Capitulo 8—Domingo familiar

1444 Palabras
Capítulo 8 — Domingo familiar Narrador Llegando el domingo familiar de los Smith, Katherine se encontraba reunida con su padre, esposo, hermano y su pequeño hijo. Como todas las semanas solían ir a casa de Ramiro para comer algo, hablar un poco y, una vez que la noche caía, cada quien regresaba a casa. Llegando al fin a su destino, un tanto inquieto por lo que estaba a punto de hacer, Charlie detuvo su auto a las afueras de la mansión de su padre y, apagando el motor del vehículo, desvió su vista a Emma a su lado, quien estaba igual o más inquieta que él. — ¿Estás segura de esto, Emma? — A lo que ella solo apretó sus labios sopesando si seguir o no— Aun estamos a tiempo de irnos, si no lo estás. Negando enseguida, ya que de verdad deseaba ver la cara de Michael al verla llegar de su mano, Emma tomó un poco de aire, tal vez de esa manera el valor que necesitaba la invadía, y abriendo la boca, al fin respondió: —Claro que lo estoy, Charlie... Tengo que buscar la forma de joderlo, y si esta es la única salida para estar cerca de él, lo haré. Asintiendo al ver la determinación reflejada en el rostro de Emma, Smith le sonrió ligeramente y, preparándose para salir de él, murmuró: —Entonces que empiece el espectáculo. Rodeando el auto para ayudarla a salir, Charlie abrió la puerta de Emma antes de extenderle la mano y, permaneciendo del mismo modo por un instante, le repitió para que se le grabara como un mantra silencioso: —Recuerda estamos muy enamorados... Para mi familia soy el hombre de tu vida. Asintiendo, pues lo habían hablado con anterioridad mientras coordinaban cómo iniciar la farsa, Emma y Charlie empezaron a caminar al interior de la propiedad tomados de las manos, lo que ocasionó que el aclarará su garganta un poco tenso, y siendo guiados hasta el amplio comedor en donde la familia se encontraba reunida, cada uno en sus lugares a punto de iniciar la comida, Katherine fue la primera en hablar: — ¿Emma? — Colocándose de pie al verla junto a su hermano, Katherine se acercó a ella para saludarla con un cálido abrazo, y fingiendo descolocación, Emma observó a Charlie sabiendo que no había marcha atrás— ¿Qué haces con Charlie? Aquí... En casa de mi padre. Permaneciendo de la misma forma con una descolocación fingida, Cosnett le pidió ayuda a Charlie con una mirada, y aclarando su garganta este preguntó: —¿Se conocen? — A lo que las dos asintieron, Katherine más emocionada que la misma Emma— Pues eso ya no importa... Algunos se preguntarán quién es ella y qué hace aquí conmigo. Charlie tomó la mano de Emma y tiró de ella para acercarla de nuevo a él —Bueno, es mi novia Emma Cosnett. Soltando un bufido entre dientes de incredulidad desde su lugar, pues eso no lo imaginaba ni en sus peores pesadillas, Michael sinceramente pensaba que se trataba de una broma de mal gusto, y Soltando un chillido de emoción, Kate llevó las manos a su boca para callar el grito que estaba a punto de salir: —¿¡Mi hermano y mi amiga!? — Chilló y, sin esperar más, Katherine se arrojó de nuevo a los brazos de Emma para abrazarla. — ¡Em, eres mi nueva cuñada! Observando a su hijo con severidad, Ramiro permaneció en silencio por un instante sin decir nada más, ya que sabía muy bien por qué Charlie estaba haciendo todo esto: solo para zafarse de su compromiso y, aclarando su garganta del otro lado al notar la pequeña tensión entre su padre y su hermano mientras Katherine parloteaba con Emma, Paul soltó: —Emma, parte de la familia... Cool, Michael ¿No lo crees? Desde el mismo punto, sentado en la misma silla desde que llegó, Henao deseaba en ese momento poder salir de allí arrastrando a Emma junto a él, y sonriendo sin ganas, más por compromiso que por gusto, murmuró: —Sí, qué cool... Felicidades, cuñado, has decidido avanzar. Centrando su mirada en él, Charlie lo observó de la misma forma que lo hacía desde que supo lo que estaba haciendo el infeliz, con ganas de matarlo con sus propias manos y, arreglando el cuello de su camisa, sabiendo que no era justo para Emma presenciar una discusión entre él y su hijo cuando recién llegaba, Ramiro solo añadió: —Emma, qué bueno verte de nuevo... Ahora creo que deberían tomar asiento. Tenemos que empezar. Asintiendo, soltando al fin a Emma, Katherine regresó junto a su pequeño y su esposo que solo quería salir de allí, y haciendo lo mismo Cosnett y Charlie, la comida fue servida: —¿Y desde cuándo están saliendo? Habiendo ensayado esto de camino a casa de los Smith tras preparar un monólogo, Emma fue quien sonrió sosteniendo el tenedor en la mano y, desviando la mirada a Charlie, respondió pareciendo realmente enamorada de él. —Hace seis meses... Nos conocimos en un viaje de negocios que hice al país vecino. Lo que jamás imaginé es que fuera parte de su familia. Apretando sus dientes, pues justo de esa manera él conoció a Emma, Michael tomó el vaso de agua que reposaba sobre la mesa, tal vez de esa manera el nudo en su garganta disminuía, y notándolo tenso e incómodo durante la comida, Katherine se inclinó hacia él para ver si se encontraba bien. —Lo estoy... Es solo que me siento un poco cansado. Notando la tensión en sus hombros y en sus dedos mientras sostenía el cubierto, Charlie sonrió al ver que se encontraba justo como él quería tenerlo, tenso, molesto y a punto de estallar. Por lo que se acercó a Emma para depositar un casto beso sobre su mejilla mientras conversaban: —Si... De hecho todo fluyó de una forma tan natural que queríamos asegurarnos de lo que sentíamos antes de dar el siguiente paso. ¿Verdad que sí, mi fresita? Centrando su mirada en él con una sonrisa por la manera tan inusual de llamarla, Emma asintió al notar a Kate y a Paul verdaderamente interesados en su historia de amor. E interviniendo al fin, tras escuchar detalladamente la historia, Ramiro preguntó: —¿Y qué tan enserio van, Charlie? Porque lo último que hablamos hace unos días era que te centrarías en negociar con los rusos... Ni siquiera mencionaste que estabas saliendo con alguien. Sabiendo que su padre estaría dispuesto a todo con tal de que cambiara de opinión sobre su ex, Charlie sonrió tomando la mano de Emma sobre la mesa, y remojando sus labios respondió: —Lo suficientemente enserio como para traerla hasta aquí para que la conozcan... Como ya dije, tenemos solo seis meses juntos, pero Emma realmente me gusta, la quiero y quiero que todos lo sepan. Sintiendo como el aire se atascaba en sus pulmones y como su corazón martillaba con fuerza, Cosnett seguía en su papel de mujer enamorada, por supuesto sintiéndose extrañamente halagada por Charlie, quien hacía un magnífico trabajo como su novio. —Como puedes notar, encantada de que Emma sea parte de la familia... Ella era de la amiga que siempre te hablaba, la que nunca pudiste ir a conocer al internado. ¿La recuerdas? — A lo que Smith solo asintió— Pues mira, quién iba a pensar que más de quince años después se harían novios. Terminando la comida unos minutos después, se levantaron de la mesa para ir a la estancia, donde permanecerían hasta que el momento de marcharse a casa llegara. Y llegando un mensaje en ese preciso momento, Emma sacó el teléfono de su bolsillo para ver de quién se trataba. Deslizando el dedo sobre la pantalla para abrir el mensaje de Candice, la imagen de las fotos filtradas apareció, y citando un mensaje sencillo, Emma desvió la mirada a Michael, quien no paraba de observarla bastante molesto al verla con Charlie. #CANDICE A EMMA Em, debes arreglar esto antes de que se salga de control. Las fotos siguen ahí y es cuestión de tiempo para que lleguen a Óscar. Liberando el aire, Emma, tras sonreírle a Charlie a su lado, guardó el teléfono en su bolsillo, y pidiendo permiso para ir al baño, caminó por los pasillos hasta llegar a ellos. Sabía que él la seguiría, buscaría la forma de acorralarla para reclamarle por su repentino romance con Smith. Tratando de cerrar la puerta, Emma la empujó, y siendo detenida antes de cerrar por Michael, ingresó al baño: —Tenemos que hablar.
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