En la mansión Coleman, Thomas y Cloe llevaban más de una hora encerrados en el despacho privado del ala norte. Aquel lugar había pertenecido a Ethan antes de su muerte y, aunque Elliot prohibía que alguien lo utilizara, sus hijos habían aprendido hacía tiempo que las reglas del viejo solo servían para quienes le temían.
Cloe permanecía sentada frente al ordenador, revisando tiendas de lujo con la misma concentración con la que otros estudiaban un informe financiero. Thomas, en cambio, caminaba de un lado a otro mientras esperaba una llamada.
El teléfono vibró sobre el escritorio y lo tomó de inmediato.
—Habla.
Durante varios minutos no dijo nada. Solo escuchó. Luego su expresión fue endureciéndose poco a poco. Cuando terminó la llamada, arrojó el teléfono sobre la mesa.
—Tenemos un problema— dijo.
Cloe ni siquiera levantó la vista.
—Siempre tenemos un problema, hermanito.
—El viaje a Holanda se adelantó.
—Eso ya lo sabíamos, Thomas.
—Lo que no sabíamos es que papá enviará a James como representante principal.
Cloe ahora sí dejó de mirar la pantalla.
—¿Solo?
—Con Henderson y su insípida asistente —Thomas tomó un sobre y lo dejó frente a ella. —Nuestro padre sigue dándole todas las oportunidades al nieto favorito.
Cloe soltó una risa cargada de desprecio.
—Ese inútil heredó la suerte de Ethan.
—Ethan y Frederick fueron los favoritos incluso después de muertos. —Thomas se sirvió un whisky. —Nosotros llevamos toda la vida trabajando para esta familia y, aun así, el viejo sigue preparando el camino para James.
Cloe cerró el ordenador con fuerza.
—Entonces habrá que cerrárselo nosotros.
—¿Qué propones?
—Holanda.
Thomas la miró con desconfianza.
—Explícate.
—James estará lejos de casa. Sin la protección de Elliot. Sin la seguridad de la mansión. —Sonrió lentamente.—Podríamos secuestrarlo.
Thomas soltó una carcajada.
—Eres más ingenua de lo que pensaba.
—No he terminado.
—Aunque lo secuestres, papá sabrá que fuimos nosotros.
—No si hacemos que parezca obra de sus enemigos.
—¿Y después?
—Lo obligamos a cambiar el testamento — concluyó Cloe.
Thomas negó con la cabeza.
—No funcionará.
—¿Por qué?
—Porque Elliot Coleman no negocia bajo presión.
—Con James como rehén sí lo hará.
Thomas volvió a tomar un trago.
—No estés tan segura.
—Yo sí lo estoy. —Cloe se puso de pie y caminó hacia él. —James es su mayor debilidad. Desde que Ethan murió, el viejo lo ha protegido como si fuera la última parte de su hijo que aún permanece viva.
—El sentimentalismo no va con nuestro padre.
—No es sentimentalismo. Es culpa.
La palabra quedó flotando entre ambos.
Thomas frunció el ceño.
—¿Culpa de qué?
Cloe señaló el sobre.
—Supongo que por eso trajiste eso.
Thomas sonrió.
—Al fin empiezas a usar la cabeza.
Ella abrió el sobre que estaba sobre el escritorio. Dentro había fotografías, copias de documentos, informes médicos y certificados antiguos.
Cloe los revisó rápidamente.
—No entiendo qué tiene de importante.
—Mira las fotografías, de nuevo hermanita.
Le mostró la imagen de una mujer joven junto a un hombre vestido con ropa de trabajo.
—¿Los reconoces?
Cloe negó.
—Ella se llama Dora Díaz — dice Thomas— Fue cocinera en esta casa durante años. Él era su esposo y trabajaba como jardinero.
—¿Y?
—Tenían una hija. —Thomas sacó otra fotografía. Una niña de cabello oscuro sonreía frente al jardín de la mansión. —Emma Díaz.
Cloe tomó la foto y la acercó a su rostro.
—¿La asistente de papá?
—La misma.
Thomas se apoyó contra el escritorio.
—Los Díaz desaparecieron de la mansión dos días antes de la muerte de Ethan y Frederick.
—Eso puede ser una coincidencia.
—Un año después apareció un bebé.
Cloe volvió a revisar los documentos.
—¿Qué estás insinuando?
—Que Ethan violó y dejó embarazada a Emma Díaz.
El rostro de Cloe cambió por completo.
—Eso es imposible.
—Los informes dicen lo contrario.
—Ethan jamás habría hecho algo así.
—¿Porque parecía decente? —Thomas sonrió con amargura.—Las familias como la nuestra sobreviven precisamente porque todos creemos en las apariencias.
Cloe regresó a la fotografía. La miró varios segundos.
—Podría creerlo de Frederick. Siempre fue un depravado. Pero Ethan...
—No importa cuál de los dos fue.
—Sí importa, Thomas.
—Para nosotros no.
Thomas sacó otro documento.
—El niño existe. Se llama William.
Cloe comenzó a leer.
—¿Ese niño es hijo de Emma?
—Legalmente es su hermano. Pero, en realidad, es su hijo.
—Entonces William...
—Es un Coleman.
Cloe levantó la vista de golpe.
—Nuestro sobrino.
—Y un posible heredero.
El silencio llenó el despacho. Cloe volvió a sentarse. Ahora sí comprendía la gravedad de la información.
—¿Papá lo sabe?
—Desde el principio.
—¿Cómo puedes estar seguro?
Thomas señaló los informes.
—Pagó el tratamiento de Dora. Se hizo cargo de los estudios de Emma y del niño, y mantuvo a toda la familia bajo protección estos últimos diez años.
Cloe soltó una risa incrédula.
—Qué generoso, se volvió nuestro padre.
—No fue generosidad, es control. —Thomas tomó una fotografía más reciente de Emma. —El padre de la muchacha murió en circunstancias extrañas. Poco después, la madre perdió la razón.
—¿Estás diciendo que papá tuvo algo que ver?
—Estoy diciendo que alrededor de Elliot Coleman las coincidencias siempre tienen un precio.
Cloe sintió un escalofrío.
—¿Y ahora envía a Emma junto a James?
—Exactamente.
—¿Qué pretende?
Thomas se encogió de hombros.
—Nada bueno.
Cloe se levantó y comenzó a caminar.
—Quizá quiere deshacerse de ella.
—O de James.
—No mataría a su nieto, Thomas.
—No conoces al viejo tan bien como crees.
—Y tú tampoco.
Thomas sonrió.
—Por eso necesitamos adelantarnos. —Cloe volvió a mirar los documentos.—Si William tiene sangre Coleman, podría reclamar una parte de la herencia.
—No si nadie descubre quién es.
—Pero nosotros ya lo sabemos y eso nos da poder.
Ella guardó lentamente las fotografías dentro del sobre.
—¿Qué quieres hacer?
Thomas se acercó.
—Nada precipitado. Primero debemos averiguar por qué papá está enviando juntos a James y Emma. Después decidiremos cuál de los dos puede sernos más útil.
Cloe sonrió.
—¿Y si ambos estorban?
Thomas levantó su vaso.
—Entonces Holanda será un lugar excelente para enterrarlos.