Alexandra.
Todo está siendo tan complicado, se supone que por lo menos me iba a quedar un día, pero no es así, precisamente ese hombre tiene una inmensa prisa por tenerme a su lado, cuanto desearía escupirle en la cara para que se aleje definitivamente de mí.
Esa arrogancia tan grande que demuestra, solo me hace creer que voy a vivir un infierno, terminé subastada como lo más económico que pudo encontrar.
Este precisamente es mi hogar, el sitio donde más cómoda me podía sentir, donde planeaba que todos mis sueños se hicieran realidad y me alcanzaba a pintar como la mejor repostera, es que aceptar que todo debo posponerlo lo más ilógico para mí.
Emily estaba convencida, tal vez su vida está aburrida que por eso busca cambiarla, una de las opciones que no cabe en mí es hacer lo mismo.
Escuchó unos fuertes taconazos lo menos que me va hacer bien es hablar, pero con lo tercos que son los miembros de mi familia aquí están metidos, aun cuando les cierre la puerta en todo el rostro.
—Alexandra soy yo déjame entrar, necesito que hablemos —habla mi hermana, sabía muy bien que Emily iba a insistir.
—¡Necesito estar sola! —exclamó con mucha fuerza, sin embargo, todo eso a ella le termina por resbalar.
—Eso es algo que no te puedo cumplir, si es lo que deseas por lo menos permíteme un corto tiempo, prometo que no será mucho. —Emily no deja de hacer ruido, eso ya me tiene desesperada así que la dejó pasar, total ni por más consuelo que me den las cosas cambiarán.
—Está bien, —abro y ella tiene una expresión de molestia, no comprendo el porqué si somos las dos hermanas y jamás le haría daño.
—Como lo solicitas es perfecto, Alexandra deja de ser tan boba. —Ella me está dando indirectas, las cuales no las merezco yo solo estoy siendo una víctima.
—¿Qué? Déjame ya mismo, no voy aguantar todos los comentarios mal intencionados que salen de ti —por más de que le digo a mi hermana no entiende, ella antes toma asiento como si estuviera de visita.
—Tu eres una ingenua que todo lo ve como si fuera un paraíso, yo siempre he buscado lo mejor para ti, por eso esperaba ser la elegida, ahora simplemente me toca esperar, hasta que algún hombre en la tierra se de cuenta que yo existo. —Ella está siendo bastante pesimista, no puedo creer que tenga que aguantar esto.
—Para mí no es felicidad, deberías buscarlo y rogarle, ya que evidentemente cada una estará en el lugar equivocado. —Emily tiene que comprender que no fue mi culpa, es más ella estaba bellísima y yo con la apariencia más desagradable.
—Crees que me tengo que humillar por darte gusto a ti, pues eso no lo pienso hacer. —Emily solo se cruza de brazos, como puede estar interesada.
—A eso precisamente no me refería, simplemente quiero que seas feliz —le digo todo siendo muy sincera, pero la forma en cómo sus ojos se blanquean me baja mi autoestima hacia el piso.
—Eso iba a ser, crees que para mí es vida seguir mendigando dinero cuando es lo menos que va a haber en esta familia, la relación de mis papás está terminando por tu culpa, por mí seguiría todo igual, quizás hasta mucho mejor. —Ella está dejando como lo peor la vida que llevamos, cuando en realidad está cargada de mucho esfuerzo.
—Emily la oportunidad de que estés libre todavía, es la mejor de todas, sé muy bien que a tu vida puede llegar un hombre demasiado valioso, simplemente deja de buscarlo —trato de hablar según mis experiencias, espero que ella lo tome bien.
—No tengo que quedarme en la miseria por tu culpa, eso es demasiado injusto antes pensaba que me querías, ahora solo me haces creer que me odias —ella me está gritando, yo solo me hago para atrás, paró de caminar cuando me detiene la pared.
Veo nada más como mi mamá llega, por sus ojos tan decaídos notó que no descanso nada, pero la carga de su sufrimiento no tengo que llevarla yo; es que el destino también está siendo cruel conmigo, pero tal parece que mi deber solamente es aguantar.
—¿Todo ese escándalo qué significa Emily? Somos una familia y tenemos que estar unidos, hay bastantes cosas que están cambiando, no solo será… Es que cuanto me pesa, parezco una simple estatua que no sabe cómo defenderlas. —Mi mamá Olivia solo nos mira.
—Ves Alexandra, ¿Qué más quieres? Todo es sencillo solamente debes sonreír para que mis papás regresen, deja de ser egoísta y solo pensar en estar metida en una maldita cocina. —Emily está colocando por debajo de todo mis sueños, como no pude analizarlo antes ella nunca aplaudió cada plato nuevo que preparaba.
—A ella déjala quieta. —Mi mamá no tiene porqué ganarse de enemiga a Emily, yo sé que ella la adora, nunca muestra preferencias por ninguna de las dos.
—No quiero mamá, Alexandra es tiempo de ser inteligente, si tienes que entregarte a un hombre lo haces y punto. —Mi hermana mueve su cabeza, respirar para no colapsar es lo que intento hacer.
—Ella no es una mujerzuela, solo espero que tú tampoco lo seas, en mi vientre estaban creciendo dos niñas inocentes que por lo que veo con los años la perversidad les ha estado ganando. —Mi mamá está bastante desanimada, ella no asimila que unas niñas ya no somos, a pesar de todo yo no soy la más pulcra, pero tampoco me voy a ofrecer a ese hombre.
—Mi intimidad no la tengo que exponer, porque es mía Emily —le responde de una forma bastante golpeada.
—Efectivamente porque como vas a venir a decir con una voz potente que haces el amor con él, cuando soy yo la que quiero. —La rabia se le nota, sus ojos desde el día de ayer están muy raros.
—Tener rencor no hace bien hija —mi mamá deja toda la frustración, para acomodar la cabeza de mi hermana.
—Eso lo sé, pero Alexandra no lo entiende. —Emily sale de la recámara, ella casi se queda con la puerta en su mano de lo fuerte que la terminó golpeando.
—Mamá yo me estoy entregando es por ustedes, pero me cargaré de tanta culpa si tú no perdonas a mi papá, yo sé que no lo echaste, quizás él mismo se está castigando. —Estoy solicitando que nada se modifique en ellos.
—Voy a descansar para volver aquí contigo. —Ella se va, me deja nuevamente como estaba con bastante incertidumbre, solo puedo llorar para desahogarme, ya que no tengo ni un solo hombre el cual me pueda llegar a entender.