. — ¿A dónde vas? — pregunta Alexander al verme — a bailar ¿quieres bailar conmigo? — preguntó y él sonríe. Se levanta del sillón y me toma de la mano, caminamos hacia la pista que se encuentra en medio, y como si las cos

