bc

El rechazo del Alfa

book_age16+
385
SEGUIR
2.6K
LEER
venganza
alfa
oscuro
prohibido
love-triangle
matrimonio bajo contrato
BE
familia
HE
escapar mientras embarazada
valiente
heredero/heredera
drama
sweet
sin pareja
pelea
werewolves
campus
paquete
guerra
love at the first sight
seductive
like
intro-logo
Descripción

Isabella siempre soñó con encontrar a su pareja destinada, pero el destino le juega su carta más cruel cuando descubre que su mate es Alaric, su hermanastro: un alfa frío, irresistible y completamente en contra de los vínculos. Mientras él sigue revolcándose con otras, ignorando la conexión que podría salvar o condenarlos, Isabella lucha contra el dolor, el deseo y la humillación, hasta que la traición más violenta la rompe por dentro y la convierte en algo nuevo: una loba herida, peligrosa, dispuesta a hacer arder el mundo si eso significa reclamar lo que es suyo… o vengarse de quienes intentaron destruirla.

chap-preview
Vista previa gratis
Mate equivocado
ISABELLA —¿Nunca te da curiosidad quién será el idiota que te tocó como pareja predestinada? —soltó Irlanda, tirada boca arriba en su cama mientras comíamos papas y veíamos una serie de hombres lobo. —Siempre lo pienso —le respondí sin quitar la vista de la pantalla—. Me imagino su aroma, su voz, cómo se va a sentir cuando nuestras miradas se crucen por primera vez… Y sobre todo, cómo será cuando pase lo inevitable. Irlanda levantó una ceja. Ella sabía perfectamente a qué me refería: el ritual de unión. Reconocerlo, tocarlo, y marcarlo. No necesariamente en ese orden. —Suena cursi en voz alta —añadí, riendo sin ganas—, pero lo quiero. No el sex0, eso lo puedes conseguir en cualquier rincón. Lo que quiero es a esa persona. La única capaz de verte hecho mi3rda y aún así elegir quedarse. El vínculo de pareja no era un juego para nosotros. Cuando se completaba, no había marcha atrás. Estabas atado para siempre, a nivel físico y espiritual. Como si tus almas se fundieran. Irlanda me miró seria, por una vez. —Ya cumpliste dieciocho, Isa. Si no aparece pronto, podrías perder el lazo con tu loba. ¿No te asusta? —Me aterra —admití en voz baja. Era un miedo que se me pegaba a los huesos. Desde que había pasado mi cumpleaños hacía dos semanas, no dormía bien. No comía bien. Solo miraba a todo el mundo como una loca, esperando una chispa, una fragancia única. Algo. Pero nada. Y el reloj corría. Sabía lo que pasaba si no encontraba a mi pareja. La loba dentro de mí se apagaría. Caería en un letargo profundo, como si muriera en vida, esperando… por él. Le pasó a mi hermanastro, Alaric. Tenía veinticuatro ahora. Seis años esperando a su pareja, y su lobo se había dormido. Nadie fuera de la familia lo sabía, pero estaba en crisis. Si no despertaba pronto, perdería su lugar como futuro Alfa. Irlanda rompió el silencio con una carcajada. —Además, la manada ya empezó a cuchichear. “Una omega como Isabella, tan bonita, y aún sin mate. Qué desperdicio”, dicen las viejas. —Que se ahoguen en su veneno —dije encogiéndome de hombros—. Yo solo quiero encontrar a mi pareja. Probablemente sea un Alfa. Tiene sentido, ¿no? Omegas y Alfas se complementan. Irlanda me palmeó la pierna. —Espero que por lo menos tenga plata. Un Alfa millonario que nos lleve en coche, nos compre comida y nos dé la vida. Solté una carcajada. —¿Quieres que encuentre a mi pareja o que adoptemos un sugar daddy conjunto? —Lo segundo —dijo guiñándome un ojo—. Yo puedo cocinar. Y tú puedes darle… todo lo demás. Rodé los ojos, pero no pude evitar reír. Ya eran más de las diez. Me puse la sudadera, le di un beso en la mejilla y salí. Me despedí de sus padres, agarré mi bici y empecé a pedalear hacia casa. Podría haberme transformado y llegar corriendo. Pero no iba a sacrificar otro pantalón caro por la adrenalina. Además, me gustaba el silencio de la noche. El viento helado del otoño. El olor de las hojas secas mezclado con el de la ciudad. Vivía en una zona exclusiva, cerrada, controlada por la manada. Mi padrastro el Alfa, mi madre y otros altos rangos vivían ahí. Seguridad total, cero humanos, y muchas reglas. Pedaleé más rápido. No sabía si iba a encontrar a mi pareja esta semana, este mes, este año… pero lo que sí sabía era que no podía rendirme. Porque si mi loba se dormía, yo me iba con ella. * No había terminado de apoyar los pies en el suelo cuando el rugido familiar del motor me hizo fruncir el ceño. El Ferrari n***o estaba ahí, aparcado frente al porche como si fuera dueño del mundo. Claro que lo era. Al menos de este mundo en el que me había tocado vivir. —Genial... —murmuré entre dientes, bajando de la bicicleta con desgana. No hacía falta entrar para saber quién había llegado antes que yo. Alaric. Mi hermanastro. Su presencia me revolvía por dentro, aunque nunca hubiéramos tenido un enfrentamiento real. Nunca una palabra fuerte, tampoco una amable. Era como si nos hubieran programado para ignorarnos mutuamente desde que nuestras familias se mezclaron. Dejé la bicicleta recostada contra la pared de la casa y empujé la puerta con cuidado. Todo estaba en silencio. Demasiado. Avancé con pasos suaves por el pasillo, alerta. Un susurro gutural rompió el silencio. Provenía del salón. Me detuve, dudando si seguir. Pero algo me empujó hacia adelante. Asomé la cabeza. Y ahí estaba él. Sentado en el sofá como si estuviera en su trono particular. Los pantalones a medio muslo, una chica desnuda montada sobre él, echada hacia atrás, sus pechos erguidos, el rostro desencajado por el placer. Sus caderas se movían con un ritmo que me hizo tragar saliva, hipnotizada. Cada embestida era sonora, húmeda, cruda. Ella gemía su nombre. Él la sujetaba con fuerza, como si fuera suya. Como si siempre lo hubiera sido. Debería haber dado media vuelta. Pero no pude. El aire estaba cargado. Su olor... RAYOS. Era una mezcla embriagadora de madera, especias y algo más salvaje. Algo que reconocí sin entender. Algo que se enredó con mi aliento. Y entonces lo escuché. "Él es el indicado." La voz brotó desde dentro, como un eco antiguo. Mi loba. Me paralicé. No. No. No. Alaric. Mi hermanastro. Mi... pareja. Mi respiración se volvió un susurro roto. Él ni siquiera me vio. Estaba ocupado con otra. Tan ajeno a mí como siempre. Sentí un latigazo dentro. No era solo mi corazón, era algo más profundo, más instintivo. Una herida que no se veía, pero que ardía. Mis lágrimas cayeron sin aviso, calientes, traicioneras. El mundo se tambaleó bajo mis pies. Lo que siempre había esperado, una conexión real, alguien que fuera mío se convirtió en una ironía cruel. Él no creía en vínculos. Yo sí. Y aquí estaba, con otra mujer encima, mientras mi loba susurraba “MATE” como si esa palabra pudiera salvarnos. Yo no quería salvar nada. Me giré. Salí. Cerré la puerta tras de mí sin hacer ruido, pero por dentro estaba gritando. ¿Qué clase de broma macabra era esta? ¿Qué se había fumado la diosa de la luna para decidir que él... justamente él... fuera mi destino?

editor-pick
Dreame - Selecciones del Editor

bc

30 Days to Freedom: Abandoned Luna is Secret Shadow King

read
316.1K
bc

Too Late for Regret

read
331.2K
bc

Just One Kiss, before divorcing me

read
1.7M
bc

Alpha's Regret: the Luna is Secret Heiress!

read
1.3M
bc

The Warrior's Broken Mate

read
146.0K
bc

The Lost Pack

read
447.4K
bc

Revenge, served in a black dress

read
155.4K

Escanee para descargar la aplicación

download_iosApp Store
google icon
Google Play
Facebook