capitulo 4

1414 Palabras
Golpeteos, golpeteos constantes. Llamaban a la puerta eso era seguro entre abrí los ojos encontrándome con Hannah dormida frente a mí intenté girarme, pero mi espalda choco con algo tibio, Albert dormía junto a mí sin camisa dándome la espalda me senté bruscamente haciendo que se sobresaltara volví a oír la puerta observe mi reloj y eran las 5 de la mañana. —¿Quién puede ser a esta hora? — hablo un James muy adormilado me encogí de hombros, estaba puno de levantarme, pero al Albert me freno —Deja voy yo— dijo bostezando —anda a saber quien es —se levantó y dirigió a la puerta tropezones. Finalmente abrió la puerta — dime ¿Qué necesitas esta hora? —¿Tú quien eres? — voz hace la que me levanté lo más rápido que puedo, pro ya es tarde se metió al apartamento justo cuando acomodaba mi short. Alex me observó de arriba abajo. —¿Qué haces aquí? —posa su mirada detrás de mí, James y Call se encontraban ya de pie. —¿Qué carajos pasó aquí? — su voz era severa —¿Participas de orgías? — caminaba bruscamente hacia mí cuando call se interpuso en su camino cubriéndome. —Amigo no sé quién, pero estás malinterpretando las cosas —explico James —Baker, ¿le debes alguna explicación a este tipo? — preguntó Al desde la puerta. —claro que me la debes. Vine hasta aquí por ti. —No. Yo, deje de deberte explicaciones el día que descubrí que era tu amante y no tu pareja, y que fingiste un año y medio — se cortó la voz y mis ojos se llenaron de lágrimas. Vi como los hombros de Call se tensaban y su respiración se aceleró —te sugiero que salgas Ya por esa puerta — le dirigió una mirada burlona. —Ya oíste — Albert se acercó —sal — ¿Es en serio, Vicky? —pregunto con un destello de diversión en su rostro — ¿con cuál de ellos sales?, ¿sales con los tres?, eres una cualquiera ahora —eso no fue una pregunta y no me lo vi venir un puño impacto contra el rostro de Alex haciéndolo caer fuertemente contra el suelo. —James—murmuro Hannah a mi lado abrazándome estaba atónita. —Ninguna persona merece que la traten de esa forma —soltó muy enojado — pobre de ti si te vuelvo a escuchar hablarle de esa manera. —y ahora, sal. Alex se levantó del suelo con mirada incrédula — ¿y si no quiero? —Los tres te sacaremos y créeme, te va a doler — —¿Victoria? — no daba crédito —ya oíste a Baker, no te debe explicación alguna piensa lo que quieras pensar —volteo a verme es nuestra amiga y cuidamos a los nuestros. Alex salió del dormitorio dando un portazo yo caí en la cama llorando de manera silenciosa sentí qué les debía una explicación a los chicos que dieron la cara por mí. Les conté casi todo, ellos pusieron suma atención obviamente omití la parte en la que me lastimé anoche dormí con las muñequeras puestas me sentía avergonzada por esa parte de mí. —¡Qué hijo de perra! —soltó Hannah —yo lo hubiera castrado por idiota Creo que deberíamos dejar el tema aquí opinión Jane Parker afectada asentí gracias, chicos todos asintieron por cierto buen puño James lo halago Albert —Gracias sonrío aunque debo decirles que nunca golpeé a nadie en mi vida es solo que no soporte tal falta de respeto hacia su persona —gracias murmuré. —Hay que organizar otra pijamada —todos nos echamos a reír ante la sugerencia de Call. Ninguno asistió a clases. Ordenamos el apartamento y los chicos pasaron gran parte del día aquí, cuando se hicieron las 4 de la tarde cada uno se retira. Afuera llovía fuerte, la ventana de la habitación se encontraba semiabierta por lo cual se filtró agua la cerré y seguí el rastro que llegaba debajo de la cama tuve que moverla y me dispuse a trampear concentrada en mi tarea me di cuenta de que una baldosa estaba floja, pise 1,2,3… estaba suelta. Me arrodille en el suelo con cuidado de no lastimarme quite la baldosa Había un hueco debajo, encendí la linterna para poder ver más claro debajo encontré una bolsa azul la cual intenté sacar, pero no cabía por el hueco, debieron meter primero la bolsa y el contenido luego. Abrí la bolsa, comencé a retirar el contenido *Un libro amigas desconocidas *Muchos soles demasiado en las pilas sujetas con una goma *Una corbata *Un reproductor MP3 *Un pequeño dinosaurio de goma *Una cajita de terciopelo Por último saqué la bolsa, era azul parecía tela impermeable tenía un distintivo en letras blancas un nombre “Cristian K” —¿Quién es Christian K?— me pregunté Comencé a revisar los objetos a ti uno de los sobres su fecha datan desde hace 15 años comensales 26 de abril, del 2004 Amor mío: Hoy llegue a ese lugar donde esperabas por mí. Te vi recorrer ese largo pasillo y un recuerdo llego a mi mente, ese día que lo cambio todo. Transitaba en ese pasillo del colegio tal y como lo hacía a diario. Habíamos sido amigos un largo tiempo, pero ese día por primera vez, te vi. Te dirigiste a mí con aquel andar despreocupado que tanto te caracterizaba y solo te vi, más hermosa que nunca, mi corazón latía desenfrenadamente mientras contemplaba las ondas que adornaban tu cabello castaño, esos impactantes ojos claros, cuando por fin llegaste a mi lado, mi aliento se esfumó. —¿Qué hay niño malo? — ese apodo con el cual bautizaste mi ser la primera vez que me viste enfadado, y yo queriendo devolverte el favor te llamé “Niña bonita”, apodo el cual por alguna loca razón disfrutaba y saboreaba cada vez que lo decía. Me miraste de manera confusa, yo no lograba salir de aquel trance en el que me habías puesto, todo aquello que de repente estaba sintiendo. Hoy volví a verte, transitar un pasillo diferente más hermosa que nunca, vestida de novia, te contemple desde el último lugar a pesar de que tú deseabas que te acompañe y entregué a él. Soy consciente de que a pesar de la discusión que tuvimos noches antes, me esperaste. Confesé amarte como un loco, tú procesaste tu cariño de amiga y yo lo acepte. Tanto te amo que soportaría entregarte a otro solo para que puedas ser feliz, pero no a él, no luego de verlos en aquel bar a días de su boda. Dolió mucho ver cómo aquella lágrima rodaba por tu mejilla cuando esperaste hasta el último minuto por mi llegada, pero no pude mi niña bonita, no podía ser yo quien dirija a la mujer que amo a los brazos de un ser tan despreciable como ese. Perdóname Kim, lamento mucho que transitadas aquel pasillo sola. Te vi pisar el altar y me marché lo más rápido que dieron mis pies, verte dar el sí hubiera sido muy doloroso. Espero con el alma que siempre seas feliz, amor mi corazón desde hoy vivirá contigo. Te amaré siempre Kim. Te amaré siempre, mi niña bonita. C- ¿Cuánto amor puede caber en el corazón de una persona?, ¿Yo sería capas de hacer lo mismo por amor?, No lo sabía, . Continúe abriendo sobres y revisando el contenido, estaba segura de que sea quien sean estás cartas no podían significar una mentira. ¿Cómo se podría fingir tanto dolor?. — Te creo Cris — susurré Seguí leyendo, una más agónica que la anterior. Su angustia sobresalía de cada página, sufría porque sabía a su ser amado en manos de un ser repugnante. Infidelidad, cosa tan horrible en parte ajena a mi entendimiento, pues nunca engañe a nadie y no lo haría porque una parte de mí fue engañada y sabe el dolor que se padece y aún sufre por ello. ¿Qué motiva a un infiel?, ¿Ego, gusto?, quién sabe. Admiraba los objetos que encontré dentro de la bolsa, estaba entre emocionada y confusa. Necesitaba apoyo para leer las cartas, ¿A quién quiero engañar?, Necesitaba contárselo a alguien. Tome mi móvil, escribí el texto y se lo envié a los cuatro. «Vengan lo más rápido posible, es urgente»
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