DISTINTOS DESTINOS. CAPÍTULO 19 Un mes después… En esas semanas habíamos hablado por teléfono, pero solo nos vimos un par de veces. Aunque todos los días recibía rosas, chocolates y algunas tarjetas escritas por él. Cada mensaje suyo era un recordatorio de su presencia, un intento de recuperar todo ese tiempo perdido. Algunas de sus tarjetas decían: "Cada rosa es un recordatorio de lo que siento por ti". "Estos chocolates son dulces, pero no tanto como tus labios". Y en una de mis favoritas, había escrito: "Quiero recuperar cada momento perdido, cada risa, cada mirada, y construir nuevos recuerdos contigo". Sus palabras me llegaban al alma, aunque intentaba mantenerme firme y no dejarme llevar por la ilusión, cada día que pasaba me era más difícil resistirme. La distancia que

