-¿Junie?-murmuró una voz que sonó borrosa en mi cabeza. Abrí los ojos lentamente, parpadeando mucho. Me dolía el cuello por la incómoda posición en la que me encontraba (hecha un ovillo junto a la pared), así que me limité a girar un poco la cabeza para mirarle en silencio. Yoongi sólo lucía una bata de hospital blanca. Tenía el cabello verde menta enmarañado, una banda donde antes había tenido el suero en el brazo y las piernas y brazos amorotanadas. Tenía un ligero corte vendado en el final de la ceja derecha, un feo hematoma verde azulado en el pómulo y el labio partido. Aún tenía algunas manchas de tierra en él. -Yoongi...-murmuré, con la voz tomada. Había pasado la noche en el hospital, durmiendo en aquella posición sin teléfono ni ninguna compañía. Daemon se había ofrecido a qued

