Sorpresas de la vida

2011 Palabras
Justo antes de que a Jimena la trasladaran a un lugar donde pudieran hacerle muchas preguntas, entraron unos hombres armados, tomaron de rehenes algunos de los oficiales que estaban vigilando y amenazaron con matarlos si no soltaban a la mujer. Jimena estaba muy asustada, todo estaba quedando grabado, Marcos no se daba cuenta del problema en el que la estaba metiendo por tratar de impedir que dijera algo en su contra. Con eso se hacía evidente que no confiaba en su inteligencia, temía que los oficiales pudieran hacerle decir cosas de las que luego se arrepintiera, como por ejemplo la ubicación del gran jefe. Ella les pedía, como si no los conociera, a los hombres de Marcos que se calmaran, haciendo que los oficiales pensaran que todo estaba bien. No había necesidad de matar personas, lo que menos quería era sentirse culpable de la muerte de víctimas inocentes, precisamente por eso había aceptado trabajar con Antonio, para evitar ese tipo de cosas, pero ellos seguían haciendo presión, no la escuchaban, solo seguían órdenes. Como vieron que nadie se inmutó a entregar a la mujer le dispararon a uno de los hombres en la pierna, dijeron que el segundo tiro sería en el pecho si no hacían lo que les decía. Aparentemente tenían el control de la situación, pero uno de los que estaba en el escritorio alcanzó a pedir refuerzos, no tardarían en llegar. Marcos les había dicho que todo tenía que hacerse muy rápido porque México tenía muchas intervenciones de la DEA, estaban actuando como si fueran del propio país para luego llevarse a los delincuentes a las cárceles estadounidenses. Afuera había una camioneta donde había un conductor que iba a llevar a Jimena a donde estaba Marcos, la subieron, hicieron que pareciera que se la llevaron por la fuerza, ella sabía que era lo más conveniente así que siguió el juego. Estando adentro pensaba que ni siquiera sabía qué iba a decir allá, de lo que sí estaba segura era de que no pensaba delatarlo, aunque él pensará lo contrario. Algunos de los policías que estaban en la parte de adentro salieron como si fueran muy valientes, empezaron a disparar como locos y le dieron en el hombro a uno de los hombres de Marcos. A pesar de eso lograron escapar, por más que le dispararon al vehículo para que se detuviera no tuvieron éxito, sus vidrios eran blindados y era imposible que les hicieran daño ya estando adentro. Jimena nunca había vivido una situación tan difícil como la que había presenciado ese día, primero el ataque en la playa y luego ese supuesto rescate en las oficinas de las autoridades. Si antes no la habían reseñado, ahora tendría que ser una fugitiva más, por suerte los oficiales de policía no ponían mucho peso en buscar a las personas por medio de las cámaras, o sino estaría totalmente perdida. Aún se sentía aturdida por el ruido de las balas, quería descansar y evitar ver a Marcos ese día, tenía un poco de rabia por todo lo que estaba haciendo. Terminó exponiendo su vida y siendo perseguida solo por saber en qué andaba ese hombre, hasta el momento no había tenido ninguna respuesta, sentía que estaba perdiendo el tiempo. Su deseo de no verlo no se cumplió, Marcos la estaba esperando en una casa de seguridad que tenía, era muy bonita y lujosa, como todas, no podía creer que en cada estado tuviera la posibilidad de esconderse tan cómodamente. El hombre le pidió disculpas por la forma en que la había sacado de allá, pero le confesó que era demasiado hermosa como para tener que matarla por alguna información mal dada que pudiera haber salido de su boca frente a las autoridades. Le parecía que Quintana Roo era muy peligroso, sus enemigos eran más fuertes allá e incluso podían poner a las autoridades en su contra. Así que quiso regresar a la Ciudad de México, encargándole de paso a uno de sus hombres que la llevara a recoger todas las cosas y luego apartamento que le iba a regalar, ese sería su primer obsequio por el mal día que le había hecho pasar. Aunque, para su defensa, lo único que quería era un rato romántico, la playa, el mar, la cena, unos vinos y el atardecer, pero las personas como él, expuestas todo el tiempo al peligro, no pueden tener esas ventajas que la gente normal sí. Aparentemente se ve como algo aburrido y normal, pero cuando no se puede tener se vuelve realmente un lujo, su significado pasa a ser relevante y lo más buscado por el cuerpo para encontrar un momento de calma. Jimena no quería verse como una mujer interesada, si aceptaba el regalo estaba diciéndole que de alguna manera se sometía a sus reglas. Los obsequios no son del todo gratuitos, siempre que se recibe algo de otra persona se acepta parte de sí misma, una parte que involucra una especie de dominio y más cuando se trata de un hombre que por su trabajo y modo de ser se evidencia a simple vista como machista. Le dijo que ella con su trabajo podía pagar un departamento o ahorrar para comprarlo, no necesitaba que ningún hombre se lo regalara, pero él insistió. Por la cara de la mujer supo que ella no quería tener muchos compromisos, así que le dijo que eso no significaba que tendría que guardarle luto o fidelidad, a partir de ese momento era simplemente algo que compensaba todo lo que había pasado ese día, le estaba pagando por el miedo y la nueva búsqueda hacia ella por parte de las autoridades. Era mejor que tuviera un lugar fijo y que no tuviera que darle los datos a ningún arrendatario para que no dieran con ella de manera tan fácil. Jimena aceptó que por ese lado era mejor, además, no podía pedir nada de Antonio, al menos hasta que saliera de la cárcel. Pensaba en que luego podrían hacer su vida juntos, lejos de todos, en una casa muy bonita, donde nadie les hiciera daño, pero por ahora tenía que seguirle el juego y qué mejor manera que él pensara que ella se había sometido a un lugar al cual podría tener acceso y una vigilancia permanente, dándole así la seguridad de que era una mujer que no escondía nada malo y que no poseía malas intenciones. Las llaves le fueron entregadas, le dijo que ya estaba totalmente amoblado con cosas de lujo, también quería que se llevara de su casa a una de las mujeres que cocinaban, no quería que tuviera que hacer nada, lo único por lo que tenía que preocuparse era por seguir siendo hermosa y encontrar la manera de continuar en su trabajo de la mejor manera sin que otras personas se lo impidieran. De hecho, le preguntó quién se estaba encargando de hacer su vida imposible para ver de qué manera podría ayudarla, tenía suficiente poder para desaparecer o callar a cualquiera, pero Jimena no reveló ese tipo de datos, además, hace poco se los había inventado. Al llegar a Ciudad de México, tal y como lo había prometido Marcos, uno de sus hombres la llevó por todas sus cosas a la casa de su supuesto ex marido. Ella tocó la puerta esperando que Carla hubiera hecho todo lo que le había pedido, de lo contrario estaría en peligro. A los pocos minutos abrió la puerta Carla, diciendo que su ex esposo le había dejado todo listo para que se fuera, había unas maletas con su ropa, las cuales fueron puestas afuera. Con esto su plan pudo seguir a la perfección, después de eso se fueron para el nuevo apartamento, estaba ubicado en una de las mejores zonas de la ciudad, en un conjunto donde vivían personas con muchísimo dinero. Era algo de ensueño, siempre se había imaginado con su propio jacuzzi para relajarse cuando saliera muy cansada de su trabajo. No sabía hasta cuando le iba a durar la dicha, después de que Marcos se dieran cuenta de que ella era una especie infiltrada todo sería fatal y su vida correría peligro. Tendría que acabar con él antes de que lo hicieran contra de ella. Se imaginaba en ese lugar con Antonio, los dos juntos, tranquilos, de alguna manera quería que Carla se alejara cuando acabara con su plan de hacer justicia, pero lo más probable es que eso tardara un tiempo. Le gustaba mucho lo que estaba haciendo y no parecía ser un hombre que se conformaba con tener una vida normal y cotidiana como las demás parejas, que simplemente trabajan alrededor de 8 a 10 horas al día, luego llegan a casa a ver un programa aburrido de televisión mientras se quejan de lo difícil que está la situación. Si tienen hijos pueden contarles un cuento, alistar sus cosas para el otro día y continuar así, ahorrando para poder pasear a fin de año, tener fotos que mostrar y contarles a los demás compañeros de estudio y de trabajo que hicieron algo con su familia. Dando la impresión de que disfrutan la vida y que hacen lo que mejor les parece, pero en el fondo se trata de un modo de actuar impuesto por la cultura, donde los mismos programas de televisión se encargan de monopolizar todo lo que está a su alcance. Por su parte, Antonio estaba en prisión sufriendo, ya tenía muchos problemas encima, a Elias lo habían puesto, tal y como posiblemente lo había planeado Marcos, en la misma cárcel que él. Ese hombre conocía ya a varios integrantes allí, en cuando llegó le dieron la bienvenida, lo encerraron en una celda y lo empezaron a patear, le robaron su ropa y sus zapatos, solo quedó en la pantaloneta que tenía por debajo del pantalón. Le dijo a los guardas todo lo que había pasado, pero solo se burlaban de él, le decían que la su nueva vida ahora iba a ser muy diferente, tenía que empezar a hacerse respetar, de lo contrario, se lo comerían vivo. En la cárcel le dieron una sudadera y una camisa para que no se quedara en pantaloneta, pero tuvo que andar descalzo. En la zona de comida había una mujer encargada de pasarle los platos a los presos, en cuanto lo vio miró una foto que tenía al lado y no le entregó nada, simplemente siguió con el otro. Cuando hizo el reclamo la dama le dijo que tenía orden estricta de no darle de comer por unos días para que supiera lo que era sufrir. Por más que intentaba poner las quejas ante los superiores no era escuchado, parecía como si todo estuviera en su contra. Cansado, sin zapatos y con hambre pasó los dos primeros días, además de eso tenía que soportar en las noches que fueran a molestarlo. En esos primeros días no quiso defenderse, pero luego supo que era totalmente necesario para no terminar siendo su carne de picadillo. En la ocasión inicial que lo hizo pudo derribar él solo a tres hombres, se hizo en un lugar oscuro y solo para que a propósito lo persiguieran, y así fue, llegaron para atacarlo, Antonio empezó a hacer las maniobras que conocía de defensa, peleó contra dos al mismo tiempo mientras el otro intentaba meterse para defender a sus compañeros, pero no se lo permitió, de una patada en la cara hizo que quedara inconsciente. Si tenía tanta fuerza no sabía por qué se había aguantado tanto tiempo ese sufrimiento, posiblemente tenía la intención de que vieran que tenía un buen comportamiento e hicieron algo por él, pero era imposible, era evidente la confabulación en su contra. No podía ni pensar en qué pensarían sus padres al verlo así, toda su vida habían luchado para que se alejara del mal, pero parecía ser que por sus condiciones iba a ser algo imposible. Lo que quería hacer como proyecto de vida estaba más allá del cuidado personal, incluso podía absorberse toda su existencia, era más bien como un deseo de imponer su ley.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR