CAPÍTULO 60

1854 Palabras

Después de salir de esa consulta me fui a casa, necesitaba estar sola y pensar en lo que iba hacer. Estuve con los perritos llenándome un poco de amor. Kunz me veía suspirar y no se apartaba de mí, dicen que los animales sienten cuando alguien está triste. Después de unas horas me decidí por llamar a Ignacio. Tenía un montón de llamadas perdidas de el otra vez. -Perdón, no quise ponerme como loco mi amor. –Dijo apenas contestó. –Está todo bien? Estoy preocupado por ti. -Estoy bien. ¿Estás en tu trabajo? -Si aquí estoy. -Puedo ir a verte? -Pero mi amor, claro que sí, no lo tienes ni que preguntar. -Nos vemos –Dije cortando la llamada. Cuando entré en su oficina lo vi nervioso caminando de un lado a otro. No se percató de mi presencia hasta que hablé. -Hola –Le dije muy bajo

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR