Problemas Nocturnos

2572 Palabras
How can you see into my eyes like open doors... Enciende la luz de mi habitación y me samaquea cada vez más fuerte, obligándome a levantarme, no sé la hora que es, pero aún no es la hora de despertar, no entiendo lo que ocurre, él emana un fuerte olor a licor y logro ver la decepción en sus ojos, con una mezcla de desilusión; está completamente destrozado. -Ellie, despierta, es hora de irnos - intenta decir con cautela, pero no logra tranquilizarme en nada. -¿Por qué tan tarde? - cuestiono mientras me sobo los ojos. -No me cuestiones, Noelle, es hora de irnos - repite ahora con un tono más fuerte, me levanta de la cama y me carga rápidamente para salir de la habitación, ¿iremos de paseo? ¿vacaciones improvisadas?, pero no llevamos equipaje... Leading you down into my core, where I've become so numb... Me siento asustada y confundida, mi corazón late veloz mientras él sigue corriendo hacia lo que parece ser la salida de una casa, detrás nuestro viene una mujer, no logro ver su rostro, pero sus gritos combinados con insaciable llanto me alteran, ¿qué le pasa? ¿quién es esta mujer? ¿qué está pasando? -No la metas en esto - grita desesperada - ella tiene que estar conmigo, su lugar es con nosotros. -Tú eres solamente una loca desquiciada que no sabe lo que dice, su lugar es conmigo, no me la puedes quitar - responde el hombre bajando por las escaleras. -Por favor, estás muy alterado, no te la lleves así - le pide casi suplicando, el hombre me sienta en el coche y se dirige hacia el asiento del conductor, disponiéndose a arrancar - llamaré a la policía - anuncia la mujer corriendo hacia nosotros, pero no logra alcanzarnos. -No le hagas caso, ella sólo es una perra mentirosa, está loca y llena de mentiras. -¿A dónde vamos? - pregunto temerosa. -Lejos de toda esta mierda, tranquila Ellie, nos vamos a divertir. ¿Acaso no confías en mí? Without a soul, my spirit's sleeping somewhere cold... El auto va a más de 150 kilómetros por hora, lo que al comienzo era divertido empezaba a asustarme, le pido que pare, pero no me hace caso, incluso aumenta la velocidad, mis manos temblorosas se aferran al asiento con miedo. A pesar de mis constantes súplicas él no parecía querer dar su brazo a torcer, por mi parte gritaba, lloraba, pero simplemente me ignoraba mientras reía sin gracia alguna. ¿Qué le encontraba de divertido al manejar tan rápido? ¿Por qué no me hace caso? -Vamos Elle, no seas una crybaby - se burla - si te vas a poner a llorar por cada cosa mala que pasa en la vida nunca tendrás éxito en nada. -Por favor para - vuelvo a pedir. Una gran y brillante luz amarilla nos da directamente en la cara junto al sonido de una bocina que inútilmente intenta prevenir lo que sucederá: los chirridos de las llantas y el impacto del coche contra el agua. Estoy atrapada, por más que lucho por llegar a la superficie es en vano, estoy atorada y muy asustada como para hacer algo coherente. Necesito aire, necesito ayuda. Por favor, alguien venga... Le pedí que parara... Unos brazos me guían hacia la superficie, y mi mirada se dirige hacia él, desde lo profundo del río puedo verlo, no se mueve, y a nadie parece importarle, grito pidiendo ayuda, alguien tiene que ayudarlo a él también. Pero nadie me escucha. Until you find it there and lead it back home... Me levanto sobresaltada e intento controlar mis respiraciones, bebo un poco del agua que tengo en el vaso sobre mi mesa de noche y busco la hora en mi teléfono. Son casi las dos de la mañana. Intento calmarme, es una de las pesadillas más realistas que he tenido en mi vida, incluso tengo lágrimas en mis ojos. Todo estará bien Noelle, tú eres fuerte, no olvides eso. Es la tercera vez en dos semanas teniendo esta misma pesadilla, Eric me había ayudado a olvidarlas, iniciaron cuando era apenas una niña, pero, a medida que voy creciendo se vuelven en cada vez más vividas, y terroríficas, dejan en mi cuerpo una horrible sensación, una mezcla entre terror puro y la tristeza al punto de tener el alma destrozada en mil pedazos. ¿Cómo se supone que puedo volver a dormir después de esto? Todo era tan real... Supongo que podré hablar sobre esto con Eric, al parecer mis terrores nocturnos es lo que más le preocupa sobre mí. Es una lástima que Alex se haya ido de casa, hubiese podido buscarlo en su habitación y encontrar alguna manera divertida de pasar el tiempo. En ausencia de mi primo, vuelvo a mi rutina de emergencia en casos de insomnio: una buena reproducción de música, mis audífonos y fumar un cigarro en la ventana de mi dormitorio. Sé que fumar hace daño y es perjudicial para la salud, he leído incontables veces todos los efectos negativos que conlleva este hábito, pero simplemente no puedo dejarlo, él ha estado conmigo siempre que lo he necesitado, y logra calmarme en mis días más oscuros. No hace dramas ni busca arreglarme, no cuestiona ni juzga. Sólo alivia. Y me hace olvidarme del mundo calada tras calada. El vibrar de mi celular llama mi atención. ¿Un mensaje a esta hora? Raro.  E: Hey extraña... ¿Ethan? ¿Quién demonios manda mensajes a esta hora? ¿Acaso no duerme? No creo que puedas criticarlo, Noelle, tú tampoco estás dormida.  No he sabido nada de él en semanas, es decir, hemos salido luego de aquel desastroso día donde tuve un ataque de pánico delante suyo en un par de ocasiones, pero ¿Qué se cree para escribirme de la nada? Apenas lo conoces, no es tu amigo ni tu novio, no puedes exigirle que te dé un itinerario detallado con las actividades que realiza y todas las veces que debe hablar contigo.   ¿Debería responder ahora mismo? Me vería desesperada o como una lunática. ¿Y no lo eres? Bueno, siendo objetivos, no tengo nada que hacer por el momento y no creo que pueda volver a dormir después de la pesadilla que tuve, y parece que él tampoco tiene intenciones de dormir ¿qué podría perder además de algo de dignidad? ...  N: Hey extraño... E: ¿Qué hace una chica buena despierta a esta hora? ¿Alguna otra cosa a la que vayas a destruir? N: Ja-Ja, muy divertido, estoy al final de una crisis existencial ¿qué hay de ti? E: Trabajo, acabo de terminar unas entregas ¿quieres hacer algo divertido? Uh, seguro por “divertido” se refiere a drogas. Veamos: chico lindo, drogas, sí, suena a un mejor plan que estar sola intentando olvidar mis pesadillas. Pero probemos un poco tu sentido del humor, Ethan. N: ¿Algo divertido? ¿Qué tienes en mente? Déjame adivinar: ¿Jugar ludo? ¿o eres más de among us? Tienes cara de ser impostor.  E: Más que impostor soy muy observador y sigiloso, pero volviendo al tema, deja de mirar tu teléfono y enfócate en observar bien ese gran árbol que tienes en tu patio trasero. Espera ¿qué? Levanto la vista casi de inmediato y no puedo creer lo que estoy viendo. En aquel árbol que plantaron mis abuelos el día en que me acogieron en esta casa se encuentra Ethan de pie, me saluda con la mano apenas nota mi mirada y sonríe. ¿Acaso está loco? Son las dos de la mañana, nadie simplemente va a la casa de una persona a esta hora. Y menos si apenas nos conocemos.  E: Baja babygirl, tengo planes más divertidos para los dos. N: ¿A esta hora? E: Precisamente, es la hora perfecta. Bueno, no tengo nada mejor que hacer, no creo que algo pueda salir mal al ir corriendo apenas un desconocido ardiente me pida que lo acompañe, y le pone mucho misterio cuando le pregunto lo haremos. Me pongo una casaca y bajo con cuidado por la ventana de mi habitación, Ethan se ríe un tanto escandaloso para mi gusto al verme. -Cállate, que nos pueden oír - le digo susurrando un poco alto. -Cuánta seriedad, Noelle, ¿problemas nocturnos? – pregunta mordiendo el piercing que lleva en su labio. -Algo así ¿qué hacías por mi casa? - pregunto. -Te lo dije, trabajo, pero que una chica buena esté despierta a esta hora y sepa bajar tan fácilmente por la ventana de su habitación sí que es curioso – cuestiona levantando sus cejas – eres toda una caja de Pandora. -Las chicas buenas somos chicas malas que aún no somos descubiertas - bromeo y mentalmente espero que no se dé cuenta que es de una canción de 5 seconds of summer, conociendo a Ethan se burlará de mis gustos musicales.  - Ven chica buena, quiero enseñarte algo – dice tomando mi mano guiándome mientras caminamos, ¿iremos a su casa? ¿qué será lo que tiene en mente Ethan? - ¿No trajiste tu moto? - pregunto al notar que solamente caminamos acompañados por la soledad que nos proporciona la madrugada. - ¿Acaso sólo aceptaste salir conmigo por mi moto? - finge estar dolido para luego sonreír - no es necesaria ahora. Mira todo esto Noelle, las calles están vacías, se puede escuchar hasta el más mínimo ruido. ¿Sientes eso? - ¿Sentir qué exactamente? ¿Frío? ¿Miedo a que nos asalten o asesinen? – pregunto un poco preocupada.   -La libertad, cariño, a esta hora no hay ataduras, ni reglas, ni filtros. En la noche florece nuestro verdadero ser, y todos los pensamientos que queremos esconder o no nos atrevemos a decir en el día. La brisa del viento mueve mi cabello tranquilamente, encuentro una extraña sensación de paz ahora mismo, caminando con este desconocido por las calles durante la madrugada, es como si el cielo pudiese consolar todas mis tristezas ahora mismo, como si me entendiera sin necesidad de hablarle. Un extraño placer reconfortante. - ¿Sueles hacer esto solo? – pregunto mientras caminamos sin un rumbo fijo, al menos es lo que yo creo, pues me limito a seguirlo sin una idea clara del lugar. - ¿Con quién más lo haría? – contesta Ethan con la típica sonrisa burlona que suele brindarme en cada conversación que tenemos. -No lo sé, no te conozco realmente – suspiro con pesadez cuando su sonrisa arrogante se vuelve más grande, ¿acaso estamos en secundaria? Dios, Ethan puede ser realmente pesado cuando se lo propone – intentaba crear un tema de conversación, así que quita esa cara antes que termine por golpearte. - ¿Es la manera en la que me preguntarás si tengo novia? - se burla – arriesgado y muy creativo, me gusta, has ganado puntos con esa respuesta, Noelle. Y déjame decirte, estás con suerte, soy todo tuyo. -Joder, que suerte la mía – exclamo con falsa emoción, Ethan saca su cajetilla y me ofrece un cigarro, el cual acepto gustosa. - Bueno, para responder a tu "tema de conversación" - dice haciendo comillas con sus dedos - lo hago en dos ocasiones, uno de ellos es cuando comienzo a olvidarme de quién soy. - ¿Una persona puede llegar a olvidarse de su identidad? – pregunto sin comprender, digo, creo que una persona puede tener dudas sobre quién es, como me sucede a mí, pero ¿llegar al punto de olvidar todo lo que te hace ser tú? ¿es posible llegar a tal grado? - En parte, verás Noelle, cuando uno se siente triste muchas veces piensa tonterías, la mente se encarga de hacer que recuerdes únicamente cosas malas o que disfrutes menos lo que amabas hacer, la tristeza es una mierda que se lleva todo lo que tiene a su paso, y hace que olvides los momentos en los que estuviste alegre, te hace creer que toda tu vida fue mala o que sólo tienes defectos, y llega a ser peligroso, pero a veces, cosas tan sencillas como estas pueden ayudarte a recordar quién eres. - Vaya, nunca lo había visto de esa forma, mejor dicho, no se me había cruzado por la mente que tú... - ¿Que yo ...? – Ethan me anima a seguir formulando la frase que intentaba, pero no era capaz de decirla. No porque piense que es raro o me asuste, todo lo contrario, no sé su apellido, ni su cumpleaños o a qué escuela fue, sin embargo, este chico no es tan distinto a mí, aparente ser seguro de sí mismo y se pone esa máscara de chico rudo y humor sarcástico como defensa, porque en el fondo tiene miedo, se siente solo… Ethan es como yo. - Ya sabes, pareces un chico seguro de sí mismo y que tiene las cosas muy claras en la vida – respondo y muerdo el interior de mi labio esperando no haberlo ofendido por lo que acabo de decir. - Soy un buen actor ¿no lo crees? - responde encogiéndose de hombros – aunque también hago esto y vengo aquí para olvidar lo que soy. - Entiendo, la realidad suele ser agotadora a pesar de que somos tan jóvenes – no entraré en detalles sobre lo que dijo Ethan, sé por experiencia propia lo horrible que se siente cuando una persona intenta analizar todo lo que dices o quiere que le brindes detalles del por qué piensas lo que piensas. Hay veces en las que no necesitas soluciones o quejas, sino solamente que te escuchen. - La edad no tiene nada que ver con tu sufrimiento, tus problemas son igual de válidos que los del todo el mundo, no son ni más ni menos importantes, nunca dejes que te hagan insignificante Noelle – Ethan se detiene en un punto fijo de un parque, creo que hemos llegado al famoso lugar. - Gracias, querido extraño - bromeo - bueno, soy nueva en esto, así que tú dirás ¿cómo empezamos? Hace un gesto extraño con ambas manos, señalando hacia el césped, como indicándome que debía echarme, me observa por unos minutos, esperando que lo haga. Mi rostro está sonriendo, aunque por dentro le ruego a Dios que no haya insectos grandes amenace con saltarme encima o dejarme ronchas por todo el cuerpo. Vamos Noelle, piensa, si es algo que Ethan realiza con regularidad significa que no hay insectos, al menos no muchos, dudo que le fascine ser picado por miles de asquerosos bichos, de sólo imaginarlos siento que me pica la piel. Te está mirando, vamos, ¡haz algo! Respiro hondo y dejo que mi cuerpo repose sobre el césped, tumbada boca arriba, Ethan no tarda en acomodarse a mi lado, ambos mantenemos la mirada fija en dirección al cielo, contemplando lo hermosa que se ve la luna y lo brillantes que son las estrellas. A pesar de la gran distancia entre ellas y nosotros, nos da la sensación de que nos acompañan, nos iluminan, no sólo con la luz, sino como una guía de tu mente, Ethan tenía razón, aquí, ahora, puedes olvidar por un momento al resto del mundo, respirar, y gozar de la belleza que existe en la naturaleza. Lo especial que puede llegar a ser la noche con la compañía adecuada. 
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR