Noelle Jennings
2 de mayo
"Soy yo, deja tu mensaje después de la señal y si es importante responderé"
Ethan, soy Noelle... Sé que hace un par de días peleamos y ambos fuimos hirientes, pero quiero arreglar las cosas, no quise hacerte sentir mal con mis comentarios, en ningún momento pretendí juzgarte, sólo estaba preocupada por ti, en serio, y sé que lo que dijiste fue porque estabas herido... Por favor, responde... No dejes que arruinemos esto, cuando todavía estamos a tiempo de arreglarlo…
4 de mayo
Hey, soy yo de nuevo, creo que no escuchaste mi mensaje anterior, o lo ignoraste, el punto es que pasaba por tu casa y me preguntaba si podíamos hablar... tal vez pueda llevar comida china de ese restaurante que tanto nos gustaba, no lo sé, ¿responderás?
Otra vez soy yo, supongo que fue un "no". Estoy camino a mi casa, sí, sé que es tarde, pero quería caminar y recostarme bajo las estrellas un rato, se siente bien, pero no es lo mismo sin ti criticando mis gustos musicales, o quejándote de la cantidad de azúcar que le echo al café, de las caladas largas que doy al fumar, de lo mucho que demoro al comer, o lo ridícula que soy en ponerte apodos cariñosos... Espero que estés bien.
12 de mayo
¿En serio? ¿Silencio sepulcral? ¿Así será de ahora en adelante? No te cuesta absolutamente nada responder ¿Sabes qué? Ándate a la mierda, Ethan.
13 de mayo
Ethan, me siento mal, no puedo respirar tan rápido como quisiera y estoy segura de que tengo taquicardia, está ocurriendo de nuevo… Por favor llámame cuando escuches esto, no quiero drogas, sólo… sólo te necesito a ti…
14 de mayo
La verdad es que no sé por qué sigo insistiendo, pero aquí estoy nuevamente, Ethan, decidí enterrar mi dignidad por completo, si es que todavía me queda, y vine hasta tu casa, toqué y toqué, pero nadie me abrió la puerta. ¿También me ignorarás así? No puedes huir de mí toda la vida. No dejaré que se arruine esto.
¿Hay otra persona? ¿Es eso?
Sé que nunca le pusimos nombre a lo nuestro, pero una vez dijiste que éramos tan especiales como para etiquetar nuestros sentimientos, me pareció tan lindo, y ahora me doy cuenta de lo tonta que fui ¿cómo no lo vi antes? Claro que hay alguien más, por supuesto ¿quién perdería el tiempo con la estúpida depresiva que tiene ataques de pánico? No debería volver a hablar contigo... Y si lo preguntas sí, estoy un poco ebria, quisiera golpearte, pero como no estás aquí... voy a quebrar esa estúpida maceta que tienes afuera de tu casa, eres un idiota Ethan, te odio, te odio, te odio...
-Oye ¿qué le haces a esa pobre maceta?
-No es momento para hablar, Emma, estoy arruinando la maceta de Ethan. No me quiere abrir la puerta.
-Me fui apenas diez minutos, Noelle, mierda, Ethan no está aquí, se fue a Ibiza.
- ¿Qué? ¿Y recién me lo dices? Le he estado enviando mensajes como idiota, y ni siquiera está acá...
-Te lo he tratado de decir todo este tiempo y no me has dejado. ¿Qué es ese olor?
-Vomité en su puerta.
-Muy maduro de tu parte.
-Mierda, se sigue mandando el mensaje… Es mentira, el vómito no es mío, lo encontré aquí… a quién engaño, pero te lo mereces. Eres un idiota.
15 de mayo
Hola, otra vez yo. Disculpa por lo de ayer, ya sabes... el alcohol algunas veces nos hace decir tonterías, lamento lo de tu maceta y la puerta, pero descuida, limpié la puerta y compré otra maceta, espero que te vaya bien en Ibiza.
26 de mayo
Estuve pensando y ... parezco una psicópata mandando tantos mensajes, prometo que este será el último. Olvidé mencionar que estoy con Eric, ¿quieres enviar un saludo? ... Es algo tímido, en fin, él cree, mejor dicho, él dice que debo contarte algo, yo ... tengo un problema, una enfermedad más allá de la ansiedad: primero dijeron que era bipolar, pero hace un par de años confirmaron que soy borderline, y algunas veces tengo crisis que me hacen parecer una lunática, como todo el mes que estuve intentando llamar tu atención e incluso rompí tu macetita... Te conocí hace un par de meses Ethan, pero siento que nos conocemos de toda la vida, todo era tan fácil a tu lado... Pero tu silencio es una respuesta y es obvio que ya no quieres nada conmigo. Perdona si te herí, aunque tú también lo hiciste ... Disculpa si lloro, estoy algo abrumada por... cosas... y ¿sabes qué? A la mierda, jódete Ethan, jódete, jódete, jódete... No puedes... No puedes andar por el mundo tan feliz mientras que yo me siento destrozada... Es injusto, porque no tienes derecho a hacer que te quiera si es que no te quedarás, dijiste que estaríamos bien y que estaríamos siempre que tengamos crisis existenciales ¿dónde estás ahora que te necesito? ¿quién te ayuda ahora cuando la realidad es demasiado dura y quieres olvidar quién eres? Voy a eliminar tu número, Ethan y voy a seguir adelante, gracias por recomendarme a Ariel Days, y una última cosa: 5sos es una gran banda, estoy segura que ninguna de ellos es tan idiota como tú.
Junio
Cierro las cortinas, la luz del día me molesta, apenas he podido dormir una hora, no tengo sueño, pero me siento agotada, no deseo salir de mi cama para nada, ni cambiarme de ropa, es como si las cosas fueran perdiendo sentido poco a poco. No recuerdo cuándo fue la última vez que me cambié de ropa o me bañé, es más ¿qué día es hoy?
Solía salir en las noches, al comienzo intentando seguir adelante, quizá contar las estrellas por mi cuenta, y es cuando me di cuenta de que ver estrellas en la noche era genial, pero lo que hacía especial ese momento era Ethan entrelazando su mano junto a la mía.
Nunca he sido buena expresando mis sentimientos, pero lo extraño.
Estoy hundiéndome en el pozo de la depresión, y es irónico, porque cuando estás deprimida sabes que no estás bien, pero no tienes la fuerza como para salir adelante, muchas veces, tu cerebro está tan infectado de pensamientos negativos que crees que no mereces ser ayudado, te dejas vencer antes de siquiera sostener la espada para luchar.
Sin embargo, cuando llevas batallando contra la depresión tanto tiempo como yo, los demás identifican los síntomas, hablan contigo, intentan ayudar, aunque no siempre utilizan los mejores métodos, como mis abuelos, quienes optaron por quitar las puertas de mi habitación y baño evitando que “haga alguna tontería”, dígase intente suicidarme.
- ¿Es un vampiro? - la voz de Allison me hace salir de mis pensamientos y volver al planeta Tierra - ¿terminaste con un vampiro? Porque ahora mismo pareces Bella en Luna Nueva.
- ¿Qué quieres, Allison? – pregunto fastidiada con su presencia. ¿Es tan difícil que me dejen sola un instante?
-Otra vez no bajaste a desayunar, y tampoco has comido ayer en todo el día.
-No tengo hambre – respondo intentando cubrirme con mis sábanas.
-Nunca te he visto tan mal, Noelle.
-Está en mi Top 5 de peores momentos, pero descuida, ya se me pasará - mis ojos se abren al sentir sus brazos sobre mi cuerpo - ¿qué haces?
-Te estoy abrazando, ahora muévete, ¿o pretendes que me siente en el suelo?
-No es necesario que hagas esto, Ally – le digo mirándola a los ojos, es extraño verla preocupada por mí, debo de verme realmente mal para que esté tan al pendiente.
-Quiero hacerlo, aunque te pediré que mañana limpies este chiquero, huele fatal. Y ni qué decir sobre tu aspecto, ¿cuándo fue la última vez que te bañaste?
- ¿Jueves? – respondo dubitativa, he estado tan sumergida en mi propia burbuja de tristeza que perdí hasta la percepción del tiempo. Patético. Ethan debe de estar con alguien más, divirtiéndose con sus amigos mientras que tú estás hundida en tu propia mierda. Sin fuerzas ni para pararte de la cama.
- Qué asco – masculla – Noelle, no sé si hago bien en decírtelo, es más, siempre que hablo contigo sobre estos temas siento que soy pésima, bien, ahí voy, escuché hablar a los abuelos, están muy preocupados por ti, quitaron las puertas como una primera advertencia, si no mejoras te volverán a internar.
En mi experiencia hay dos momentos claves en el cual tocaste fondo; uno de ellos es cuando sientes esa punzada desgarradora en el pecho, que deja una sensación de frío y vacío, como si una parte de ti se hubiese ido, y la siguiente fase es cuando nada te importa. Absolutamente nada.
Me di cuenta de cuán jodida estaba al no reaccionar ante las palabras de Allison, las terapias de Eric eran las peores torturas que existen, interactuar con los demás pacientes, compartir cama con miedo a que te asesinen en la noche o alguien comience a gritar de la nada, las medicinas, los desayunos asquerosos… Y esa sala.
Tengo recuerdos vagos de aquel lugar, cada vez que intento recordar más detalles mi cabeza se encuentra a punto de explotar, así que ignoro el tema.
Hay tantos enigmas en mi vida, y soy tan cobarde que continúo ignorando los secretos que oculta mi familia. Siempre he tenido la sensación de que ellos saben perfectamente lo que sucedió con mis padres, pero nunca los he enfrentado para obtener la información que me pertenece por derecho, me acuerdo de unos diarios, aunque no sé exactamente lo que pasó, ¿desaparecieron? ¿los perdí?
La verdad es que tengo miedo de descubrir la verdad, que sea más de lo que mi mente pueda soportar.
La suave y cálida melodía invade mis oídos, una extraña melancolía invade mi piel, las memorias de Ethan y yo tumbados en el suelo viendo a las estrellas escuchando música me persiguen, ¿por qué todo me recuerda a él?
- ¿De dónde es esa canción? - pregunta Ally quitándome uno de los auriculares - ¿Ariel Days?
-Ally, en serio estoy bien, no tienes que venir a molestarme cada diez minutos.
-Lo sé, sólo que esto me recuerda a...
-No volverá a pasar, lo prometo – respondo para tranquilizarla, no imagino lo que debió sentir en aquel momento.
-Más te vale Noelle, sé que es complicado para ti todo lo que está sucediendo, pero no sabes lo difícil que fue para mí también encontrarte así – dice con la voz entrecortada.
Siempre refiero que mi época más dura fue entre los quince y dieciséis años, literalmente viví una montaña rusa de emociones, con fuertes altas y bajas. A los quince años intenté suicidarme cortándome las venas en la tina de mi baño, se supone que estaba sola en casa, todos habían salido a una reunión familiar sin mí, pero Allison volvió para pedirme tampones, y me encontró así; débil, con el pulso bajísimo y el baño lleno de sangre.
Recuerdo el espanto en su rostro, debió ser una impresión muy fuerte encontrar a alguien así, y más si es alguien que conoces, ella y yo nunca hablamos sobre el tema, en parte por vergüenza, otra porque tras ser internada alrededor de tres meses mi vida dio un cambio radical, y simplemente hicimos como si nada hubiese pasado.
El dolor te vuelve egoísta, te enceguece de tal manera que no te percatas cuando los demás sufren alrededor tuyo.
-Ven aquí - la llamo para abrazarla - en verdad no tienes de qué preocuparte, hablaré con los abuelos, para encontrar una solución juntos, y si lo mejor es que me interne lo aceptaré. Mis días de chica rebelde que no hace caso a nadie han terminado.
- ¿De verdad? Eso es genial Ellie... lo siento, odias ese apodo. Alguien vino a verte – anuncia y una parte de mí se odia por pensar en Ethan.
Supéralo, Noelle, no le importas, es mejor que dejes de inventarte historias de amor en tu cabeza.
- ¿Alguien? – pregunto esperanzada en que sea él. ¿Alguien puede por favor matarme? Prometo que habrá buena recompensa.
- ¡Sorpresa, perra! - exclama Emma sosteniendo una bolsa, pero lo primero que llama mi atención es su cabello, ahora lo lleva de un color castaño, y sus ojos son de color miel - Vaya, estoy dudando si acercarme a saludar o a dar mis condolencias. ¿Qué es ese olor?
-Eres una tonta. ¿Por qué el cambio? – pregunto intentando que no se note mi desánimo.
-Bueno, Allison...
-Ally - la corrige ella - somos amigas Emma, llámame Ally - ¿Allison está siendo amable? Aterrador y ... extraño. No suelo criticar, pero Emma no es precisamente la clase de chica que está dentro del prototipo de amigas de Allison, es tan raro verla tratarla bien, quizá sea por mí.
-Bueno, Ally me advirtió que tus abuelos eran sumamente estrictos y que no les gustaría para nada mi cabello teñido, en especial después del incidente, así que decidí que era momento de un cambio y parece que funcionó ¿qué opinas? – pregunta mientras ondula un mechón de su cabello.
- ¿Traes puestos lentes de contacto? – suelto de pronto.
- En realidad este es mi color natural, los lentes de contacto son verdes – responde restándole importancia – como sea, ¿me sigues odiando?
Lo había olvidado por completo. ¿Es posible que el dolor te sumerja en la más profunda miseria de tu alma que haga que todo lo demás desaparezca de tu mente? Después de una salida con Emma en donde me confesó que Ethan estaba de viaje en Ibiza con sus amigos por un tema de trabajo me enojé, en realidad creo que no debí reaccionar así, al fin y al cabo, ella es amiga de ambos.
El alcohol y la ira son una terrible combinación, Emma intentó contactarme tras la discusión, pero me alejé, en parte por mi inmadurez y también porque empecé a sentirme mal, y me di al abandono.
-Un poco, pero te extraño así que puedo hacer de cuenta que te amo más de lo que te odio – contesto encogiéndome de hombros, además la presencia de Emma sería un gran apoyo para mí, aprecio tanto que haya venido después de pelear, a ella sí le importo, a Ethan no.
- ¿Abrazo? - propone extendiendo sus brazos y haciendo un puchero.
-Me encantaría, pero creo que jamás he estado tan sucia en mi vida - respondo un tanto avergonzada.
- Es verdad, ni siquiera recuerda bien la última vez que se bañó – interviene Allison metiéndose en la conversación sin que nadie se lo pida, enarco una de mis cejas mirándola fijamente – ¿acaso estoy mintiendo?
- No es problema, he vivido estos últimos cinco años rodeada de hombres, créeme que he olido peores cosas – responde calmada – así que es hora de un abrazo grupal – propone extendiendo sus brazos hacia mí, Ally también se une y ambas me rodean afectuosamente, bastó de una conversación con mi mejor amiga y un poco de cariño para darme cuenta del desastre humano en el que me he convertido.
¿Cómo pudo destrozarme de esta manera una persona a la que ni siquiera llegué a conocer? ¿En serio le di tanto poder a alguien a quien ni siquiera le intereso? Ethan es el detonante, más no el motivo de la caída, tú ya estabas mal desde antes de conocerlo, Noelle, entonces ¿qué hay de malo conmigo? ¿estoy destinada a vivir así?
- Honey, sabes que puedes decirme todo ¿no? Para eso somos las mejores amigas, Ally ¿puedes traer unos vasos? Traje un regalo que nos servirá – dice enseñando la botella de whisky que escondía en la bolsa.
- Oh… Yo no suelo beber, y menos tragos tan fuertes – responde Allison mirando detenidamente la botella - ¿ustedes suelen hacer esto cuando se juntan?
- Vamos Ally, no seas tan estirada – la anima Emma – será divertido, me comentaste que tu novio está de viaje ¿cierto? – pregunta y mi prima asiente, afirmando su respuesta – bien, no sería una gran novedad si tu novio es igual de aburrido que tú, así que ¿por qué no aprovechas?
Allison muerde el interior de su mejilla, suele hacerlo cuando está pensando, jamás la he visto beber, apenas una copa de vino en los almuerzos o cenas familiares, sería una gran sorpresa verla… en una faceta más rebelde. ¿Emma puede tener esa capacidad de persuasión?
- Sólo un trago – contesta Ally sonriendo ligeramente sonrojada – será mejor que vaya por los vasos antes de que Rita se dé cuenta o los abuelos regresen.
- ¿Tu prima está bien? Sentí una vibra extraña en ella, como si fuera un chihuahua nervioso – me pregunta susurrando.
- Olvídate de Allison – respondo en el mismo tono que ella – volverá en cualquier momento y no quiero que escuche de lo que hablamos… ¿en estos días … hablaste con él? – me atrevo a preguntar mientras mi corazón late con fuerza esperando su respuesta y olvido respirar al verla asentir tras una pausa que parece interminable - ¿Y? ¿está bien?
-Sí, está bien, ocupado trabajando y aprendiendo algunas cosas nuevas, sé que dije que podíamos hablar sobre todo lo que quisieras, pero no creo que te haga bien saber más de Ethan – sé que tiene razón, es como si yo misma me impidiera continuar, ahora que no puedo verlo, inconscientemente me conformo con escuchar sobre él, y no puedo permitir que mi poca estabilidad emocional dependa de la vida de un chico que conocí drogándome en una fiesta de Halloween.
Entiéndelo, no le importas, no es tan difícil, Noelle.
-Nunca pregunta por mí, es eso... – susurro con pesar, y es que duele, duele muchísimo no haber significado absolutamente nada para alguien que lo fue todo.
-Sí - confirma y me consuela sobando mi espalda - Noelle, sé que ahora no lo entiendes, pero es lo mejor para ti.
-Estoy cansada de escuchar eso – respondo hablando un poco más alto de lo que quisiera - él me hacía feliz, Emma, me hacía sentir normal, segura, comprendida, nunca me había sentido así con nadie, ni siquiera con mi propia familia, lo extraño tanto – susurro tocando mis labios - incluso algunas veces llamo sólo para escuchar su voz en la casilla. Sé que me oculta cosas, lo tengo claro desde que lo conocí, pero no me importa Emma, yo lo acepto como es, y lo haría siempre.
- Ethan es como mi hermano, no te mentiré, lo quiero muchísimo, pero también te quiero a ti, y no sé si él sea la persona adecuada para ti, aún no lo conoces bien, Noelle, Ethan algunas veces tiene unos arranques incontrolables de ira, y ... muchos secretos.
- ¿Crees que no lo sé? Simplemente no me importa, sigue siendo Ethan – respondo sonando como la mujer la idiota de todas.
- Igual no creo que sea buena idea que pienses en él de esa forma – afirma y acomoda mi cabello.
- Bueno, ¿y cómo fue que ustedes dos se conocieron? Son como el agua y el aceite – digo resignándome a cambiar de tema.
- Nos conocimos hace exactamente cinco años, es una historia larguísima de contar, pero resumiendo las partes dramáticas Ethan me salvó en el momento crucial de mi vida, no me imagino lo que hubiese sido de mí sin no me ayudaba, lo más probable es que estuviera muerta. Lo que quiero decir es que sé lo encantador que puede parecer, y lo es, sin embargo, eso no borra los defectos que tiene, además de los conflictos internos que debe resolver… Yo no soy Ethan, Noelle, ni planeo reemplazarlo, aunque aquí estoy, siempre para ti, cuenta conmigo para todo lo que necesites – dice acariciando mi hombro cariñosamente.
- Tú también puedes contar conmigo siempre, Emma, ¿sabes? se siente bien conocer a alguien que te acepte tal cual eres.
- ¿En serio tú me dices eso a mí? - pregunta burlona - ustedes los heterosexuales realmente pueden ser tan dramáticos. Espera ¿esto afectará nuestra amistad?
- Oh vamos, era algo obvio – contesto refiriéndome a su orientación s****l – escuchas Girl in red casi todo el día.
- Eso es tan prejuicioso – dice riendo – aunque es cierto, no es mi culpa, las chicas son espectacularmente hermosas, robaron mi corazón. Igual es extraña tanta aceptación ¿en verdad no te molesta ni siquiera un poco? ¿o harás ese comentario de “no te enamores de mí”?
- Emma, eres mi mejor amiga, ¿en serio crees que me preocupo por tonterías así? Sigues siendo tú, lo único que no puedo tolerar es que le pongas tanta mostaza a la comida - comento para hacerla reír – además, nadie es completamente heterosexual.
- Espera... ¿tú...?
- Nunca he cuestionado mi orientación s****l para ser sincera, simplemente me gustan las personas, y nadie por el momento.
- Si no te hubieses metido con mi casi hermano ya te hubiese pedido matrimonio Noelle Jennings - se burla.
- Bueno, de ahora en adelante somos hermanas, nos contamos todo y nos apoyaremos en todo lo que venga. Jamás pensé que podría contar con alguien como tú en mi vida, Emma, y es genial, en serio lo es.
- Perdón si lagrimeo un poco, pero así nomás no suelo escuchar comentarios así - responde secándose sus lágrimas - bien dicen que los amigos son la familia que uno elige ¿no?
- ¿Dónde leíste eso? – pregunto riendo.
- Había olvidado cómo se escuchaba tu risa, Ellie – comenta Ally entrando a la habitación con los vasos para servirnos del whisky.
No soy una experta sirviendo tragos, y no tendría autoridad para cuestionar a Emma, que se supone trabaja en un bar, lo que implicaría hacerlo de maravilla, pero, en mi opinión, exagera con el alcohol, suelo ver a mi abuelo beber un par de dedos de whisky, por otra parte, Emma nos sirve cerca de cuatro dedos a cada una.
- ¿No creen que es mucho? – cuestiona Allison mirando su vaso.
- Nunca es mucho cuando se trata de divertirse – contesta Emma bebiendo de su vaso – para tu tranquilidad, aprendí de la mejor, mi ex novia Holly puede tener todos los defectos del mundo, pero me enseñó a crear los tragos más perfectos.
- ¿Holly? ¿Una chica? – los ojos de mi prima se abren a tal punto que me asusta que le vaya a dar un paro cardíaco – perdona, no juzgo, apoyo a la comunidad, sólo que no me imagino cómo reaccionarían los abuelos si se enteraran que Noelle o yo no somos heterosexuales, que no es el caso. Supongo que tus padres te apoyaron.
- Define “apoyar” – responde después de dar un gran sorbo a su bebida, parece que Ally tocó un tema sensible – mi padre era el mejor del universo, nunca lo escuché gritar, ni mucho menos me golpeó. Me enseñó a sonreír siempre y a perseguir mis sueños, pero como toda gran persona se fue muy pronto. Murió cuando tenía algo de doce años.
- Oh por Dios, Emma lo siento mucho, no tenía idea que era un tema delicado, si no deseas no tienes que contarnos nada más – se disculpa Ally de inmediato.
- No, descuida. Él era mi persona favorita, y perderlo fue muy duro. Por otro lado, mi madre era una mujer difícil, todo lo contrario a papá, obviamente cuando le conté que me gustan las chicas reaccionó de la peor manera, pero no puedo cambiar, no es algo que haya elegido, simplemente nací así.
- ¿Y qué hiciste? – Allison da un sorbo similar al de Emma y presta atención a la historia que nos cuenta, es la primera vez que la veo tranquila sin que sea ella el tema central de la conversación.
- Me desheredaron y echaron de casa, no fue sencillo, todo lo que tengo me lo gané yo misma, pero nunca me sentí sola, incluso en los peores momentos, yo sabía que mi papá me acompañaba desde dondequiera que esté, y las cosas poco a poco se fueron dando, sé que me faltan cosas, pero me siento jodidamente libre, y eso, no tiene precio, Allison.
- Es admirable tu historia, lo digo en serio – responde Allison – eres una chica muy valiente, Emma. Bueno, las dos lo son.
- ¿Yo? – pregunto señalándome a mí misma - ¿cómo entré en la categoría después de todo lo que nos contó Emma?
- Tú te enfrentas a tus propios demonios – responde Emma – y no estás sola en esa batalla, al menos ya no.
No puedo tapar el sol con un dedo, mágicamente no cambiarán las cosas y estaré bien, así no funciona esto. Es un proceso largo, que tiene altas y bajas, habrá días buenos y días malos. Me costará mucho, me cansaré, querré abandonarlo todo.
Pero podré recordar que no estoy sola. Esas voces no me ganarán.
Hoy me bañé por voluntad propia después de más de una semana, exactamente no recuerdo la última fecha, pero sé que fue mucho tiempo. Mi cabello estaba enredadísimo y mi cuerpo sucio, me daba vergüenza ver el agua correr.
Entonces cerré mis ojos, y me concentré únicamente en el placer que se siente cuando el agua toca mi piel, quitando las impurezas, animándome a continuar, aquí, ahora, limpia y en pijama, creo que puedo intentarlo.
Cepillo mi cabello frente al espejo, apreciando el nuevo largo que tiene, una mirada rápida va hacia todo mi cuerpo. He perdido peso, tengo ojeras, al menos ya no estoy sucia y tirada en la cama.
Respiro hondo y salgo de la habitación, bajo las escaleras evitando hacer ruido, en la sala encuentro a mis abuelos conversando amenamente sobre un libro que ambos están leyendo, lucen tan concentrados compartiendo distintas ideas sobre los conflictos por los que atraviesan los protagonistas, parece que se encuentran de buen humor.
Es ahora o nunca, Noelle.
- ¿Ellie? ¿Ocurre algo, linda? – pregunta Nonna apartando la vista de su libro, hay tanta preocupación en su mirada, he sido tan egoísta, nunca pensé en ella y en cuánto podrían afectarle mis problemas.
- Sí, quiero hablar con ustedes – digo decidida, mi abuelo hace un espacio entre ellos para que tome asiento, pero continúo de pie – yo … sé que he tenido días complicados, lo siento.
- Cariño, no tienes que disculparte por eso – Nonna se pone de pie y camina hacia mí – sólo queremos que sepas que nos preocupas.
- Lo sé, yo no estoy bien, y no sé cómo estarlo – pensé que sería más fácil decirlo, pero admitir que estás al borde del abismo nunca es fácil, mi voz se quiebra y algunas lágrimas caen por mi rostro – necesito ayuda, no internarme, no medicamentos fuertes, sólo… ayuda.
Cubro mi rostro avergonzada por el espectáculo que acabo de causar delante de las personas que se han hecho responsables de mí desde que mis padres murieron, en mi mente todo esto ocurría de una mejor forma, al menos no lloraba delante de ellos.
Una extraña calidez se apoderó de mí, temerosa quité las manos de mi rostro, y jadeé de sorpresa, al observar a mis dos abuelos abrazarme intentando consolarme, me entendieron, pudieron comprender mi caos interior.
Quizá no es tarde para mí, y Emma tenía razón, no estoy sola en esta batalla.