HAYLEY Eso es todo lo que nos consumió. —¿Cómo pudiste? —dije como un ligero susurro, mi voz se quebró. —Ella está mintiendo, Hayley, relájate —dijo arrastrando las palabras mientras colocaba las manos en la pared para mantenerse firme. —Después de todo nosotros... —¡Eso no significa nada! —gritó con la cabeza gacha y los ojos cerrados tratando de recomponerse. —¿Sabes qué? Puedes quedarte con ella. Ya terminé contigo. Terminé con todo esto... Terminé con nosotros —dije, con lágrimas brotando de mis ojos y mi voz rascándome la garganta cuando las palabras que pensé que nunca diría salieron de mi boca. Abrí la puerta a punto de irme cuando Nate me agarró con fuerza. —¡No, Hayley! —gritó enojado en mi cara. —¡Sí, estoy enferma de ti! —le grité, sin miedo a lo que pudiera hacer o dec

