La mañana de la ceremonia amaneció con una energía pesada. El castillo bullía con movimientos, preparativos y órdenes que se cruzaban por los pasillos como ráfagas de viento tenso. La ceremonia de compromiso entre la princesa Eris y los príncipes gemelos debía ser perfecta… o al menos, así lo exigía la reina Alessia La organización había quedado en manos de la propia Eris, quien, junto a la reina, decidió que no había mejor forma de todo fuera perfecto que supervisando cada detalle personalmente… usando esclavos y omegas como mano de obra Lyss fue asignada al grupo de logística bajo órdenes directas de Eris. Nadie protestó. Nadie podía hacerlo Las tareas comenzaron desde temprano. Recolección de flores para los arcos ceremoniales, disposición de los manteles en el salón, limpieza de la

