Mi mujer había dejado las discusiones, algo raro en ella, pero parece que se había cansado de protestar, y simplemente se dedicaba a leer, día y noche. Aquello me sorprendió cuando conseguí darme cuenta de que me “faltaban” las discusiones, un día que me desperté protestando, y es que había soñado que discutíamos tal y como lo hacíamos siempre, y en cambio, ahora estaba la casa tan silenciosa. A veces, me dan tanta lástima esas discusiones, tanto tiempo perdido, tanta incomprensión, pero en cambio, en otras ocasiones, las echo de menos, poder escucharla una vez más, poder verla, tan enérgica y hermosa. Muchas veces se ha dicho eso de que, “el amor vuelve ciego a las personas”, pero yo creo que lo que hace es, ayudarnos a ver mejor a los que queremos. A pesar del tiempo transcurrido, mi

