Estaba en la tienda buscando un hermoso vestido que ponerme para la subasta de hoy, subasta a la que asistiría con Hanzel, solo para hacerle compañía. Sin embargo, no puedo dejar de vestirme elegante para asistir a uno de esos eventos. Suelo acompañarlo de vez en cuando. Miranda estaba haciendo compras también; las dos estábamos buscando desesperadamente una bonita boutique donde poder comprar. —Mira este —me señala un bonito vestido de lentejuelas color dorado. —Hermoso. —Vamos a probártelo, que no tienes mucho tiempo. Entramos a la boutique y rápidamente me probé el vestido. Me gustaba; hacía juego con mi piel medio bronceada. No quería darle tantas vueltas al asunto sobre un vestido, así que me decidí por este. —Me gusta, me lo llevaré —le dije a Miranda. —Una mujer decidida. *

