Estuve acurrucada con Sky siempre. La había necesitado tantos esos días. La había extrañado demasiado. —Ramsés tenía razón, a ti te pasa algo. —No me pasa nada, estoy bien —negó. —Soy tú gemela, Bree —dijo frunciendo el ceño —. Sé que no crecimos juntas, pero en estos meses he aprendido a conocerte —suspiré. —Estoy bien. Es solo que, el embarazo me puso muy sentimental. Solo es eso. —Esa respuesta no me convence —dijo mirándome fijamente, pero yo me encogí de hombros. —¡Qué estoy bien! ¿Tú cómo estás? No hemos hablado más de Voldemort —ella me miró confundida. —¿Voldemort? ¿El de Harry Potter? —asentí. —El señor oscuro, el innombrable —dije sonriente. Ella me volvió a mirar confundida sin entender nada. —De Ian. —¡Aaaaah! —respondió ella riendo —Es un buen apodo para él —dij

