Su beso es ardiente, su mano se posa firme en mi cintura mientras la otra está en mi espalda aferrándose a mí, mi cuerpo responde de inmediato mientras mis ganas de profundizar el beso me dejan temblando.
Quiero... Yo... Quiero más...
Lo tomo de la chaqueta y lo acerco aún más a mi.
Pero él me suelta de pronto y sin explicación, me mira y sonríe.
- Te dije que eras demasiado coqueta.
- ¿Qué? - Se está riendo de mí.
- ¡No! ¡¡¡NO!!!
Despierto algo confundida, algo complicada, algo... Extraña.
¡Carajo! ¿Que todo fue un sueño?
¡¿Desde qué parte?!
Me siento en mi cama, mi ropa está en el sillón de la habitación, mi cuerpo huele a ebria y es ahí que lo recuerdo todo.
El tipo del ascensor preguntando por mi padre si apareció, Max lo sobornó, no, le ayudó a tomar una mejor decisión, digámoslo así, suena más bonito, luego llegué a mi puerta y le di las gracias a Max, pero eso fue todo, él después se fue y yo me acosté.
Nunca nos besamos.
Nunca me dijo coqueta... ¿O si?
Carajo... ¡Cómo te odio, condenado idiota!
Ay, Dios, Alma, que tonta te has vuelto.
Me muevo para salir de la cama y me acerco a la ducha tomando mi toalla. Necesito un buen baño, necesito sacarme ese horrible olor de su cuerpo... Claro, nunca nos besamos, pero sí que me tocó igual, así que ese baño va si o si.
Después de un baño en la tina de casi una hora, me siento renovada, limpia y lista para salir a ser yo otra vez.
Me maquillo y me coloco un bikini n***o que me hace ver increíble mientras un simple vestido ligero en color n***o me acompaña hoy.
Bajo para tomar desayuno mientras me juro a mi misma no volver a beber y saco mi teléfono para llamar a Ronnie, necesito contarle todo lo que ha pasado estos días, pero soy interrumpida por un mensaje de Blake que me sorprende.
WhatsApp de Blake:
"Deja que el tiempo te dé las respuestas, no las sigas buscando, sólo ten cuidado y aprende a seleccionar a la gente que se acerca a ti. Estaré aquí para lo que necesites."
Me encanta su forma de ser, es alguien de una sola línea, sabe lo que hace y lo que dice siempre es lo justo y necesario. Ojalá yo pudiera ser tan resuelta como él.
Le escribo un gracias rápidamente y decido llamar a Ronnie antes de que sea muy tarde allá. Digamos que no quiero interrumpir su luna de miel y no quiero tampoco recordar cosas, es mejor así.
Ella contesta al tercer toque.
- Ya iba a colgar. - Digo en cuanto se conecta.
- Hola, Alma. - La voz de Nate me obliga a saltarme un latido.
Un mundo completo se cierne sobre mí, mi cerebro deja de funcionar por unos instantes y mis palabras se atoran en mi garganta.
- Hola, Nate. - No puedo decir otra cosa.
- ¿Cómo has estado? - Me pregunta algo melancólico.
- Bien ¿Y ustedes? - Respondo ansiosa.
- Bien, gracias por preguntar. Ronnie está en la ducha, ella me pidió que contestara, y bueno, yo quería saber cómo andaba todo. - Se escucha tranquilo, feliz, lejano, ajeno. De eso no hay duda. Muy ajeno.
- Todo está bien, todo va como lo esperaba, estoy trabajando en la creación de mi propia empresa y he comenzado a buscar el capital para iniciarlo ¿Cómo van ustedes? - Pregunto realmente interesada, eso porque han pasado dos semanas desde que llegué aquí, así que realmente me siento ansiosa por saber.
- Bien, la verdad es que también te contesté yo por una razón...
- Dime. - Pido.
- Ronnie y yo nos vamos a casar. - Y es ahí cuando te das cuenta realmente de que lo has perdido. Pero eso está bien, es justamente lo que tenía que pasar. Ya no hay vuelta atrás. Esto es definitivo y aunque yo debería estar feliz por ellos, un golpe en mi corazón no me deja sentir toda la alegría que debería sentir.
- ¡Me alegro mucho! Estoy muy contenta por ustedes, realmente lo merecen. - Soy sincera cuando digo esto, honestamente es lo que siempre deseé para ellos, sin embargo, no puedo olvidar del todo a Nate y su compromiso solo consigue ponerme los pies sobre la tierra.
- ¿Estás bien? - Me pregunta aquel hermoso hombre que siempre se preocupa por la gente a la que siente cercana.
- Si, mejor que nunca. Sabes que siempre he deseado lo mejor para ustedes. Lo sigo haciendo.
- Lo sé, eres la mejor mujer que conozco, sé que tienes un gran corazón y que siempre colocas a la gente que quieres primero, incluso sobre ti. Realmente deseo que seas feliz.
- Yo deseo lo mismo para ustedes ¿Cuando es la boda? No creo que la vayan a hacer en un mes, necesitan tiempo para arreglarlo todo, para planearlo y hacerlo realidad. - Digo pensando en todo lo que se viene.
- En realidad... - Dice intentando hacer parecer que esto no es tan importante, pero es el punto más importante de todos.
- Nataniel Frost, habla ya. - Digo algo apurada y el se ríe al otro lado de la línea.
- ¡En una semana! - Gritan Ronnie y Nate al unísono.
- ¡¿QUÉ?! ¿¿Ustedes están locos?? ¿Cómo qué una semana? ¿Que quieren? ¿Matarme acaso? ¡Carajo!
- Si, lo sé amiga linda, pero es que queremos hacer las cosas bien, estás dos semanas lo hemos pasado increíble, y ahora queremos ese gran paso.
- Pero son demasiadas cosas, yo...
- Lo haremos acá, en la playa, así que no te preocupes, no es mucho lo que hay que preparar, el mismo hotel se encargará del recibimiento, organizar la boda y luego la fiesta, todo será aquí. Así que debes venirte, sólo seremos nosotros y los amigos, estarán Nataly, Jay, Taylor, Dalia, Lily, Sandy, Meisy, Tori, Abbie y por supuesto, tú, mi dama de honor. - Dice Ronnie en un tono juguetón y yo pierdo la cabeza por todo lo que ha pasado en esta última hora de mi vida.
- Realmente no puedo creerlo, se van a... Dios, se van a casar. Esta vez si es definitivo. Es... Es increíble... No sé cómo decirte lo feliz que estoy por esto. Por ustedes. Se merecen estar juntos al fin y ser extremadamente felices, lo han pasado lo suficientemente mal como para no comenzar a pasarlo bien, pero... ¡¡¡Una semana!!! ¡Con un carajo, Ronnie! ¿No te enseñé a hacer las cosas con tiempo?
- Lo sé, lo sé, pero él Heart necesita a su dueña más feliz que nunca, necesitamos darle a los clientes lo que piden.
- Dios, estás loca... De verdad que estás loca.
- Lo sé, y tú contribuyes a esa locura. Amiga, necesito que estés aquí, prométeme que vendrás.
- Sabes que no podría perderme eso jamás.
- ¿Cuando te bienes? Las chicas llegarán durante estos días. - Pregunta ella con voz de niña buena, sé lo que eso significa.
- Bien, intentaré irme pronto, iré a ver los pasajes.
- ¡Gracias, amiga hermosa de mi vida! - Grita ella y yo solo sonrío.
- Estás loca, niña, te llamo luego para comentarte acerca de mis pasajes.
- Bien, te espero.
Ambas cortamos y mi mente se hace un nudo... ¿Qué hago ahora?
Camino lentamente hacia el hotel para buscar mis documentos y dirigirme al aeropuerto, debo ir a ver los pasajes para la boda.
Miro a mi alrededor antes de emprender mi viaje. Sólo quiero saber si él está aquí, siendo honesta, creo que ya me acostumbré a las peleas con Max, y si ya no voy a volver a verlo, al menos me gustaría despedirme de ese imbécil.
Que hombre más idiota, hasta en mis sueños es un completo tarado.
Eso me hace reír.