9- No embriagarse en el Bar-Karaoke

2510 Palabras
-¿Te has puesto un jean?-me regañó Tessa bajando el vidrio del conductor. -Shh-chisté poniéndome un dedo sobre los labios, mientras me subía a los asientos de atrás-. Mi madre no sabe que salgo. -¿Estás escapándote?-se escandalizó Loui. -No, simplemente no quería despertarla. -Fantástico nena-respondió Tessa, aplicándose un potente labial rojo en el espejo retrovisor. La muchacha dejó el lápiz en la guantera y subió el volumen del estéreo, llenando el pequeño espacio con la voz de su rappero favorito. Por mi cabeza pasó la imagen de Yoongi rappeando, y hasta casi hago un comentario al respecto; pero me obligué a cerrar la boca y pegar la nariz al vidrio tratando de ver algo en la oscuridad de la carretera. El bosque parecía más inquietante que de costumbre. Despejamos el camino vacío en un instante gracias a la increíble y peligrosa velocidad que tomaba mi amiga al volante, y poco tardamos en llegar al bar iluminado del centro de la ciudad. -Oye, nunca habíamos venido a este bar-comentaba Loui mientras se bajaba del asiento del copiloto y rodeaba el capó del coche para subir a la vereda. -¿Bar... karaoke?-inquirí, leyendo el letrero de luces led-. ¿Tess? -¡No se angustien! He venido la pasada semana con mis primos y... ¡Woah! Es muy divertido-Tessa se rió y nos arrastró adentro. -No pienso cantar-murmuré, dirigiendo rápidamente la mirada a la enorme pantalla en una de las paredes. La gente parloteaba alegremente en mesas separadas, riéndose del muchacho que seguía las letras en la pantalla con un tono por demás agudo para el oído del público. -Oh, claro que lo harás-me incitó Tessa, sentándonos en una mesa tipo gabinete de una esquina. -Oh, claro que lo harás-me incitó Tessa, sentándonos en una mesa tipo gabinete de una esquina -¡No se muevan!-agregó. Asentimos sin decir nada y la observamos marcharse, contorneando exageradamente sus caderas de menor de edad. -¿Crees que funcionará el carnet falso?-inquirí a Loui. Ésta se encogió de hombros. -Parece que ha funcionado con sus primos. Nos sonreímos con complicidad y tomé asiento frente a mi amiga, quien estiraba el cuello para ver sobre las mesas. En eso, la vi abrir mucho los ojos y la boca. -¿Qué sucede?-inquirí, girándome para ver qué miraba. Podría haber visto a muchas de las personas del lugar, pero mis ojos se dirigieron directamente al muchacho del cabello verde menta que explicaba algo con exagerados gestos de manos a una chica rubia que sostenía una botella verde y lo miraba con preocupación. Volví a girarme y me hundí en mi asiento. -Mierda...-murmuré. -¿Está con Camille?-inquirió Loui. -Deja de mirarlos ya-la regañé, dándole un golpecito a la pesa para que me mirara-. Se darán cuenta. -Con la cantidad de botellas que hay en su mesa, dudo que estén lo suficientemente sobrios como para percatarse. -¡Aish!-me pasé las manos por la cara-. ¡De todos los bares...! ¿¡En serio...!? -Bueno... es un bar-karaoke-Loui se encogió de hombros-. Son famosos en Corea, ¿no? -¡Aaaaaarrrrgghhhhh! La persona que cantaba terminó su canción con un terrible agudo que me hizo arrugar la nariz, y todo el bar estalló en aplausos y risas. -Qué divertido...-soltó Loui, apoyando la mejilla en la palma de la mano. -No me digas que quieres cantar-respondí, levantando la cabeza tras el respaldo de mi asiento para volver a espiar a la pareja. -Y tu no me digas que no te gusta Yoongi. La miré rápidamente, con una mueca de horror en la cara. -¿¡Qué dices!? -¿Por qué lo mirarías así? Si realmente no te interesara no lo buscarías. -No lo busco, ¡no lo busco! -¿No? Iba a replicar alguna que otra negativa, pero terminé mordiéndome el labio. ¿De qué serviría tratar de negarme? Podía negar el hecho de que me gustase, pero no el que me atrajera... De cualquier manera, Loui no vería diferencia. -Oh-oh-dijo, agachándose y tapándose la mitad de la cara con una mano. -¿Qué? -Camille ha visto a Tessa, y esta le respondió algo y señaló hacia aquí. -Es una traidora... -Están viniendo...-me miró a los ojos con intensidad-. Los tres. -Traidora, traidora... -¡Junie! ¡Loui!-exclamó Camille. Levanté una mano a modo de saludo, aún agachada en mi asiento. Yoongi hizo una mueca al verme en ese estado y me apresuré a sentarme bien. -Qué suerte encontrarnos en el mismo bar, ¿eh?-soltó Tessa, simpática, mientras dejaba las tres botellas sobre la mesa. Sonreí forzadamente. -Oh, Junie...-Camille se sentó a mi lado y me puso una mano consoladora en el brazo. Me alejé como si me quemara-... lamento lo de esta mañana. Es decir, imagino que fue raro, ¿no?-se rió. -No, ya te dije que estaba acostumbrada. Camille se aclaró la garganta. -Vamos, ¿por qué dices eso? Yoongi me ha dicho que soy la primera chica que invita a su casa. Miré acusadoramente al muchacho y este asintió exageradamente. -Yo fui la primera-murmuré, avergonzada. Loui y Tessa se echaron a reír y, cuando Camille les lanzó una mirada de pocos amigos, se callaron de golpe. La rubia se levantó enarcando una ceja. -Supongo que estamos un poco demás aquí. Aún así ¡espero verlas en el escenario! -Ahí nos verás-respondió Tess, levantando su botella como si se lo tomara muy a pecho. Camille forzó una sonrisa y se marchó. Yoongi se quedó un rato allí parado, mirándome como si no me viera. Tenía los ojos vidriosos y el cabello verde totalmente despeinado. -¡Yoongi!-exclamó su novia. El muchacho parpadeó rápidamente, como si se hubiera despertado de un sueño, y la siguió hasta su mesa. -¿¡Qué ha sucedido esta mañana!?-exclamaron mis amigas a la vez. Hice una mueca y le di un gran trago a mi botella. -Les pesqué en el acto. -Oh, Dios mío...-Loui se tapó la boca. -¿Dices en el acto... acto?-Tessa no lo podía creer-. ¿¡Viste a Min Yoongi desnudo!? -¡NO! Nada de eso. -Entonces no vise nada, chica. Él puede seguir conservando su virginidad. -¿Crees que es virgen?-Loui le dió un codazo. -Siempre lo creí así, ¿no es en Corea la virginidad muy importante? -Chicas...-murmuré. -No creo que sea virgen. Es demasiado sexy. -Nunca lo he visto con una novia, ¿crees que lo haría con cualquier chica? -¿Si? -¿Con Camille? -¿¡Podemos pasar una bella noche de chicas y no hablar de Min Yoon Gi!?-exclamé, repentinamente acalorada. -No te preocupes: estoy segura de que se está guardando para ti-dijo Tessa, y su sonrisa se borró al ver mi expresión de furia-. ¡Pasemos una buena noche de chicas sin chicos! Di otro sorbo a la botella y asentí con la cabeza. -Voy al baño-me paré y busqué con la mirada el baño de damas. Tenía que pasar por el mar de mesas para alcanzarlo, así que me armé de valor y comencé a caminar. Mientras me aproximaba a la mesa de la discordia, descubrí que Yoongi yacía solo bebiendo una botella verde de soju. ¿Estaría Camille en el baño? No quería encontrármela. Apreté la mandíbula y seguí caminando, hasta que una mano aferrándose a mi muñeca me detuvo. -¿A dónde vas?-inquirió Yoongi con los ojos entrecerrados, como si no pudiera hacer foco en mí. -Al... Al baño, suéltame. -No, no vayas. -¿Yoongi? -Siéntate-señaló con la cabeza el asiento vacío frente a él. Puse los ojos en blanco y obedecí. Yoongi juntó los dedos sobre la mesa y me miró como si fuera a soltar un increíble testimonio. -Estoy...-comenzó; y por un momento me tensé a la espera de lo que siguiera-... tan ebrio. Dejé escapar el aire que no sabía que estaba conteniendo y asentí. -Ya lo creo que sí. -¡Pero!-estiró una mano y la puso sobre la mía-. Estoy lo suficientemente sobrio como para entender qué está pasando. -¿Eh? -¡Me estás espiando! Te gusto, eso está claro, y me espías porque paso mucho tiempo con Camille. -¿Qu...? ¿¡Estás loco!? -Loco no, ebrio... -¿¡Por qué rayos estaría celosa!? -No he dicho que lo estuvieras. ¿Lo estás?-me quedé con la boca abierta y Yoongi sonrió-. ¡Lo sabía! Hice amago de pararme y el muchacho me hizo sentarme empujándome los hombros hacia abajo. -No te preocupes-hizo un ademán de "déjalo ir" con la mano-. No me gusta esa chica. -¿Entonces por qué la estabas besando? Hizo una mueca. -Yo no la besé, ella me besó. -¿Hay alguna diferencia?-inquirí, temiendo sonar demasiado entrometida. -¿Que le gusto, pero ella no me gusta?-se rascó la nuca, pensativo-. Si, si. Creo que esa es una diferencia. Me miré el regazo, obligándome a no sonreír. ¿¡Por qué quería sonreír!? Me mordí el labio inferior y lo miré. Al ver que me miraba los labios tragué saliva y miré hacia otra parte. -¿Por qué bebiste tanto?-inquirí, contando las cinco botellas sobre la mesa. -Porque canto mejor cuando bebo. ¿Vamos?-inquirió, parándose. Me paré de golpe. -¿A dónde? -¡A cantar!-hizo un pequeño bailecito ridículo que me hizo reír. -¡No! ¡Yoongi, estás muy ebrio! -¡Vamos! Tu serás G Dragon y yo seré Taeyang. -¿¡Qué!? ¿Quiénes son esos? -¡BigBang! ¿No los conoces? ¡BANG BANG BAAANG! -Shh, Yoongi-lo chisté, viendo que varias personas se habían girado para mirarlo y reírse de su borrachera. -Vamos, vamos-me aferró la mano y, antes de que pudiera hacer algo, me estaba arrastrando hacia la gran pantalla gritando algo en coreano. Cuando estuvimos al borde del escenario, tiré de su mano para soltarme. El muchacho se giró y me miró con una inocencia que me conmovió hasta la raíz. -¿No quieres cantar conmigo?-inquirió, apretando el labio inferior. Me mordí la mejilla interna. ¿Ahora el frío e imbécil de Yoogi me parecía tierno? ¿Era eso posible? Negué con la cabeza. -¿Ya no te gusto?-insistió, con su mohín. Abrí la boca para soltar un rotundo "Nunca me gustaste", pero por algún motivo decidí no decir aquello. Sonaba demasiado... No era correcto. Suspiré y le sonreí con cansancio. De cualquiera manera estaba ebrio como una cuba. -Claro que me gustas, Yoongi-señalé la pantalla-. Pero no sé cantar en coreano. -Entiendo... ¡¡¡Entonces deja que cante algo para ti!!!-exclamó, me tomó por la cintura y me hizo retroceder hacia una silla. Me sentó y sonrió de oreja a oreja-. ¡Quédate ahí! -S... Si. El muchacho saltó hacia el escenario y tomó el micrófono. Comenzó a tantear en la pantalla alguna canción e inmediatamente comenzaron a aparecerse la letra indescifrable y su traducción en inglés. Yoongi se aclaró la garganta y se llevó con profesionalismo el micrófono a la boca. Tell me is it really hard to see That you make it so hard on me Go ahead and sting me with your lips Cos you're just about to kill me Won't you set me free Mi expresión de vergüenza ajena se transformó en confusión. When I'm needin' you again I'll see you in my head I'll remember as if everything's always just the same Me mordí el labio con fuerza. Mi ritmo cardíaco se aceleró. I know that I've been cruel in my selfish ways I'm looking like a fool in the end I'm sorry if I hurt you oh baby Baby please just talk to me Looking like a fool Gotta get away from you Oh tell me what do I do Yoongi... ¿Yoongi? The way you used to look into this heart of mine And the scent that you left all over my room I love you I love you Come back to me don't leave me all alone No fui consciente de que estaba llorando hasta que la lágrima resbaló hasta mi mano, firmemente apoyada en mi regazo. Me sequé rápidamente la cara y miré al rededor. Todos estaban riéndose: por supuesto, Yoongi cantaba horrible, pero... ¿Alguien acaso estaba leyendo aquella letra? ¿Alguien entendía por qué él querría dedicarme una canción... de amor? In your eyes, nose, lips The way she used to touch my skin Your head down to your toes It's like you're standing right in front of me now Though the light's gone darker now You've just gone way too far I'll keep you in my heart Though it kills me to say it now Baby I'll get over you Yoongi se giró e hizo una reverencia que lo hizo tambalearse. Todo el bar estalló en aplausos, que rápidamente se convirtieron en ovaciónes y risas. -¡Gamsamnhida!-exclamaba Yoongi, riéndose. (*Gracias) Finalmente dejó el micrófono y bajó de un saltito. Se agachó frente a mí y me tomó de las manos. Se me subieron todos los colores. -¿Te ha gustado?-inquirió. -Yoongi, ha sido...-otra lágrima rodó por mi mejilla y el muchacho dejó de sonreír. -Ha sido horrenda-terminó, secándome la lágrima con un pulgar. -No, ha sido muy hermosa-me excusé, mirando hacia otra parte con incomodidad. Yoongi se paró y me levantó tomándome por los brazos. -¿Entonces por qué estás llorando? Una imagen de él besando a Camille cruzó por mi mente, como un relámpago que advierte un rayo. Luego recordé nuestra charla sobre el té, y luego cómo me colocaba el casco pese a mis bochinches. Como luego me dejaba sola en el instituto, y luego parecía celoso de Daemon. Cómo me había mirado mientras abrochaba los botones de su camisa medio abierta (gracias a la amabilidad de Camille)... Contraje el rostro y más lágrimas brotaron, incontenibles. Porque me gustas, imbécil. Me gustas mucho. Me gustas como jamás me ha gustado nadie. Me gustas así, tal cuál eres. Con tu mal humor, tus frases sarcásticas y tu poca paciencia. Me gustas así de frío e inestable. Y luego recordé a mi madre, y su aún latente frase: "¿Cómo es que siempre te hace llorar?" Sin pensármelo dos veces le di la espalda y comencé a caminar rápidamente hacia la salida. -¿Qué...?-comenzó Yoongi, pero se frenó. No podía parar de llorar mientras me acercaba cada vez más a la puerta. Camille, que yacía de brazos cruzados en su mesa, me había mirado con intensidad. Tessa se había parado con la preocupación tallada en el rostro y Loui la había agarrado del brazo, captando en mi que quería estar sola. Crucé la puerta y me detuve frente a la calle, al borde de la vereda. Levanté la vista hacia el cielo estrellado y cerré los ojos con fuerza, dejándo que las lágrimas barriesen mis mejillas. -Junie-murmuró el muchacho a mis espaldas, con la voz un poco más lúcida. Abrí los ojos y me quedé observando la carretera. El viento me movía el cabello sobre el rostro. -Vuelve-ordené. -¿Junie? -Estoy bien-me giré, con la voz temblorosa-. Camille está enfadada, en serio deberías volver. Frunció el ceño, como si le hubiese dolido. -¿Por qué crees que me importa si está enfadada o no? Tu estás aquí llorando. Ahora. Y eso es lo que me importa. Me mojé los labios. -¿Por qué te importaría? ¿Me has odiado desde aquel primer día de instituto? Yoongi dio un paso hacia mi. -¿Odiarte?-sacudió la cabeza-. Jamás te he odiado. No me hacía mucha gracia mudarme a otro continente, y me incomodó el que fueras tan linda. Me arrepentí instantáneamente de haber sido tan imbécil contigo; pero supongo que el orgullo pudo. Y luego... se convirtió en una rutina. -¿Una rutina?-inquirí, cerrando fuertemente los puños-. ¿¡Qué clase de rutina es esa de ser un imbécil sólo conmigo!? ¡¡¡Creí que tenía la culpa de algo!!! Levantó la barbilla, cerró los ojos y suspiró. -Siempre he sido un imbécil, en eso tienes razón-sonrió y me miró con cansancio en la mirada café-. Pero no sabes cuán imbécil puedo ser cuando algo me importa. Trato de alejarlo de mí, ¿lo entiendes? -No, ¡definitivamente no lo entiendo!-exclamé, y me sequé los ojos con la manga-. ¡Dices que fuiste un imbécil porque te importaba, y luego sales con Camille, me dejas plantada y...! ¡Y...! ¡Tu forma de querer debe ser muy diferente a la mía! Me miró como si le hubiera dolido. Como si realmente le hubiera dolido. Jamás le había dicho algo que le hiciera verme como ahora estaba mirándome. -Junie... -Te quiero-susurré-. ¡Te quiero, imbécil!-mi voz se quebró en la última palabra, y un rayo de profundo arrepentimiento le surcó la expresión. Sin embargo, no se lo pensó mucho. Acortó la distancia que nos separaba de tres grandes zancadas, tomó mi rostro entre sus manos, lo giró levemente hacia un costado y apoyó sus cálidos labios sobre los míos. Cerré los ojos, soltando un ruidito de sorpresa.
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