Capítulo 5— ¿Aceptas?
Narrador
Elevando su rostro, pues a ella también le tomó por sorpresa verlo en ese lugar, Emma aclaró su garganta antes de responder.
—¿Y qué te hace pensar que estoy aquí para verte a ti?— Emma ladeó su cabeza mientras esperaba una respuesta, a lo que Charlie asintió.
—¿Por qué otro motivo estarías en este lugar si no es para verme a mí?
Soltando una pequeña carcajada, olvidándose por un momento de lo sucedido con Michael, quien al ver a Charlie llegar escapó como un cobarde, Emma negó y, tomando algo de aire para seguir, respondió.
—Para ver a la agasajada... Katherine, es una vieja amiga— Señalando la mansión de la que estaba a punto de salir a sus espaldas, Cosnett explicó, y frunciendo el entrecejo de su frente al ver lo pequeño que era el mundo, Smith preguntó.
—¿Amiga de mi hermana? ¿Eres amiga de Kate?
— ¿Tu hermana?
Permaneciendo descolocada, pues jamás esperó que el verdadero Charlie Smith fuera hermano de Kate, Emma abrió su boca en busca de aire mientras armaba el pequeño rompecabezas en su cabeza, y señalando a Charlie, murmuró para sí misma.
—Tú eres el cuñado de Michael... Hermano de Kate— Sintiendo que el aire escapaba de sus pulmones, Emma juntó sus manos sin saber qué hacer en ese instante, y tomando una de sus muñecas, Charlie preguntó.
—¿Estás bien? — Al ver el desconcierto plasmado en su rostro, Charlie quiso saber qué era lo que sucedía, y llegando justo en ese momento Kain Smith apoyó una mano en el hombro de su hijo.
—Charlie— Desviando la mirada para dirigirse a su padre a su lado, Charlie liberó la muñeca de Emma, y percatándose también de la presencia de la vieja amiga de su hija, Kain preguntó— ¿Emma?
Descubriendo que su padre conocía a Emma, Charlie permaneció en silencio, y asintiendo, reconociendo a Kain, Cosnett preguntó.
—¿Cómo ha estado? Qué gusto volver a verlo— Acercándose a él para saludarlo, Emma se reencontró con el padre de su amiga, a quien solo vio en un par de ocasiones pero las suficientes como para llevarse bastante bien, e interviniendo Charlie agregó.
—Pues creo que solo yo no la conozco...
Sonriendo un tanto tensa, deseando poder hablar con Charlie para contarle lo de Michael, Emma bajó su rostro. Se supone que él también quería saber quién estaba usurpando su identidad.
— ¿Qué les parece si seguimos esta conversación adentro? Katherine debe estar esperándonos— Refiriéndose a los dos, Kain preguntó, y negando, pues no podría regresar a ese lugar, no con Michael jugando a la familia feliz, Emma negó.
—Por ahora no será posible... Justo estaba por irme, pero espero volver a verlo pronto— Sonriendo, Kain se despidió de Emma, pues era un poco tarde y desde hacía bastante tendría que haber llegado, y señalándole a Charlie, siguió preguntando.
—¿Me acompañas?— Negando, pues quería decirle algo a Emma antes de que se fuera, Charlie le pidió a su padre adelantarse, y dejándolos a solas de nuevo, los dos hablaron al mismo tiempo.
—¿Nos volveremos a ver?
—Necesito que hablemos...
Negando, Emma sabía que era de vida o muerte que supiera toda la verdad, y liberando un poco de aire, fue la primera en tomar la palabra.
—¿Podemos vernos mañana? ¿Tomar un café? Lo que sea, pero debe ser lo antes posible.
Asintiendo, pensando exactamente lo mismo, Charlie sonrió.
—Tienes mi tarjeta... Envíame hora y ubicación, allí estaré— Sintiendo que tal verdad le robaba el aire, Emma bajó su cabeza, y abriendo su boca, sin poder contenerse, solo dijo antes de despedirse.
—Lo haré...
Empezando a caminar en direcciones opuestas, Emma y Charlie se despidieron, acordando verse al otro día, y abordando su auto, Cosnett recargó la cabeza en el asiento, rogando al cielo por que él la ayudara a desenmascarar al cobarde de su ex.
Iniciando otra mañana, Emma se preparaba para ir a la empresa antes de que su hermano mayor empezara a molestar.
Caminando por los amplios pasillos de Cosnett C.A., Emma fue interceptada enseguida por su secretaria, quien cargaba una pila de documentos en sus brazos para la junta de emergencia convocada por Óscar, su hermano mayor, y caminando junto a ella, empezó a explicar.
—Su hermano ha convocado a una reunión urgente. Al parecer ya está al tanto de que el negocio con los rusos se canceló— Liberando una maldición al saber que esto sería complicado para ella, ya que quedaría expuesta como una incapaz ante todos, Emma le entregó su bolso a la mujer a su lado y, dirigiéndose directo a la sala de juntas donde se encontraban los accionistas, se preparó para lo que le esperaba.
—Buenos días
Interrumpiendo la reunión que recién iniciaba, los presentes desviaron su vista para ver de quién se trataba, y centrando la mirada en ella, Óscar se limitó a decir.
—Querida hermanita ¿Pero qué oportuna?— Dijo con una sonrisa ladina— Toma asiento.
Señalando el lugar a su lado, Emma empezó a caminar, tragando el nudo que se formaba en su garganta, y tomando el lugar antes señalado, su hermano mayor siguió.
—Si todo sale bien, se estima que para fin de mes tengamos un incremento en las ganancias del dieciocho por ciento en comparación con el mes anterior.— Sonrió orgulloso de su logro, de poder dejar a Emma como una inútil— Por supuesto, si
mi hermana logra cerrar el trato con Ivanov, este se podría triplicar.
Remojando sus labios, Emma pensó que este sería el peor momento para revelar que ese trato ya no era posible por una propuesta de parte del ruso para nada decente, y permaneciendo en silencio, escuchó a Óscar, quien seguía hablando a los demás presentes.
—¿Emma, podrías decirnos cómo van las negociaciones?
Deseando que la tierra se abriera y la tragara en ese instante, Emma trató de parecer serena cuando en su interior solo quería salir corriendo de allí, y colocándose de pie para tomar la palabra, respondió.
—Mejor de lo que esperé. En dos días nos reuniremos de nuevo. Es probable que se concrete el negocio.
Culminando la junta al fin, los presentes abandonaron la sala a excepción de Óscar y Emma, que permanecieron hasta el final, y pretendiendo huir una vez a solas, el mayor de los Cosnett preguntó.
—¿Es en serio, Emma? ¿En dos días cerrarás el trato con Ivanov? Tú y yo sabemos que eso se canceló hace días.— Negó — Es una pena que por tu incompetencia ese hombre firme con otra empresa.
Apretando sus labios, Emma maldijo al ver que él ya estaba al tanto de lo sucedido con el ruso, y conteniendo la respiración, se limitó a responder tratando de ocultar la verdad.
—¿Has enloquecido?— Frunció el ceño de su frente— Ese negocio sigue en pie. De hecho, acabo de concretar con él una segunda reunión.
Elevando su mentón, Emma señaló su teléfono mintiendo descaradamente, y pensando que aún teniendo que tragarse su orgullo, llamaría a Ivanov solo para no darle la razón a su hermano, se preguntó.
¿Qué sucedería si él se enterara de las fotografías filtradas? Evidentemente, la expondría, dejándola como la peor de los Cosnett solo para quedarse con la presidencia de la empresa, algo que no podía permitir.
Entrecerrando sus ojos, Óscar la observó sabiendo que esto era una mentira, y permitiéndole seguir a la salida solo se mantuvo en silencio hasta que ella se marchó de la sala. Era evidente que por llevar su sangre este no era su familia, y la prueba más tangible era que él, al primer error, estaba dispuesto a exponerla como incompetente.
Saliendo de la empresa esa tarde, Emma se preparó para la cita con Charlie en la que tenía planeado contarle todo lo de Michell, y llegando unos minutos antes al lugar pactado, lo vio desde afuera, a través de los enormes ventanales del lugar, sentado en una de las mesas esperando por ella con un café entre sus manos.
Ingresando al lugar, sintiendo como su corazón latía con fuerza, Emma llegó al pie de la mesa, y aclarando su garganta, solo murmuró.
—No sabía que llegarías antes— Centrando su mirada en ella, Charlie arqueó una ceja con una pequeña sonrisa en sus labios antes de tomar un sorbo de café, y dejando el vaso sobre la mesa una vez terminó, se recargó sobre la silla antes de responder.
—Ayer te vi desesperada.... Deduje que necesitabas verme con urgencia.
Separando la silla de la mesa, Emma tomó asiento frente a Charlie, y conteniendo el aire sin saber cómo iniciar, él se adelantó a decir.
—Me imagino que ya tienes noticias del usurpador... Del idiota que se hace pasar por mí.
Asintiendo con los labios apretados, Emma no sabía si decir esto así nada más sin pruebas, sin saber si Charlie le creería, o no, y abriendo la boca, al fin confesó.
—Es Michael— Susurró— El hombre que se hace pasar por ti... Es el esposo de tu hermana, Michael Henao.
Sonriendo de lado pues solo eso faltaba, Charlie negó al ver lo ciego que fue al no notar que fue él desde el inicio, y apoyando ambos brazos en la mesa, preguntó.
—¿Fue por eso la discusión anoche en la fiesta de Katherine? Que tiró de tu brazo— Charlie apretó su mandíbula deseando tenerlo frente a él para molerlo a golpes— Los vi, Emma... Venía llegando en ese momento. ¿Él fue ese hombre que te engañó? ¿El que creías que era el hombre perfecto?
Asintiendo, Emma bajó su rostro muerta de vergüenza al tener ante ella al hermano de la mujer que Michael le ha estado siendo infiel, y liberando el aire, pues sabía que ella era una víctima en esta situación, ya que no era la primera vez que el infeliz lo hacía, Charlie preguntó.
—¿Qué tienes pensado hacer ya que sabes quién es? ¿Le dirás a mi hermana la clase de esposo que tiene, o simplemente guardarás silencio?— Justo en ese momento, la sonrisa que hacía unos segundos había adornado su rostro había desaparecido por completo— Solo quiero advertirte que Kate está tan ciega... Que aunque le muestres pruebas, ella solo vive y respira por ese idiota.
Sintiendo sus ojos cristalizarse, sintiéndose atada ya que Charlie parecía no dar indicios de querer ayudar, ella solo hizo de su mano un puño, y tomando un poco de aire, siseó.
—Quiero que pague por lo que hizo... Debe existir una forma de que ella deje a ese infeliz, que entienda que él no la ama, que él solo se burla de ella... Charlie— Smith asintió pensando exactamente lo mismo, aun así la dejó seguir— Por eso te cité aquí, él no solo está engañando a Kate sino que usa tu nombre para hacerlo ¿Lo dejarás salirse con la suya? ¿Lo dejarás que siga usando tu nombre, y tu poder para seducir a mujeres estúpidas como yo?
Charlie permaneció en silencio por un momento mientras pensaba qué podría hacer para acorralar a Michael, para orillarlo al punto en el que él mismo quede expuesto sin necesidad de que Emma, o él mismo queden ante Katherine como los enemigos al exponer al infiel de su esposo.
—Finge ser mi novia, Emma — Propuso así sin meditarlo demasiado, sin anticipar lo que acababa de proponer— Mantente tan cerca de él que no soporte verte, o hasta que reunamos evidencias para exponerlo... Lo conozco tan bien— Sonrió de lado, aún molesto por no notarlo antes— Michael es como un niño, él solo quiere lo que los demás tienen, o lo que demuestre el poder que tiene, no resistirá verte conmigo.
Asintiendo con sus labios formando una línea recta, Emma sopesó su respuesta, a dónde la estaba orillando Michael con toda su mentira, y apretando su mano por encima de la mesa, Smith volvió a preguntar.
—Entonces, Emma ¿Aceptas ser mi novia falsa?.