Leonard No fue difícil conseguir las pruebas. Sofía había dejado cabos sueltos. Registros de correo, conversaciones con Andrew, transferencias para sobornar a un editor de imágenes… incluso la cámara de seguridad del hotel que mostraba que nunca hubo intimidad esa noche entre nosotros. Yo llegué ebrio, ella me acostó, y luego posó para las fotos mientras yo dormía. Jamás pasó nada. Sentí asco. Por ella. Por mí. Pero sobre todo por haber permitido que me alejaran de Isabella. De mis hijos. De mi vida. Esa misma tarde, firmé la denuncia por fraude, manipulación y difamación. Y por supuesto, las pruebas también fueron entregadas al abogado de Isabella. Quería que ella supiera que estaba limpiando el desastre… aunque no pudiera limpiar mis pecados. --- Isabella Estaba en una cafet

