Modificando mi Realidad

1624 Palabras
Ya han pasado tres meses desde que Asher me saco a rastras de la casa, no ha hecho nada para tratar de encontrarme, tampoco mi abuelo; no lo culpo ya que según él estoy en la casa de mi querido esposo. Las que sí me han buscado como locas son Ayse y Viena pero no he querido contactarlas aun ya que no quería que me vieran tan débil y destruida pero, ahora que me recuperé me pondré en contacto con ellas y recuperaré mi vida. William dice que me puedo quedar todo lo que quiera incluso toda la vida si deseo pero no puedo seguir abusando de su amabilidad por más tiempo. -         ESTAS LOCA- Ayse me grita en la sala de estar de William mientras camina de un lado a otro – TRES MESES – me recrimina por quinta vez – NI UNA LLAMADA,NI UN MENSAJE. SABES LO ASUSTADAS QUE ESTABAMOS PORQUE NO SABIAMOS NADA DE TI – sigue gritando -         Ayse, cálmate – le repite Viena – La loca que se altera por todo aquí soy yo, así que, para ya -         NO, INCLUSO FUIMOS A ENFRENTAR AL ESTUPIDO DE ASHER Y SU AMANTE – -         ¿Qué? – pregunté sorprendida -         Sí, fuimos a tu casa hace un mes pero solo encontramos a esa perra allí, dijo que no sabias en donde estabas y que Asher tampoco lo sabía – me explica Viena -         SI, ESA PERRA DESCARADA, PERO LE DÍ SU MERECIDO – -         ¿Qué hiciste? – pregunté -         LA ABOFETEÉ EN AMBAS MEJIAS – dice aun gritando – Y LUEGO FUI DONDE TU ABUELO Y.. -         Dime que no le dijiste que había desaparecido – dije mientras me ponía de pie molesta -         CLARO QUE NO – me grita y luego se sienta mientras respira y trata de calmarse – Bien, escucha, ya que esos idiotas no nos decían nada acerca de ti, se me ocurrió la idea de hacer que tu abuelo los invitara a una fiesta que hará para celebrar el cierre de un importante proyecto -         Y…? – pregunté -         Veras, Asher debe llevarte allí pero para hacerlo primero tiene que encontrarte – dice Viena sonriente – Y ahora que sabemos que estas bien, haremos que Asher no pueda negarse a ir a la fiesta -         Exacto, veamos que explicación le da a tu abuelo acerca de tu desaparición -         Suena bien, ahora más que nunca no permitiré que me encuentre – digo -         Aún no puedo creer lo que te hizo, es decir, eres su esposa y ella es simplemente una aprovechada -         No hablemos más del tema por favor – les pido -         Está bien, no diremos nada más solo porque vemos lo bien que estas en esta casa -         Sí, William se ha portado muy bien conmigo -         El sí es un hombre que vale la pena, ¿Por qué no te divorcias del troglodita de tu esposo y te casas con William – me pregunta Viena -         ¡Oye! basta – la reprendo -         Déjala tranquila, primero debe vengarse de ese idiota – dice Ayse y no puedo evitar notar su drástico cambio de actitud, antes solo se limitaba a llorar por Jacob y ahora parece una persona totalmente diferente y sedienta de venganza y cegada por odio, me pregunto que les ha pasado mientras yo estoy encerrada aquí -         Bueno, hemos estado hablando todo el día y es hora de irnos si queremos llegar a tiempo -         ¿A dónde? – pregunto curiosa -         Hay una fiesta en un Club muy especial y Ayse y yo vamos a ir – dice Viena -         Sí, debemos vernos hermosas para poder conocer chicos lindos – las palabras de Ayse me sorprenden ya que hace tres meses ella jamás saldría con alguien que no fuera Jacob -         ¿Puedo ir? – pregunto, no porque quiera ir a bailar pero necesito pasar más tiempo con ellas y saber que paso durante estos meses y así sabré por qué están tan cambiadas. -         ¿En serio? – Preguntan sorprendidas -         Sí, quiero divertirme – les digo -         ¡Excelente!, vamos al mejor salón de la ciudad para que nos dejen hermosas y listas para una noche inolvidable -         Claro, voy por mi bolsa y nos vamos – digo mientras me dirijo a mi habitación para poder tomar y bolso e informar a la Sra. Hernández que saldré. Al llegar al lujoso salón de belleza, me di cuenta que mis amigas ya tenían todo preparado para las tres, habían muchas chicas esperándonos cuando bajamos del lujoso Rolls Royce de Ayse y al adentrarnos nos saludaron amigablemente mente, nos atendieron a la perfección. Viena se aliso el cabello y se veía perfecta con su cabello n***o hasta los hombros y su maquillaje perfecto, se ve como una princesa muy elegante. Ayse por otro lado decidió recoger su cabello pelirrojo en una cola de caballo que le daba una apariencia atrevida y sexy a la vez, se veía hermosa ya que su piel blanca contrastaba con el hermoso vestido n***o que llevaba puesto, Yo por otro lado decidí realizar ondas en mi largo cabello castaño, quiero llevarlo suelto esta noche ya que me da seguridad y además me veo muy bien. -         Nunca creí que podría verme así de bien – dice Ayse mientras se ve en el espejo -         Claro que te ves hermosa cariño, además ese Versace n***o te queda perfecto – le anima Viena -         Bueno ustedes tampoco se ven mal – dice bromeando – Selene, ese vestido plateado es simplemente exquisito para ti, resalta todas tus curvas, ¿Dónde las has estado ocultando? – me pregunta y yo le suelto una risa nerviosa -         Bueno, las he ocultado porque aún no hay un chofer lo suficientemente bueno para poder pasar por estas curvas – le digo, bromeando mientas hago movimientos sexis con mu cuerpo -         ¿Y para mí no hay cumplidos? – pregunta Viena -         ¡Claro que sí!, te ves hermosa de rojo y esas piernas están de infarto – le digo -         Lo sé – dice satisfecha de sí misma Después de terminar con las bromas en el salón, nos encaminamos al Club, no está muy lejos del salón por lo que no tardamos mucho tiempo en llegar. El lugar estaba a reventar la fila para entrar al Club era enorme y al llegar a la entrada entendí por qué, unas enormes letras doradas y brillantes anunciaban a el “Club triunvirato”, lo cual le daba un aspecto imponente al edificio, creí que haríamos fila para poder entrar pero, Ayse y Viena se encaminaron directamente a la entrada y los guardias nos dejaron pasar sin decir ni una sola palabra. El interior era igual de hermoso e imponente que la entrada, había una hermosa barra al fondo del bar que al parecer tenía tres niveles, el primero que ves al entrar está conformado por el bar y la pista de baile que estaba llena de personas pasándola bien con sus amigos, yo solo me limitaba a seguir a mis amigas mientras ellos seguían a varios camareros que nos abrían paso entre la multitud para que pudiéramos llegar a las escaleras más fácilmente, al llegar al segundo piso me di cuenta que estaba compuesto por el área de tragos, habían mesas alrededor de otra barra igual de hermosa que la del primer piso pero esta se veía mejor abastecida que la primera, creí que nos quedaríamos aquí para beber y poder hablar pero el camarero seguía avanzando hacia las escaleras que daban al tercer piso así simplemente los seguí, el tercer piso estaba formada por el área VIP y pude notar que solo habían tres separaciones en todo el piso, con una letra en cada sección una S, una A y por último una V, las tres secciones eran muy diferentes pero aun así elegantes, hermosas y vacías, nos dirigimos a una mesa que estaba justo antes de llegar a las tres secciones del VIP pero sin llegar a arruinar la vista del hermoso tercer piso. -         Gracias Theo – Dice Ayse -         Es un Placer para mi Señorita, nos alegra que las tres finalmente estén aquí reunidas – dice con una sonrisa en el rostro – traeré las bebidas reservadas para este momento – dice el chico y luego se marcha -         ¿Qué quiere decir? – le pregunto a las chicas -         Nada, no le prestes atención -         Bueno… entonces ¿quieren bailar o beber? – pregunta Ayse, la verdad no quiero hacer ninguna de las dos cosas pero no quiero amargar la noche, después de todo se los debo por desaparecer por tanto tiempo y dejarlas solas -         Tú ¿qué quieres hacer? – le pregunto -         Bailar – dice mientras se pone de pie, me toma de un brazo y me hace bajar las escaleras de regreso al primer piso, al principio no me sentía cómoda ya que nunca antes había bailado pero después de unos tragos me agrado la idea de bailar, pasé al menos media hora bailando con Ayse, luego decidimos parar para tomar algo las tres; hablamos de tonterías como lo guapo que estaban algunos chicos, los vestidos de las demás chicas y anécdotas graciosas de nuestra vida. Luego de unos momentos tres chicos guapos se nos acercaron buscando bailar con nosotras, en el pasado habría dicho que no inmediatamente, pero decidí decir que sí para demostrarme que ya no soy la misma de antes ya que los chicos a pesar de ser guapos se veía que tenían mucho más barrio que nosotros, en especial el chico con el que me dirigía a la pista de baile decidí mantenerme alerta en todo momento.
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