Sólo podemos ser amigos

1128 Palabras

Ver disfrutar a Peter tanto con su abuelo como con su papá me daba la felicidad que yo no tuve. Sí, lastimosamente no tuve un padre como Wilden. O al menos no uno que mostrara lo que él mostraba hasta el momento con Peter. Su abuelo Ernesto le estaba haciendo trucos con las manos, y Peter estaba carcajeándose. Nunca lo había visto así. Mi corazón dio un vuelco al ver que todos en la familia de Wilden habían tomado la llegada de Peter como una bendición. Estoy sentada en la terraza viendo todo el espectáculo familiar cuando veo la figura de Wilden acercándose. —¿Por qué no te nos unes? —Niego con la cabeza. —Tranquilo, desde acá estoy bien. Puedes seguir jugando con él —me froto los brazos porque empiezo a sentir frío. Wilden ve mi gesto y no pierde tiempo en quitarse el suéter que lleva

Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR