El beso es suave al principio, una exploración cautelosa, pero pronto se vuelve más urgente, más profundo. Fiona se tensa al principio, sorprendida, pero rápidamente se deja llevar por la sensación, respondiendo al beso con una pasión que parece desbordarse. Cuando finalmente se separan, ambos están respirando agitadamente. Fiona, con las mejillas sonrojadas y el corazón acelerado, lo mira, buscando respuestas en su mirada. —¿Qué... qué estamos haciendo? —susurra, casi sin darse cuenta. Lex, con una sonrisa de satisfacción y algo de nerviosismo, la mira intensamente. —Lo que ambos queríamos, supongo. Antes de que Fiona pueda responder, él la toma de la muñeca con suavidad y la moja mas en la bañera con él, el agua salpicando ligeramente a su alrededor. El calor del agua parece amp

