Conociendolos

1855 Palabras
La camioneta se detuvo enfrente de la casa de los Jackson. Carl y Loren fueron los primeros en llegar, posteriormente llegó Taylor con Pablo. Taylor se detuvo y miró la casa, seguramente esta propiedad la había conseguido con el dinero de su padre. —¿Se puede saber qué hacemos aquí? Amigo, no hablamos en ningún momento de venir a este lugar. ¿Qué planeas ahora? —No planeo nada diferente solo que pienso que esta es una oportunidad para conocer más de ellos y las oportunidades así no se deben desaprovechar. —Pablo afirmó con su cabeza—. Creo que sí entramos más a su intimidad, tenemos una ventaja considerable. Ambos levantan la cabeza cuando Carl les hace señas para que ambos entren. En realidad, a Taylor le daba bastante curiosidad conocer un poco más de Loren. Esa mujer que lo descrestó años atrás y que tuvo una conexión especial con él en esa noche le llamaba la atención. Y difícilmente había sido posible compararla con otra. Vamos a entrar en la casa y vieron como todo estaba decorado para los niños. El rostro de Taylor recorre todo el lugar, sin embargo cuando gira su recibe a dos niños corriendo siente como su corazón palpita con más fuerza. —Abuelo —grita uno de ellos. Taylor les da una sonrisa y cruza sus brazos. —Mi pequeño, feliz cumpleaños. No tienes idea lo feliz que me hace verte así de grande. —Matias voltea su pequeña cabeza y mira a Taylor —Abuelo, ¿Él es mi papá? —Carl sonríe mientras niega con su cabeza. —No, él es nuestro nuevo amigo. Matías se bajó de los brazos de su abuelo y se acercó a Taylor y le estrechó su mano. Taylor se agachó a la distancia del niño y sintiendo algo extraño en su pecho, lo imitó. —¿Quieres ser mi amigo? —Taylor le dio una sonrisa y afirmó con su cabeza. —Ve a jugar con tu hermana, vamos a hablar aquí un poco con tu amigo. —Matias sale gritando y corriendo—. Espero que no te haya incomodado, él no conoce a su papá y vive con la esperanza de poder verlo. —Creí que vivian con su padre, le debe tocar muy fuerte a su hija. —Sí, mi hija es la mujer más valiente que conozco. Ella daría la vida por sus hijos y yo la . verdad intento apoyarlos en todo lo que se pueda. Pero bueno no hablemos tanto de mí y de mi familia, me encantaría conocer un poco más de ustedes. —Pablo miro a Taylor esperando que se diría ahora. —De nosotros no hay mucho por decir Pablo y yo somos amigos de hace muchos años y trabajamos juntos, no confío en nadie, más como confío en él. Vivimos solos porque nuestros padres que son muy buenos amigos se encuentran viajando por el mundo. Y eso es todo. —Bueno, eso fue un resumen pequeño de su vida pero agradezco que me tengan presente para poder confiar estas cosas. Espero disfruten el momento y que como de ser repetido a partir de ahora sea un camino gratificante para todos nosotros. Iré por unas copas ¿Quieren algo de tomar? —Vodka para mí está bien —contesta Pablo. Taylor asiente con su cabeza, señalando a su amigo dando a entender que quiere lo mismo… —Debo ir al sanitario, por favor quédate aquí esperando si este hombre dice algo que podamos utilizar en su contra. —¿Puedo saber qué pasa? Estás demasiado sospechoso desde que llegamos a este lugar. —Te contaré luego. Taylor camina por el pasillo que conducía a las habitaciones, intentando buscar pistas que pudiera usar sin contar que, también quería saber un poco más sobre la mujer con la que tuvo aquella aventura. De pronto la puerta se abre y ella sale de allí con un vestido despampanante. Ambos quedan muy cerca el uno del otro y la mirada de Taylor la recorre por completo. —¿Qué hace aquí? —Buscaba el sanitario. Espero no molestar la verdad, me perdí un poco. —Loren cruzó sus brazos, miró hacia los lados y lo jaló hacia dentro de la habitación. —Mire señor Tyler me dijo que se llamaba ¿verdad? —Taylor, me llamo Taylor. —Bueno, como sea espero que la relación que tiene con mi papá sea netamente laboral y que no crea que por que pasamos una noche juntos puedes venir a mi casa y pasear por ella como si nada. —No estoy paseando en ella como si nada tenía un destino y era el sanitario aunque encontrarme contigo no me pareció mala idea. —Pues a mí sí me parece la prioridad de todo eso entienda que fue algo de una noche, no algo con lo que me deba sentir orgullosa. —Te propongo algo qué tal si me aceptas una invitación, quisiera invitarte a comer algo y conocerte un poco más. —¿Conocerme más? Qué parte de no quiero que las cosas se mezclen no ha entendido. ¿Debo ser más clara o hacer un dibujo? —ella dice completamente nerviosa Taylor sonríe. —Sabes porque ese día me acerqué a ti. Me gustaste desde el primer momento, me llamaste la atención… y no ha dejado de pensarte desde esa noche —Taylor comenta acercándose más a ella Loren da unos cuantos pasos hacia atrás intentando descifrar y entender lo que acaba de escuchar. —¿Está hablando en serio? Solo fue una noche, fue algo del momento, llevamos años sin vernos como para hacer ese tipo de comentarios. —Creo que esa noche me marcó y los años que pasamos sin ver no se pueden solucionar conociéndonos un poco más, debo decir que me impresionaste de nuevo, al verte me impresioné de por completo. Eres hermosa y no pierdo la fe de que puedas darme la oportunidad de conocerte un poco más. —¿Soy hermosa? Usted está hablando únicamente con la parte externa, la parte física y no me importa que me vean de esa manera. Señor Taylor, no le daré ninguna oportunidad para conocernos un poco más y no lo repetiré ¿Le queda claro? Ella pasa por su lado e intenta abrir la puerta pero esta estaba trancada, Taylor baja su cabeza evitando que ella note que se está burlando. —¿Por qué se ríe, por qué no hace algo para poder abrir la puerta? —ella habla completamente nerviosa. Taylor da la vuelta y quedan muy cerca el uno del otro él observa los labios de ella y siento la necesidad de probarlos. Él mueve un poco la puerta y de una vez se quita el seguro. —Hubieras dicho que querías tenerme cerca. Loren niega con su cabeza y hace una mueca para abrir la puerta y salir de allí con su corazón latiendo a mil por hora. Ella se recuesta sobre la pared de su habitación, observa las fotos de sus hijos y pide fuerza y paciencia al universo. Mira pues más tarde estaban cerca del pastel Loren por momentos miraba a Taylor dándose cuenta que él no le quitaba la mirada de encima. Los niños se ubican sobre unos cojines para poder alcanzar el pastel. Todos empiezan a cantarles y los niños soplen las velas, los aplausos al unísono comienzan a aparecer mientras que la sonrisa de Loren es inmensa. —¿Qué pediste mi amor de deseo? —Carl pregunta a Mía aquella niña con una sonrisa de lado a lado mira a su abuelo y hace pucheros. —Pedí que mi papá llegue pronto. Lo quiero conocer, quiero tener un papá como los otros niños. —Carl aplaude y todos lo siguen pero en el rostro de Loren se puede ver la desilusión, desesperación y la tristeza, al ver a sus hijos así de tristes, en especial al tener a su papá tan cerca y no poderles decir nada. Los niños empiezan a jugar con sus amigos, luego de comer pastel. Taylor se acerca a Loren que está organizando unas cosas. —Todo quedó maravilloso. —Ella mantiene su mirada en el mismo lugar, intenta ignorarlo, intenta mantener distancia—. En verdad todo quedó perfecto. —Ehh gracias. Esa era la idea, que todo quedará perfecto. Mis hijos merecen lo mejor —ella comenta con orgullo. —¿Puedo ser inoportuno? —En ese momento, con esas palabras, Loren sube su cabeza, su mirada la pone directamente en él. —¿Qué quiere saber? —¿Él padre de tus hijos te abandonó? Porque no logro descifrar como un hombre puede abandonar a alguien como tú, con dos niños así de perfectos. —Sí, el papá de mis hijos me abandonó. ¿Satisfecho? —No, no estoy satisfecho. No creas que quiero aprovecharme de la situación, para mí también fue una sorpresa verte y no puedo negar que me gustaría conocerte más, pero en estos momentos eso pasa a un segundo plano… —Él dice, de manera sincera. Porque en realidad es lo única sincera que ha dicho. —Le voy a pedir un favor. Deje los rodeos, vaya directamente al grano —Loren lo mira con expectativa, su sola presencia la pone nerviosa y no necesariamente el tipo de nervios que quisiera sentir cualquier mujer estando del lado de un hombre como él. Porque algo así ella no puede ocultar, Taylor está muy bien conservado y está sumamente guapo, incluso más de lo que ella recuerda de ese día. —Mi amigo Pablo es un muy buen abogado, él puede ayudarte buscando al papá de tus hijos para que aparezca. Si te soy honesto la presencia de un padre es muy necesaria en la vida de cualquier persona, la falta de este simplemente puede causar vacíos emocionales lo suficientemente fuertes como para que los niños no vivan completamente bien —él menciona con sinceridad hablando desde su propia experiencia. —No, en realidad no necesito su ayuda. Mucho menos necesito que venga a hacer mi vida mejor, según le entiendo. Mi vida está así porque así lo quise y no necesito la presencia de un hombre para nada y mucho menos mis hijos. ¿Le queda claro? —Taylor asiente con un movimiento rápido de su cabeza—. Quiero que se vaya de mi casa y no venga cada vez que quiera, al menos que sea necesario. —Perfecto. Por lo visto no es difícil averiguar por qué fue que te abandonaron —él dice dándole una mala mirada luego toma sus cosas se dirige hasta donde Carl y se despide para seguir de largo hasta la salida junto con Pablo sin explicar nada. —Me puedes decir qué es lo que está pasando. —Encontré la mejor manera para acabar con este hombre —dice Taylor subiéndose al carro. —A ver, dime cuál es esa manera, estoy ansioso por escucharte. —Loren, ella será el puente por el cual aquel viejo me dará todo lo que me corresponde.
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