Me encontraba nerviosa, salí acompañado de Jorge, el hombre que consideraba mi padre. La música que anunciaba la entrada de la novia se hizo escuchar, caminé despacio por la alfombra que daba al altar, el jardín de la hacienda se veía totalmente hermoso, la decoración era sumamente mágica. Los invitados eran pocos, solo los amigos más esenciales, la más especial de todos era nuestra pequeña princesa, quien lucía hermosa con su vestido de encaje. Cuando volteé a ver a Alexander, mí mundo se detuvo, se veía realmente atractivo, una vez que llegue a si lado sus ojos estaban brillosos de la emoción, yo también estaba conmovida. Estaba a punto unir mí vida con el hombre que amaba. Poco después El padre comenzó la ceremonia, una vez que llegó la hora de los votos, fue el momento que me puse ner

