Emma es la única en acudir hacia mi llamado, apenas visualiza la escena no duda en golpear a Jason, estrecha su puño con fuerza en su rostro, la nariz de él está cubierta de sangre, parece que está rota.
- No vuelvas a poner tus asquerosas manos sobre ella, ni cualquier otra mujer si es que no te dio un puto “sí” – dice dándole énfasis a cada palabra, sacude su puño dolorido y se acerca a mí – tranquila, ya pasó ¿te hizo daño? – niego con mi cabeza – bien, ahora es hora que te largues, imbécil.
- Emma, es un asunto familiar, te pido de la mejor manera que no intervengas – dice Allison entrando a la habitación, y caminando directamente hacia Jason con el botiquín de emergencias, dispuesta a curarlo.
- ¿Qué? Creo que no entendiste lo que estuvo a punto de …
- Dije que te calles, Emma – grita – Es el colmo, Noelle, mira lo que ocasionaste con tus espectáculos de siempre. En verdad pensé que estabas cambiando, pero sigues siendo la misma perra de siempre.
- Allison, él estaba en mi habitación, se me lanzó encima sin que pudiera sacarlo – explico lentamente, en serio quiero creer que es producto de la impresión que acaba de pasar.
- Lo provocaste, Noelle, como lo vienes haciendo desde siempre, es lo único que sabes hacer: causar problemas y joder la vida de los demás – explota frente a mí.
- Estás enojándote con la persona equivocada, Allison – interviene Emma – y en el fondo tú misma lo sabes, si quieres vivir en una mentira y pretender que tu novio no intentó propasarse con tu prima, es tu puto problema.
- Ustedes las mujeres son tan hipócritas algunas veces – dice Jason alejándose de Allison – critican absolutamente todo, como si fuesen perfectas. Mírense a ustedes tres, cada una más jodida que la otra, con secretos que nadie imaginaría, y me juzgan a mí.
- Jason… - Ally intenta acercarse a él, y mi presión en el pecho aumentó cuando sacó un arma de su pantalón.
Todo se paralizó, parecía tan irreal vivir una situación así, nos obligó a sentarnos en el suelo sin poder realizar ningún movimiento, a no ser que quisiéramos que apriete en gatillo contra las tres. Jason camina en círculos cerca de nosotras, susurra para él mismo, como si pensara en si siguiente movimiento.
- Quiero que sepan que no quería que nada de esto sucediera, ustedes tres me obligaron – empieza a hablar – les diré lo que tengo planeado: el destino de Emma y Noelle es fácil, nadie realmente las extrañaría, pero Allison, cariño, no quisiera lastimarte en serio.
- No tienes que hacer esto, Jason, podemos hacer de cuenta que nada de esto pasó – dice ella entre llantos.
- El problema contigo, Allison, es que nunca olvidas nada – le contesta con lástima – tal vez pueda alegar que Noelle enloqueció, mató a Emma, después a ti y al final se pegó un tiro igual que la loca de su madre.
- No tiene congruencia – intervengo – en ninguna parte de mis informes médicos refieren que sea agresiva, en cambio tú Jason, no podemos decir lo mismo. Hagamos algo: ni Emma ni Allison tienen la culpa de nada, déjalas ir y haré lo que quieras.
- Tentador, pero hay mucho en juego, Emma es una caja de Pandora muy especial. Cuéntame, Noelle ¿qué se siente estar a punto de conocer a tus padres muertos? Irás directo al infierno, junto con ellos. En parte tengo lástima, debió ser duro ser la hija de un abusador alcohólico y una depresiva suicida.
- ¿Qué dijiste? – pregunto atónita.
- Sé mucho sobre tu familia, sobre tu origen, muy interesante la verdad, y debe ser duro no recordar nada de ellos, aunque es lo mejor… Noah Holt fue un increíble guitarrista, pero no cabe duda que fue un padre terrible, conducir ebrio con una niña de cinco años en medio de la noche en el día más lluvioso del país… Eso no lo hace un buen padre.
- Eso no es cierto – respondo.
- ¿En serio vas a refutar algo que ni siquiera recuerdas? Apuesto que es un recuerdo bloqueado, porque en el fondo a tu familia le conviene que olvides – pasa el arma por mi rostro y cierro los ojos – te haría un favor si disparara, la muerte es un premio para ti, en cambio, dejaré que sigas hundiendo con tus problemas mentales.
Camina y jala del cabello a Emma, le hace una llave con su brazo izquierdo mientras que le apunta en la cabeza con la mano derecha, Allison y yo entramos en pánico, y sólo le suplico que la deje en paz.
- La vida de Emma depende exclusivamente de ti, Noelle – explica como si se tratara de un juego – veremos si eres tan buena amiga como dices serlo: es algo sencillo, sólo tienes que tomar tantas píldoras como puedas hasta que te diga que pares.
- No lo hagas, Noelle – dice Emma.
- Cállate o te volaré los sesos – le grita Jason presionando el arma contra su cabeza – bueno, tú decides cuándo empezar.
- Jason, para, tú no eres así – susurra Allison tartamudeando.
- Tienes razón, amor, soy peor – responde enviándole un beso volado antes de estallar en risas - ¿sabes por qué estoy apuntándole a Emma y no a ti? Porque ella sí tiene los ovarios de defender lo que cree, y es capaz de enfrentarme, en cambio tú eres sólo una pobre cobarde que vive con la fachada de ser la chica perfecta, eres tan insignificante, que jamás harás nada arriesgado.
¿En verdad está ocurriendo? ¿No cabe la posibilidad de que sea alguna pesadilla con una alta dosis de realismo? Nada parece real, todo sucede a mi alrededor más lento de lo que me gustaría, quisiera reaccionar diferente, poder salir de esta habitación, gritar, lo que sea, pero mi cuerpo parece no querer responder.
Por más confundida que me encuentro no deseo que le pase nada malo a Emma, me levanto y saco del cajón el frasco que contienen mis píldoras, no comprendo las razones de Jason para querer simular que perdí la conciencia y asesiné a mi prima y mi mejor amiga, o qué ganaría por mi supuesto suicidio.
Parece impaciente por verme tragar las pastillas, suspiro y trago dos, Jason mira su reloj y me pide que tome más, cierro los ojos y me esfuerzo en pasar otras dos de las largas cápsulas por mi garganta.
Jason conoce a Ethan.
Ethan vende drogas, y le pagan muy bien.
Oh mierda.
Estas no son mis pastillas.
¿Qué acabo de ingerir? Jason grita apuntándome para que tome más, miro las píldoras. Todo medicamento registrado tiene un código que puedes verificar en internet, de manera que tengas la seguridad que compraste la medicina adecuada, estas pastillas no tienen ningún código.
Si quisiera matarme ya hubiese apretado el gatillo desde que grité, y no lo ha hecho, me mira detenidamente, está nervioso… no… más que nervios parece emocionado, esperando que suceda algo, pero ¿esperando qué?
Está experimentando contigo, Noelle, lo que sea que hayas tragado quiere saber lo que causa en tu organismo.
- Si te induces el vómito juro que le reviento la cabeza a Emma – amenaza como si leyera mi mente – ahora sigue tragando.
Mi respiración es pausada, pese a los acelerados latidos de mi corazón, mi cabeza me pesa cada vez más, y a medida que los minutos avanzan mis extremidades se adormecen con mayor intensidad, tengo la sensación de que el suelo se mueve, intento coger más pastillas, pero mi motricidad falla por los temblores incontrolables de mis manos, botando todas por el suelo.
- Sí son efectivas – exclama emocionado – dime Noelle, ¿qué sientes? Debe de chocarte distinto, porque fumaste marihuana hace unas horas.
- Me siento mal – susurro tocando mi cabeza, tengo náuseas y estoy muy agitada.
- Usa tus palabras, linda, no seas tímida – los cristales rotos de mi lámpara de lava se estrellan contra la nuca de Jason, haciendo que caiga inconsciente al suelo, Allison se queda estática con los restos del artefacto.
- Llama a la policía, Ally, llevaré a Noelle a un hospital – dice Emma mientras me ayuda a ponerme de pie y caminar hasta el coche.
- Noelle nos odiará por llevarla al hospital, pero es mejor que obtenga ayuda de una vez – por mis antecedentes psiquiátricos y mi intento de suicidio nunca creen que tengo “accidentes”, por lo que inmediatamente sería internada. – yo me encargaré de Jason.
Emma asiente y obedece a las indicaciones que le da Allison con una gran velocidad, por mi parte, me esfuerzo en ayudarla cuando intenta sostenerme para caminar, avanzamos en un ritmo lento, pero firme, ignorando los gritos y golpes de Allison, al fin parece reaccionar. Intento mantener la mirada enfocada y tengo la sensación que los objetos a mi alrededor se desvanecen.
Estoy casi segura que salivo más deprisa, los ruidos son estridentes, los objetos me marean, son demasiado coloridos, Emma me sienta en el asiento de copiloto y se apresura en subir al coche.
- Mantente despierta, iré lo más veloz que pueda, sé que te sientes mal, pero necesito que me ayudes en eso – me explica hablando lento y sosteniendo mi rostro con ambas manos, parpadeo muchas veces hasta que logro enfocar mi mirada en ella.
- Emma… ¿qué está …pasando? Casi… casi no puedo hablar ni… no quiero ningún hospital, es peligroso.
- Noelle, voy a ser completamente honesta contigo, no tengo idea de lo que estamos haciendo - dice nerviosa - nos van a buscar, tenemos que idear un plan... Y sabes lo que tengo que hacer – puedo estar drogada hasta la médula, y aún así entendería a la perfección lo que me intenta decir.
- No...
- Sólo puedo acudir a Ethan, estamos acorraladas y ahora mismo no puedo pensar bien, él tiene mucha más experiencia y sabrá qué hacer, confía en mí.
Tiene razón, no estoy en condiciones de protestar, Dios, siento que camino entre nubes, y a la vez me invade la sensación de que vomitaré en cualquier momento, y la cabeza me estalla. La velocidad del auto aumenta.
La pesadilla parece ocurrir en la vida real.
Y en medio de estas sensaciones extrañas y nuevas, aparecen como destellos…
Los paisajes…
La voz de Emma se desvanece poco a poco.
Los recuerdos van viajando por mi mente.
Tiene que parar, o se repetirá la historia una vez más.
Después de tantos años lo veo junto a mí, manejando el auto con mayor velocidad, ¿dónde está Emma? El olor a alcohol y su risa tenebrosa, es él, debo ayudarlo, porque nadie más lo hará, peleo con él por el poder el timón mientras le pido que se detenga, hasta que nos estrellamos contra un árbol.