¿Cómo se pueden sentir tantas cosas en tan poco tiempo y no morir? Tú puedes hacer un gran nido en mi universo, puedes hacer lo que quieras conmigo. Mon Laferte tenía razón, ¿es posible que un extraño venga y cambie tu vida por completo en tiempo récord? No diré que es mi cura y salvación, o que me quiere arreglar, pero, definitivamente, hace mi existencia más fácil.
Conocerlo ha sido como volver a respirar cuando estás por ahogarte, o cuando estás perdido en la oscuridad y finalmente logras ver una luz, no sabes a dónde te está guiando, pero al menos te hace compañía en medio de la tortuosa soledad.
No negaré que es guapo (jamás lo admitiría delante de ese arrogante hijo de puta, pero la palabra "guapo" es un insulto, es todo lo que sigue, hermoso, ardiente, un dios griego), su aspecto es muy llamativo, eso es cierto, sin embargo, Ethan es especial por otra cosa.
Él me entiende.
Y lo hace en serio, me entiende incluso más de lo que me entiendo yo misma.
Debería sentirme feliz de haberlo encontrado, lo estaba al principio, pero mientras las semanas continúan transcurriendo, el temor es cada vez más grande, me he acostumbrado tanto a su presencia, a nuestras extrañas citas en la madrugada escuchando música mirando a las estrellas y hablando sobre la profundidad de nuestros pensamientos, a su sonrisa, a su voz, a sus cambios de humor, a todas aquellas noches que pasamos juntos, y todo lo que hemos vivido durante estos meses , tengo tanto miedo que me aterroriza la idea de volver a quedarme sola.
Me he acostumbrado tanto a su presencia en mi vida, al punto que todo gira en torno a él.
Ethan y yo tenemos una relación fuera de lo común (en sí ni siquiera es una relación, o eso creo, no hemos vuelto a tocar el tema): no sabemos casi nada el uno del otro, sin embargo, nos conocemos mejor que nadie. No he querido presionarlo a hablar más de lo que lo hace, pero cada día surgen más dudas en mi mente. Tenemos reglas simples:
No juzgar.
No buscar una solución a nuestros problemas.
No promesas sin sentido.
No hablar sobre el pasado.
¿Por qué escribo en mi diario lo que puedo contarle a una amiga? Bueno, mi única amiga también es amiga de Ethan y, además, no quiero sonar paranoica cuando digo que tengo la sensación de que mi felicidad al lado de este perfecto desconocido es una torre de Babel a punto de ser destruida.
-Ally, Ellie ¿pueden bajar un minuto? - cierro mi laptop y bajo inmediatamente al escuchar a mi abuela, prefiero cuando ella nos pide algo a cuando lo hace mi abuelo, son tan diferentes, Nonna es tan amable y tierna, y él es casi un militar autoritario y sin sentimientos ¿cómo es que se enamoraron? - su abuelo y yo tendremos que salir el fin de semana por una emergencia de la compañía: Beck, el trabajador que se encontraba grave acaba de fallecer hace unas horas, tenemos que ir a expresar nuestras condolencias y hacer algunos trámites, por favor pórtense bien y no estén haciendo fiestas o destruyendo la casa.
-No te preocupes Nonna, estaremos de maravilla - responde Ally sonriendo, mentirosa, lo primero que hará es traer al idiota de Jason a la casa, bueno, creo que podré huir al apartamento de Ethan ¿o sería demasiado?
...
Tengo los audífonos al tope de volumen, y aun así logro escuchar los gritos de Ally y Jason, jamás pensé decir esto, pero preferiría que sean gemidos a la gran pelea que están teniendo. En cualquier otra oportunidad hubiese salido a defender a mi prima de ese imbécil, por más odiosa y egoísta que sea Allison no deja de ser mi familia, y siempre la defenderé si se encuentra en peligro, pero la última vez que intervine en una situación así ella terminó saliendo a favor de Jason, por lo que he decidido quedarme en mi habitación y no salir a no ser que la discusión ponga en riesgo a mi prima.
Hasta ahora no comprendo la razón por la que siguen juntos, Ally no está feliz a su lado ¿lo hace por complacer a mi abuelo? ¿qué diablos intenta demostrar? Creo que es una de las pocas cosas que comparto con ella: ambas somos profesionales en fingir que todo está bien cuando en la realidad nuestro mundo se está desmoronando.
Allison lo tiene todo para ser feliz, y una aparente buena vida, ¿por qué la sabotea manteniendo una relación tan tóxica? No es que sea envidiosa, sólo me molesta que no valore lo que la vida o el universo le dan, y me indigna que nadie en esta familia se dé cuenta de ello, Ally debería cortar todo tipo de contacto con Jason.
Él simplemente no vale la pena, si ella supiese la clase de persona que es…
En momentos así me gustaría que ella y yo tuviéramos más confianza, es decir, somos familia, deberíamos apoyarnos en lugar de actuar como enemigas, si lograra que Allison se abriera un poco más conmigo, quizá pudiese ayudarla, ella merece a alguien mejor. Espero que Alex vuelva pronto, él como hermano mayor puede tener mayor cercanía y aconsejarla, de pronto el vibrar de mi teléfono capta mi atención.
E: ¿Ocupada babygirl?
N: Concentrada en no salir y pegarle una paliza al novio de Ally.
E: Wow, tranquila aún no terminamos de ver Cobra Kai.
N: Idiota.
E: ¿Por qué no vienes a mi casa? Podríamos pasar el día juntos, si quieres, si no quieres ignora este mensaje, fui hackeado por un psicópata.
Ethan tiene una forma extraña de mostrar su lado romántico.
¿La música comenzó a reproducirse sola o estoy alucinando? Ethan y yo normalmente nos vemos en la noche, son apenas las tres de la tarde, es extraño que no esté "trabajando" o haciendo lo que sea que haga durante el día.
N: ¿Es tu manera de decirme que me extrañas? Cute.
E: Tómalo o déjalo.
N: Llegaré en 15.
En mi mochila meto mi cargador, audífonos y un par de camisetas, en caso decida quedarme el fin de semana con Ethan, adiós infierno llamado casa. Estoy a punto de salir de casa hasta que Allison llama mi atención, se encuentra sentada en la sala con la mirada perdida. Me odiaré por esto.
- ¿Está todo bien, Ally? - pregunto tocando su hombro, sus ojos están rojos, pero igual intenta dibujar una sonrisa en su rostro.
-Sí, sólo fue una pequeña pelea, pero Jason y yo nos arreglaremos pronto, nada de cuidado – dice y no estoy segura si me está respondiendo o intentando convencerse ella misma.
-Ally...
-Sé que él no te agrada, y has tenido que presenciar algunas escenas que pueden prestarse a malinterpretaciones, pero te aseguro, Ellie, que él no es malo – pongo mis ojos en blanco al escucharla, odio que lo justifique, y que me diga Ellie.
-Odio que me llamen Ellie - respondo - sólo se lo dejo a Nonna porque es nuestra abuela.
- ¿Y esa mochila? Todavía no es medianoche - se burla - tranquila, si no dije nada antes ahora menos, aunque ya llevas algunos meses así, ¿me contarás lo que sucede?
-El día que termines con ese idiota, lo haré. No somos tan cercanas, y no volveré a decir esto, así que escúchalo bien: Allison Jennings, eres una idiota, pero eres mi idiota, y la única persona en el mundo que puede hacerte la vida imposible soy yo, me importas, y odio admitirlo en voz alta, pero te quiero. Y mereces a alguien mucho mejor que él – creo que es la primera vez que le hablo así a mi prima, pero estoy desesperada por hacerla reaccionar y que se dé cuenta de una buena vez del idiota que tiene por novio.
-No lo entenderías, Noelle...
-Pruébame – le pido.
-Simplemente no lo harás, para ti todo es tan fácil – suspira y pone la misma cara de víctima que utiliza con el abuelo cuando quiere pedirle algo.
- ¿Disculpa? ¿Desde cuándo haber estado internada en un hospital psiquiátrico contra mi voluntad y tener lagunas mentales sobre mi vida es algo fácil, Allison? Obviando el hecho de que mis padres están muertos y nadie me da detalles sobre ellos – le digo alterada, y con justa razón para estarlo.
-Eres libre, Noelle - responde como si se lo estuviera aguantando - puedes hacer lo que quieras, nadie espera nada de ti, no te importa lo que piensan los demás, no tienes que demostrarle nada a nadie.
- ¿Cambiamos de vida? ¿Puedo por favor tener la vida perfecta, con la familia perfecta para mandar a la mierda al abusivo de mi novio y que todos los demás sigan pensando que soy genial, además de que tendré un futuro prometedor y celebrarán hasta si me tiro un gas? ¿Te gustaría ser la huérfana que es la vergüenza de esta familia, Ally? ¿Quieres tener ataques de pánico y ganas de aventarte a las vías de un tren? ¿Realmente deseas estar bajo mi piel? Lo dudo, y un consejo, piensa bien antes de hablar.
-Noelle, sabes que no lo dije con esa intención...
-Volveré mañana - respondo antes de salir.
Durante el camino no puedo evitar sentirme culpable por irme de casa, no debí dejar a Allison sola con ese idiota, aunque no creo que la lastime, tal vez deba volver a casa y quedarme en caso me necesite... No, tranquila Noelle, estás exagerando otra vez, ellos dos están muy bien, tú también mereces divertirte.
Si estoy haciendo lo correcto ¿por qué tengo una sensación de angustia en el pecho?
Mientras subo las escaleras del apartamento de Ethan esa sensación se vuelve más fuerte, pero en lugar de faltarme el aire o quizá tener un ataque de pánico, mi mente fue invadida por miles, millones de pensamientos sobre él. Últimamente anda más extraño que lo de costumbre, los días en los que regresa con los puños destrozados son más frecuentes, y no deseo juzgarlo, sin embargo, está comprando mejores cosas para su apartamento, como si estuviese adquiriendo grandes sumas de dinero.
Tengo entendido que los distribuidores de drogas ganan mucho dinero, pero Ethan apenas reparte en Disturbia, y por lo que tengo entendido no tiene otro empleo, ¿de dónde sale todo esto? ¿Y si en lugar de ser un chico que huye de sus padres está huyendo de algo más… como la justicia?
Respira un poco, Noelle, estás a unto de colapsar.
La puerta se abre cuando aún estoy en las escaleras, puedo observar a Ethan despidiéndose de un técnico, al cual le entrega algunos billetes como propina, creo que ambos tenemos la misma cara de asombro. Doscientos dólares es mucha propina para alguien que viene a instalar o reparar artefactos. Intento dejar ir todos los pensamientos negativos que tengo y sonrío hacia él.
-Llegaste antes de lo que pensé - dice antes de besar mi mejilla - ¿te gusta? – pregunta señalando la televisión de setenta pulgadas recién instalado.
-Sí, se ve acogedor, pero ¿no crees que es demasiado? – pregunto mirando todo el apartamento.
- ¿Lo dices por la tele? Oh vamos cariño, se ve genial.
-No digo que se vea mal, es que, es algo...
- ¿Costoso? - completa mi pregunta - Pues trabajo para algo, tengo ahorros, no soy sólo un maldito drogadicto que despilfarra su dinero, Noelle.
-No dije eso, lo siento - susurro antes de abrazarlo - me alegra que te esté yendo bien.
Un gran defecto que tengo, según Eric, es que me disculpo por todo, incluso en situaciones donde no tengo culpa, por intentar no tener problemas y que los demás puedan estar bien, que todo vuelva a ser como antes. Y tal vez eso también se debe a cuando te culpan de todo desde que tienes memoria, después te cuesta reconocer los momentos en los que realmente es culpa tuya o de los demás.
Ni siquiera soy consciente del momento en el que me quedé dormida, mis ojos se abren con pesadez al sentir sus besos en mi cuello. Sonrío y me doy la vuelta para poder apreciarlo mejor, pero me doy con la sorpresa de que se ha cambiado de ropa ¿acaso salió mientras dormía?
-Despertaste, bella durmiente – dice sonriendo, aunque su rostro se ve pensativo, e incluso preocupado ¿habrá pasado algo malo?
- ¿Qué hora es? - pregunto.
-Casi las diez. Nuevo récord, has dormido cuatro horas seguidas – responde alegre de mi progreso, pero todavía percibo una vibra extraña en él.
- ¿Me sobresalté muchas veces? - agacho la mirada con un poco de vergüenza.
-Un par de veces, pero te calmaste más rápido, aquí estoy siempre para ti – intenta hacerme sentir mejor, entonces el tema no es conmigo ¿puede que sea alguna mala noticia que recibió al salir?
-Estás con otra ropa – le digo.
-Sí, tuve que salir un momento por cosas del trabajo, tuve un par de entregas inesperadas, pero ya soy todo tuyo - su mano busca la mía y me encuentro con otra gran sorpresa: su reloj - ¿te gusta?
-Ethan ¿de dónde sacaste esto? – pregunto preocupada, esa marca cuesta una fortuna, no hay forma de que haya podido comprarlo solo.
-Tranquila, es una imitación barata, aunque parece real – responde, pero no le creo, si algo me enseñó mi abuelo es a reconocer los objetos de marca y las imitaciones.
-No es ninguna imitación, Ethan, ese reloj cuesta ochenta mil dólares – le digo completamente segura y me siento en la cama.
- ¿Y crees que no puedo pagarlo? No sabía que eras la única que tenía permitido tener cosas costosas – ahora su voz cambia de preocupada a enojada.
-Vendiendo drogas en un club no obtienes tanto dinero – inquiero y espero a que me diga la razón del reloj costoso y de su preocupación – puedes tener ahorros, pero es imposible que un chico de tu edad tenga esa cantidad de dinero ahorrada.
- ¿Desde cuándo te importa esto, Noelle? ¿Qué pasó con el "no juzgar"? – Ethan se pone de pie y por su respuesta sé que está a la defensiva.
-No te estoy juzgando, Ethan, sólo te pregunto – respondo para que se relaje, conmigo no debe de sentirse amenazado, todo lo contrario, somos un equipo.
-Ya te respondí, Noelle, pero parece que mi respuesta no te parece suficiente – insiste.
- Porque no lo es, te conozco lo suficiente como para saber que estás ocultando algo, tal vez pueda ayudarte – digo con delicadeza, no es mi intención discutir con él, simplemente quiero saber lo que pasa, para poder ayudarlo.
- ¿Ah sí? Entonces ¿por qué no mejor también te sinceras tú y me dices la verdadera razón por la que de pronto tienes tanto interés? – ataca ignorando todo lo que le dije.
-Sólo estoy preocupada por ti, Ethan, nada más, no quiero que te pase nada malo – le confieso esperando que pueda calmarse.
- ¿Realmente te preocupo yo, o el hecho de que si muero te quedarías completamente sola? – responde elevando la voz.
- ¿Qué? Me preocupo por ti, idiota, Ethan ¿qué te está ocurriendo? – pregunto intentando hacerlo reaccionar o que logre abrirse conmigo, aunque mis palabras parecen tener el efecto contrario.
- ¿A mí? ¿Qué te está ocurriendo a ti que ahora pareces querer saberlo todo? ¿Quién eres, mi jodida esposa, Noelle? El hecho de que te metas en mi cama no te da derecho de saberlo absolutamente todo. - ¿qué diablos le sucede? No comprendo absolutamente nada y no me la pone nada fácil.
- Fíjate bien como hablas, idiota, llevamos meses saliendo juntos, creo que es normal que quiera saber algunas cosas... – comento lo que pienso desde hace tiempo, pero no me animaba a decírselo.
-Con lo que sabemos es suficiente para los dos – más que una respuesta parece una orden.
- Ethan, apenas sabemos el uno del otro, hay cosas que no sabes sobre mí, y yo de ti, por ejemplo ¿qué haces durante el día? – reinicio la conversación de una forma más directa, aunque viendo sus reacciones dudo que obtenga la información que buscaba, quiero que entienda mi punto de vista, y creo habérselo explicado de la manera más calmada posible, espero que pueda comprender.
-Dime algo, Noelle, las personas a tu alrededor ¿te conocen del todo? ¿para ti eso es todo lo que importa? ¿lo que hago todo el puto día? - el tono de su voz se incrementa mientras se va acercando peligrosamente hacia mí.
-No, pero quiero conocerte Ethan, tú conoces casi toda mi vida, y me gustaría hacerlo- susurro e intento acariciar su rostro para calmarlo, pero se aleja y esquiva mi caricia - ¿Cariño?
- Deja el tema, Noelle, en verdad te lo pido.
- No puede ser que todo sean misterios cuando se trata de ti, Ethan, y mucho menos cuando sé que algo no va bien. Nunca hemos vuelto a hablar de ese tipo en Disturbia, le disparaste con tanta facilidad, o la broma de la bomba en la universidad. Dime la verdad, ¿qué es lo que haces, Ethan? Ayúdame a entenderte.
- ¿Es que acaso no entiendes? ¿Las píldoras te dañaron el cerebro? Tú no eres nada en mi vida - grita - sólo estamos juntos porque no tenemos a nadie más y bueno, te gusta divertirte con las drogas.
-Sabes que eso no es cierto - respondo en el mismo tono.
- ¿Ah no? Niégame que no te gusta lo que vendo – sus fosas nasales se anchan demostrando lo furioso que está, y por primera vez le tengo miedo.
-Lo necesito, sabes que es distinto, pero no estoy contigo por eso – respondo dolida, no tengo en claro lo que Ethan y yo somos, sin embargo, va más allá de las estúpidas drogas que puedo conseguir en cualquier lugar, nuestra conexión es distinta, y en verdad existe.
-Nuevo récord, Noelle, puedes responder sin que te dé un puto ataque de pánico – dice burlón, sé que quiere herirme, y lo está logrando, pero no lo dejaré arruinar esto.
-Estabas muy bien hasta que saliste, dime lo que pasó, déjame ayudarte – debería irme por lo hiriente que está siendo conmigo, pero conozco a Ethan y sé que quiere lastimarme, es mi último intento de hacerlo reaccionar a tiempo.
-No necesito tu puta ayuda, Noelle - grita y comienza a aventar cosas alrededor nuestro - no te necesito, ni a ti ni a nadie, no eres nada en mi vida, entiéndelo, nada.
- Estás mintiendo – respondo gritando – tú me necesitas tanto o más de lo que yo te necesito a ti. Somos un equipo, Ethan, nos apoyamos el uno al otro, y nos aceptamos como somos ¿quieres que dejemos el tema? Está bien, dejaré el tema – digo un poco más calmada, una parte de mí se siente tan estúpida por dejarlo hablarme de esa forma, pero no puedo alejarme de él.
- No – masculla.
- ¿Qué significa ese “no”? ¿Quieres hablar sobre eso? – pregunto con una última pizca de esperanza, puede que recién esté procesando todo lo que hablamos, y desee contarme lo que sucede y arreglar nuestros problemas.
- No, significa que no volveremos a hablar del tema, porque no volveremos a vernos – dice sin siquiera mirarme a los ojos – puedo vivir sin ti sin el mayor inconveniente del mundo, incluso viviría más tranquilo.
-Ethan...
- Se acabó, Noelle – afirma – es lo mejor para los dos, yo estaré más tranquilo sin ti, y tú podrás salir con alguien que tenga tiempo y ganas para responder a tus estúpidas preguntas.
- Perdón, por favor perdóname Ethan, no quise incomodarte, dame una oportunidad y estoy segura que…
- Somos un desastre, es mejor que te vayas – me pide.
Blanco. Así estaba mi mente, mi cuerpo continuaba funcionando orgánicamente, sin embargo, todo fue nubloso durante unos minutos. Los recuerdos de mi vida sin Ethan aparecen uno tras uno, y con ellos todo lo que traían, los ataques de pánico, las noches sin dormir, las pesadillas, llorar hasta el día siguiente…
No puedo volver a eso… No quiero volver…
No resistiría volver a estar sola.
Él me entiende.
Lo necesito.
No es hasta que mis piernas flaquean y caigo al suelo que me doy cuenta que estoy llorando, lágrimas caen sin control por mi rostro sin importarme mucho o poco si Ethan se conmueve, no quiero estar sola, simplemente no puedo hacerlo. Él no puede dejarme.
- Noelle ¿qué te ocurre? – pregunta sentándose a mi lado, pero no soy capaz de responderle, las voces que me gritan lo patética que soy y le haría un favor a la humanidad si muriera no me dejan escucharlo – oye, mírame – pide tomando mi rostro – respira conmigo, toma un rivotril y …
- No quiero nada – gimoteo en un lastimoso tono apenas audible – si esto se acabó no quiero nada.
- Es lo mejor para ti – susurra acariciando mi cabello – cuando nos conocimos te dije que tu oscuridad no era nada comparada a la mía, terminaré hiriéndote si sigues aquí.
No puedo estar más rota de lo que me siento ahora. Confié y me entregué por completo a él, no hablo del sexo, sino de mis pensamientos, mis temores, mis deseos. Compartimos tanto tiempo juntos, y nadie me había hecho sentir tan bien antes, que le di mi alma entera sin dudarlo.
Recogí cada pedazo roto e intenté pulirlo, junté todas las piezas de mi alma rota y me esforcé en unirlas, creando la mejor versión de mí, sólo para él, quise arreglar todo el desastre que soy para Ethan, para no arruinarlo, como siempre ocurre, y, sin embargo, el que terminó quebrándome fue él.
Todo el escenario se prestaba perfectamente para lo que podría ser la peor crisis que tendría este año, incluso me imaginaba siendo internada otra vez en el psiquiátrico de Eric y servir como una rata de laboratorio humana, hasta que todo se apagó.
Y no me refiero a la luz,
Es complicado de explicar, pero haré mi mejor esfuerzo.
No es la primera vez que sucede, mi cuerpo parece anticiparse a la situación que vivo, como si lograra presentir el momento exacto en el que otra vez me romperán en mil pedazos, y junto a ello, cada mal, cada demonio amenaza con salir del cofre donde los guardé, esperanzada en que nunca más volverían.
Inevitablemente experimentaré algunos síntomas, como esa presión incontrolable en el pecho, y ese patético llanto lastimero. Pero son sólo minutos, hasta que de pronto… nada.
Eric lo llama despersonalización, yo prefiero “bloqueo emocional de emergencia”. Mi cerebro intenta protegerme del daño y simplemente apaga mis emociones… me deja vacía, me impide sentir cualquier cosa, alegría, tristeza, miedo… me vuelve un puto robot.
Seco mis lágrimas y me quedo en silencio durante segundos, minutos, en verdad es confuso precisarlo, Ethan parece nervioso, rasca su mueca de una manera casi compulsiva y habla, veo que sus labios se mueven, aunque no logro escucharlo, hasta que leo sus labios, me está invitando a irme ¿en verdad? Vaya patán conseguiste esta vez, Noelle.
- ¿En serio me estás diciendo esto? – respondo recobrando la compostura, me siento avergonzada del espectáculo que acabo de armar, pero no le da derecho a tratarme de esta forma.
-Lárgate, vete Noelle, no quiero hacerte daño - grita apretando sus puños con fuerza.
-Igual ya lo hiciste - respondo- gracias Ethan, por demostrarme que no importa lo mucho que lo intente, igual la torre de Babel siempre tiene el mismo final: se destruye.
Recojo la poca dignidad que me queda y salgo de su apartamento, como era de esperarse Emma se encontraba en la puerta, apenas me ve ambas los unimos en el abrazo más sincero y desgarrador que he dado, sus brazos me rodeaban con seguridad y fuerza, brindándome todo el apoyo que necesitaba, consolando mi corazón roto en mil pedazos. Seca mis lágrimas y me invita a pasar, mientras camino junto a ella volteo a ver en dirección al apartamento de Ethan, su mirada se cruza con la mía.
Ethan me acaba de destrozar de maneras en las que no sabía que alguien podía herir.