Isabella El dolor en mi pecho era tan profundo que sentía que me ahogaba. Una y otra vez, las palabras de Leonard resonaban en mi cabeza como un eco cruel: “Si Andrew no te responde, ¿entonces vienes aquí a adjudicarme un hijo ilegítimo?” Me levanté de la cama en medio de la noche, sin poder soportar más el nudo en mi garganta. Tomé papel y pluma, con las manos temblorosas, y comencé a redactar lo que sería el fin de nuestra historia: "Leonard Blackwell, por la presente solicito el divorcio irrevocable. No tienes ningún derecho sobre la criatura que llevo en mi vientre. Nuestro lazo termina aquí. Isabella Torres." Firmé con lágrimas cayendo sobre la hoja, emborronando la tinta. Era su decisión dudar de mí. Era mi decisión proteger a mi hijo. Leonard El sobre llegó a mi oficin

