A Kian no le tomó mucho tiempo llevar con ansiedad a una doctora experta al lugar que Mackie le había proporcionado. Cuando llegaron, tanto la doctora como Kian, se quedaron impactados por la escena ante ellos. Una joven yacía inconsciente, cubierta con una manta en una cama desordenada, con manchas de sangre visibles en las sábanas. Inmediatamente, fue claro lo que había sucedido, y al escanear la habitación, no pudieron encontrar al culpable. "Debe haberse largado a algún lado", pensó Kian para sí mismo. —¡Mackie, imbécil!— murmuró, con la ira surgiendo en él. Recordó a esta mujer. Era la misma chica que había abofeteado a Mackie esa noche. Juzgando por su comportamiento entonces, Kian no tenía dudas de que Mackie había usado tácticas sucias para salirse con la suya. Dejó escapar un s

