¿CONDENADA A UNA JAULA?

1122 Palabras

**ANGELA** El primer lunes en la empresa de mi padre se sintió como una caminata hacia el cadalso, solo que el verdugo vestía de seda y me llamaba “hija”. Crucé el vestíbulo de Colombo Exportaciones con el Mudo y el Sombra pisándome los talones, sus pasos rítmicos marcando mi derrota. Ya no había entrevistas, ni preguntas sobre logística que no sabía responder, ni miradas de desprecio de extraños. Aquí, todos me sonreían con una amabilidad falsa que me daba náuseas; sabían que estaba allí por caridad, no por capacidad. Me senté tras el escritorio de caoba de la oficina de asistencia de gerencia. Era un espacio impecable, frío, con una computadora que apenas sabía encender para algo que no fuera mirar r************* . Abrí la primera carpeta de informes y las columnas de números bailaron

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR