Las horas transcurian, vicoria seguia dormida y nuestros amigos se encontraban ansiosos por respuestas por tal motivo los cuatro nos dirigimos a un café junto al hospital para que ellos puedan preguntar y evacuar dudas. Sabia que este momento llegaria, es decir cuando deba contarle a los demas quien era, de donde venia, como me sentia sobre mi transicion y eso. — ¿Entonces? — Hanna rompio el silencio — Entonces… —hice una pausa —dios, no por donde comenzar —pase las manos por mi rostro en señal de frustracion. — Hombre, empieza por el principio — me alento Call — pero si vas a contar, asegurate de sincerarte del todo. — ¿De que hablas? — un extrano calosfrio recorrio mi cuerpo y el solo respondio. — Vivimos juntos y se que paresco descuidado, pero… —me miro directmente —la

