Isabella Las puertas automáticas del edificio Blackwell se abrieron con un suave susurro cuando entré acompañada solo de mi asistente, Camila. El corazón me latía con fuerza, pero mi rostro era la perfecta máscara de serenidad. Han pasado dos años, Isabella. No eres la misma. Caminé entre empleados que me miraban con curiosidad y respeto. Mi traje n***o perfectamente ajustado y mis tacones resonaban en el suelo como un reloj marcando el inicio de la guerra. --- Leonard El murmullo en la sala de juntas me irritaba. Mi mente estaba en mil cosas… hasta que la puerta se abrió. Y el mundo se detuvo. Isabella Torres. Entró con la espalda recta, el cabello recogido en una coleta elegante, y una mirada que destilaba poder. Nada quedaba de la secretaria humilde que una vez conocí. Ahor

