Regresa a su lado y la señala — No pasa nada entre nosotros dos — sostiene.
—Eso ya veremos— dice riéndose.
Luke sale de esa habitación frustrado por sentir algo, no quería prender la cabeza por esa rebelde mujer que ocupaba su tiempo y lo desgastaba tan fácilmente. No quería otra vez caer en las manos de una mujer así, recuerda a su ex novia que tanto daño le hizo dejándolo por su antiguo mejor amigo y eso lo enfurecía más. Caminó hasta el salón donde la fiesta ya estaba casi preparada, se escuchaba hablar a los organizadores para ultimar detalles esenciales pedidos por Abby. Ve varias fotos de ella, la decoración que parecía estar controlado por Murray, la música probándose y los mozos escuchando todas las indicaciones que le transmitían. Luke comprendió que es no era una fiesta cualquiera, empezaron a llegar más personas de seguridad, la lista debían aprendérsela de memoria para no dejar pasar a nadie extraño y controlar que no se les escape ningún detalle.
Aparece a su lado, viendo también como acomodaban todo —Realmente la antigua Abby regreso— comenta.
Luke lo mira a su jefe —¿De qué hablas? — pregunta. No la conocía tanto como creía, eso era lo mas raro. Para él, Abby siempre fue la chica mas irresponsable del mundo y no tenia noción de lo que hacia menos de lo que provocaba en sus fans.
—Estas fiestas las solía organizar Abby cuando su padre vivía pero cuando murió hace un par de años producto del cáncer, dejó de hacerlas y sólo sentía vida en las fiestas ilegales— explica mirando todo alrededor.
Queda asombrado, nunca se preguntó sobre la vida de esa mujer y era momento de saber más —¿Siempre fue así? — pregunta.
Lo mira de repente —No, Luke. Abby solía ser tímida, callada y responsable. Nunca salía en las revistas de chimentos, sabes. Sólo cantaba y volvía a casa con sus padres pero de un día para el otro, su mundo se derrumbó y la muerte de su padre se llevó esa Abby para darnos está — dice señalándola en una fotografía sacando la lengua mientras en su mano había un cigarrillo.
—Y si ya no tiene arreglo, ¿porqué todos insisten en que va a cambiar? — pregunta dudando de lo que le estaba contando aquel sujeto.
Apoya una mano en su hombro —Porque cuando está a tu lado, esa Abby vuelve a renacer y todo su mundo se equilibra —asegura.
Tose y saca su mano —No es así, señor. Esa mujer le encanta más las fiestas, el alcohol y los cigarrillos que su propia vida —suelta sin respirar.
Cuando queda en silencio puede recuperar el aire que no soltó al hablar tan rápido. Murray se empezó a reír y mira como los nervios lo consumían a ese hombre —Eso no te lo crees y estoy seguro que dentro de esa cabeza Abby tiene su lugar, esa niña tiene algo que te hace amarla y odiarla al mismo tiempo —asegura.
No siguen manteniendo ninguna conversación, observa como va a recibir a las primeras personas que llegan a ingresar con sus invitaciones en la mano, dejan en una canasta celulares y cualquier aparato que pueda sacar fotos o filmar. Debía ser una fiesta íntima y nada más.
De repente todo se empezó a descontrolar, lleva su mirada hacia donde estaba todo el lio y la observa feliz sacándose fotos mientras conversaba con las personas que le pedían que posara de diferentes formas. Las amigas se acercaron a ella, la abrazaron y posaron para los fotógrafos. Faltaba Fefe en esta fiesta y no parecía preocupadas, las bebidas aparecieron en sus manos y sonrían sin parar. Un pequeña bolsita recorrió sus dedos, Luke se detuvo en ese pequeño detalle y algunos fotógrafos parecía que también. Se para frente a ella —¿Qué carajo estás dándole?— enfrenta a Lucila.
—No te interesa, empleado de cuarta — responde.
Abby no deja que lo insulte de esa forma delante de los periodistas, se atreve a empujar hacía atrás a su mejor amiga para pararse frente a él. Toma sus manos y sonríe —Es mí novio— asegura.
Luke niega —No…— lo interrumpe.
—¿Es él?— pregunta su amiga.
—Es el mismo amigas, ¿no es lindo?— les pregunta.
Suelta la mano de ella, regresa a su lugar mientras esas tres mujeres conversaban entretenidas. Regresa a su mirada esa bolsita, ve como Abby la abre y sus amigas la miran con una enorme expectativa. Pone algo en su boca y bebe rápidamente la cerveza. Se abraza y entran al salón donde todo estaba ya listo.
Las luces de colores, la música súper alta y la comida por todas las mesas que habían a un costado dejando el centro del salón vacío para el baile. Siguen llegando la fiesta estaba completamente repleta de gente, Luke se siente desorientado con tantos desconocidos y cuando quiere buscarla con la mirada la encuentra bajando de las escaleras para las cámaras encendidas, llevaba un vestido oscuro, el cabello suelto y los zapatos negros también. Sus labios rojos, esa mujer era todo lo contrario a las demás de la fiesta. No dejaba pasa un solo detalle, todo estaba sumamente calculado por su representante.
—Bella como siempre — le dice su representante tomando una mano para ayudarla con los últimos escalones.
Apoya su mano y sonríe para las cámaras, aquellos fotógrafos pedían miles de fotos y no la dejaban disfrutar —No quiero que estén toda la noche —ordena mirando a los periodistas.
Murray asiste y lo llama a Luke con su mano —Ve y dile que se retiren, Abby necesita su privacidad —ordena.
Se dirige directo hasta donde estaban esas personas —Señores, ya se terminó su tiempo y la señorita Abby necesita ahora su privacidad— les muestra la salida.
Uno de los periodistas lo queda mirando —¿Eres el novio de ella? — pregunta.
—Por favor retírense— pide con su mano.
Uno de los periodistas le saca una foto —Sí, lo eres. El novio de Abby pide privacidad por ella, ¿desde cuándo? — pregunta riéndose.
Lo toma del cuello —Desde que te lo ordenó, vete — grita.
En la fiesta:
Todos bailaban, no paraban de tomarse fotos con Abby. Había un fotógrafo casi personal que dedicaba a guardar cada momento de esa noche. Mientras que a Lula y Lucila se las veía bebiendo descontroladamente bebiendo y entregándole tragos a Abby, mientras que a su lado estaban los hermanos de Luke que mantenían una conversación súper placentera. Michael con Lula y Thomas con Lucila. Ya era bastante para su mirada, los busca a los dos y los toma por el brazo, los aparta de todos.
—¿Qué están haciendo acá?— pregunta.
Se señalan entre los dos y nadie respondía hasta que pueden hacerlo —Michael quería sentirse importante y vinimos a divertirnos, sabes que desde que nuestro padres fallecieron no hemos tenido una salida de hermanos y como sabíamos que ibas a estar, no lo pensamos — asegura.
—Si, Luke. Ven vamos a divertirnos un rato y tomemos algo — le piden.
Se saca el audífono y acerca su rostro a los hermanos mientras los toma de la cabeza —Son tan idiotas que todavía no entienden lo que es trabajo, miren como vengo vestido par de bobos — dice enojado.
Se ríe —Es verdad, la princesa necesita que la rescaten— se burlan.
Luke los suelta —Vayan a divertirse pero no consuman nada raro, después nos vemos en casa, ¿si?— pregunta.
—Entendido — dicen al mismo tiempo.
Ve como sus hermanos vuelve con las amigas de Abby y se ponen a bailar. Observa a su alrededor del salón para que nada raro suceda pero parecía que todo marchaba bien. Murray se acercó a Luke —Vigila alrededor que la prensa no ingrese — ordena.
Asiste con la cabeza y sale afuera. La noche ideal para estar tranquilo, pensaba mientras caminaba con las manos en sus bolsillos, no podría pasar nada porque la casa estaba rodeada de tanta seguridad. Tampoco podía escuchar nada por la música que provenía de adentro. Sólo vio las personas que salían a fumar y consumir cosas ilegales, ocultándose de los demás y Luke era de esas personas que veía de todo un poco en esas noches de descontrol.
Aparece atrás suyo mirando el cielo y señalándolo con su dedo. Algunas personas que pasaban por su lado la saludaban y seguían su camino. No puede permitirse perder unos minutos al lado de Luke. Tampoco quiere pensar en volver a sentirse raro al lado de ella, mantiene la distancia que debía como empleado, su horario de trabajo no había acabado hasta que la fiesta no termine.
—¿Por qué me rechazaste?— pregunta.
—Porque no me necesitas para sacar tus ganas. Necesitas alguien que te ame y te guíe por el buen camino— asegura.
—Sabes que siempre quise un amor que me vuelve la cabeza y me vea como Abigail —sostiene mostrando su vaso.
Luke la veía y no la conocía, parecía que algo raro había consumido porque tenía la mirada pérdida y sonreía demasiado. No sé acerca pero la observa detalladamente cada gesto —¿Quieres qué te acompañe a dormir?— pregunta.
Bebe el último sorbo de su bebida, intenta dejar el vaso encima de algo pero no puede, ya no tenía equilibrio para mantener por su propio medio y encuentra un apoyo en el hombro de él. Cuando nota que le da una seguridad que no se caía, saca de su cartera un cigarro y encendedor, lo prende y se queda apoyada nuevamente a él. Luke se queda callado, el sonido de música se escuchaba de fondo y la gente aparecía por todos lados bebiendo. Murray había desaparecido de la fiesta, lo único que Luke tenía que hacer es cuidarla para que nadie le tome una foto en ese estado. Lentamente sus manos salen de los bolsillos, una mano va a la cintura de ella para que no se caiga, mueve su cara para verla y no puede creerlo. Esa belleza de aquella mujer que tenía a su lado, la juventud que transmitía pero que tan mal se vía y todos disfrutaban de eso. Nadie le interesaba esa mujer por lo que era, sino que todos buscaban beneficiarse de la fama y el dinero que podía dar. La observó por unos minutos y pensó: ‘¿qué le habrán hecho para que sea así? ¿algunas vez se enamoró?¿quién le habrá roto el corazón?¿tiene familia?’, todas esas preguntas se hizo cuando notó lo sola que solía estar la mayor de tiempo. Sólo se rodeaba de gente para las fiestas, y los eventos que debía asistir.
También lo mira y le arroja humo en el rostro —No quiero dormir, Luke. ¿Cuándo será el día que alguien me ame? — pregunta.
Apoya su cabeza en el hombro y lo abraza después de apagar el cigarrillo con la suela de su zapato —No lo sé, pero veo que a nadie le interesa verte bien. Todo el tiempo buscan mantenerte fuera de tu eje y eres quién acepta que lo hagan — sostiene.
Poco a poco no lo abraza más y lo queda mirando —¿Por qué estoy disfrutando de está fiesta y bebiendo con mis amigos? — pregunta enojada.
—Porque no entiendes nada del amor, Abby —asegura.
Se ríe a carcajadas cuando lo ve tan serio conversando del tema y abre sus brazos dándole lugar a que se explique —Hable no más — ordena.
No titubea y se acerca — A veces el amor consigue encender lo muerto, Abby. — se limita a decirle.
Eleva su cabeza para quedar a centímetros de sus labios —Entonces Luke, enciéndeme y dame un poco de tu amor — susurra.
Cuando termina de decirle eso, se besan sin importar que estén aún en esa fiesta donde podían verlos todos. Luke sabía que estaba mal pero sentía que debía protegerla de todo el mundo peligroso que se mantenía ella, nadie podía salvarla y quizás, era tiempo que alguien pueda encender lo apagado en su interior.
Los dos estaban heridos y perdidos en un mundo tan grande. —No puedo darte amor — responde.
—El amor consigue encender lo muerto, ¿no es así? — pregunta y ve como asiste mientras la abraza por la cintura. —Y bueno, Luke. A mí el fuego me encanta y más si me quemó a tu lado — sostiene mordiendo su labio inferior.