—Hola, ¿puedo ayudarlos? —preguntó ella acercándose a nosotros y mirando un cuaderno que tenía en sus manos. ¡Y j***r! Su voz era igual a la mía. Quise morir, cuando levantó la vista. Era, prácticamente, como mirarme en un jodido espejo. Ella se quedó sorprendida con la boca ligeramente abierta. —Perdón, es que te pareces mucho a mí —dijo sonriendo. —No te preocupes, me pasó exactamente lo mismo. —Soy Sky —dijo tendiéndome la mano. —Yo soy Bree —le sonreí. Podría jurar que la conexión entre gemelos era real, porque sentí un choque de electricidad subiendo por mi mano y sabía que ella lo había sentido, porque me sonrió. Creo que en esos segundos, solo fuimos ella y yo, porque no recordé a Ramsés hasta que habló. —Las voy a dejar solas para que hablen. Bree, voy a estar afuera por

