Capítulo 15: La Revelación del Poder El aire del bosque, que al principio había sido un bálsamo para la furia de Grey, ahora se sentía cargado con la electricidad de sus propias emociones desatadas. Corría sin rumbo fijo, sus pies apenas tocando el suelo, impulsada por una mezcla de rabia y confusión. La humillación de Lexi, esa víbora rubia que había osado arrojarle agua helada y llamarla —mujerzuela—, ardía en su pecho como una brasa incandescente. Pero más allá de la ira, un laberinto de sus propias reacciones la carcomía. ¿Celos? ¿Por qué sentía celos al imaginar a Matthew con otras mujeres, cuando apenas lo conocía, cuando su encuentro había sido tan caótico y, sin embargo, tan intensamente correcto? La atracción incontrolable que sentía por él era tan poderosa como desconcertante, u

