Capitulo 7

1967 Palabras
Abby se termina de arreglar, no le importaba que había pasado entre ellos y siguió como si nada. Luke en cambio, se sentía tan avergonzado que no podía ocultar que había cometido un error, nunca tendría que haber hecho el amor con su jefa y menos en esa casa.  Las sirvientas que tenían empezó a levantar todo, Murray termino de comer algo apurado y Luke no quería ni sentarse, se mantuvo de pie en el marco de la puerta esperando que le digan cómo seguir y dónde tenían que ir a la firma de autógrafos.  —No, no. Soy guardaespaldas nada más— se interpone entre ellos. Murray toma sus cosas y los señala —Se nos hace tarde y debemos irnos a la firma — sostiene.  Abby se ríe, se acerca donde estaba Luke queriendo seguir hablando —¿Eras así vestido? — pregunta observándolo de arriba hacía abajo.  —Este es mí uniforme de trabajo, señorita— dice nervioso. Se para frente a él, levanta su mirada y sonríe —Anoche no me decías señorita— comenta.  Muerde su labio inferior, su representante estaba viendo todo lo que sucedía —¿Pasa algo? — pregunta.  —No sé si sabes Mu, pero con Luke nos conocemos en profundidad — suelta.  Niega con la mano, la esquiva y mira a su jefe —No, es así. Yo puedo explicarlo señor— sostiene pero lo interrumpe. —A mí lo único que me interesa es que Abby llegue a la firma de autógrafos— ordena.  No sabía con quién hablar para que todo se arregla, maldice y camina hacia afuera acompañado de Abby que no paraba de enviar mensajes, con sus carteras y su lente para ocultar cualquier detalle que los fotógrafos podían capturar. Se subieron los tres al auto y fueron directo a la tienda donde debía cumplir con sus obligaciones. Caminó a la tienda donde debía firmar autógrafos, estaciona el auto y luego correr para abrir la puerta de su jefa —Den espacio — pide empujando a todos los periodistas que querían preguntarle por las fotos. Extiende su mano y la toma sonriendo —Gracias — dice mirándolo. Asiente con la cabeza. Todos los periodistas se le tiraron encima, ella se abrazó a él, no se movía y se puso frente a las cámaras. No tardaron en aparecerse los micrófonos, Luke se acomoda el audífono y mira para todos lados, buscando una salida y no podía con esa mujer que le encantaba contar todo lo que le pasaba. Su vida era un reality y él no era para ese ambiente. Intenta despegarse de su lado cuando empiezan a preguntarle sobre la vida diaria. —¿Y hace cuánto que salen?— pregunta.  Lo mira y Luke mantiene la postura sería como su trabajo le pide que sea. Lo mueve un poco para que hable pero cuando nota que nada iba a decir, empieza hablar —Hace poco y no me gusta hablar de mí vida íntima, chicos —sostiene.  Luke la mira rápidamente, no entendía que estaba haciendo esa chica y quería salir cuánto antes de ese lugar. Ya era muchas cosas lo que le tocaba vivir sin su consentimiento y aprieta sus dientes. Abby mantenía una sonrisa enorme, sus manos seguían rodeando su cintura como si fuese de su propiedad. —¿Cuándo se casan?¿Ya estás embarazada?, los rumores son fuertes — pregunta otro periodista.  —No tenemos fecha fija, si lo hemos hablado un momento de nuestras vidas pero es muy pronto para dar más detalles. Gracias por venir a presenciar mí promo de la próxima gira pendiente — agradece a cada uno y puede sentir como su custodia quiere alejarse de su lado y mantener una distancia relativa entre los dos. Mira para todos lados, le faltaba el aire y no sabía cómo hacer. Todos los periodistas atacaban sin parar con preguntas —¿Cómo se llama tu nuevo amor, Abby?— preguntan mirándolos. Toma el micrófono entre sus manos sonriente —Luke Rawson, está ocupado chicas — dice guiñando su ojos. Unos micrófonos la dejan a ella para ocuparse de él —¿Qué tienes para decir de Abby?— pregunta.  Luke no sabía cómo manejarse, no quería faltarle el respeto a su jefa delante de todo el mundo, no deja que lo siga abrazando y siente que se marean ante tantas miradas puestas en ellos —No hay nada entre nosotros y yo soy…— lo interrumpe.  —Tan lindo como siempre, bueno ya estamos de tantas preguntas. Debo ir a firmar los autógrafos y nos vemos en la gira —sonríe. Una vez que pueden ingresar, Luke se detiene en el medio del pasillo y hace que ella también lo haga. Después de tantas horas sin poder verse bien a la cara, ahora la tenía frente a él —¿Por qué estás haciendo todo esto? ¿Te gusta burlarte del trabajo de los demás?— pregunta enojado. —Digo la verdad,¿ anoche no estuvimos juntos?— abre sus brazos como importándole poco que suceda. —Fue un error—  Niega con la cabeza —Error, no. Ya está — sostiene.  Esa mujer tenía el poder de hacerle perder la cabeza, aprieta los puños y sabía que no podía hacer nada porque debía cuidar su trabajo como sea. El salario era bueno, sus hermanos debían seguir pagando sus estudios y también comiendo, traga saliva enojado —¿Qué voy hacer ahora? ¿No me preguntaste nada?, estás loca — dice desesperado.  Camina de un lado hacía el otro, no podía seguir teniendo un día así y menos delante de tantos desconocidos. Abby lo frena —Luke, esto te va a enseñar a nunca trabajar para mí y menos mentirme como lo hiciste —dice soltándolo.  Se acerca peligrosamente —Te odio, ojalá nunca necesites nada porque juro que seré el primero en pisarte —la amenaza.  Le tira un beso y sonríe —Estarás comiendo de mis manos y te arrepentirás de todo, Luke Rawson— nombra.  Quedan unos segundos mirándose hasta que aparece su representante tomándola del brazo —Vamos, solo firmas y te sacas una foto, nada más. Luke estará a tu lado por si pasa algo, ¿entendido?— pregunta.  Camina como corriendo, unos asistentes le acomodan la ropa y otro su cabello, la frenan en la puerta para retocar su maquillaje y Luke se mantiene de pie a un lado cuidándola. Abby pide espacio a sus asistentes y lo mira —¿Me darás buena suerte? — pregunta.  Pone sus manos frente a su cuerpo y se para más firme, no la mira para nada y sólo enfoca su mirada a la gente que estaba llegando. Todo el salón lleno de adolescentes con sus discos en las manos, los periodistas acomodándose y los directivos de su discográfica también estaban ahí atentos para presenciar todo.  Unas manos en su camisa hacen que se sobresalte, era ella mirándolo y llamándole la atención —¿Disculpe?— pregunta.  Un asistente se acerca a su lado, le da una bebida frente a los ojos de Luke y no parece ser agua, eso lo preocupo un poco —Debe beberlo todo — ordena.  Asiste con la cabeza y se lo toma completamente, sonríe más todavía y vuelve su mirada a ese hombre —Que comience el show— dice eufórica.  La ve saltando para sacarse los nervios, y toma de los hombros —¿Qué carajos bebiste?— pregunta acercándose.  Cierra los ojos y suelta un par de carcajadas frente a sus ojos, no sabía que decirle y eleva sus hombros —Es para ser divertida, Luke — responde.  —No, no puedes…—lo interrumpe con un beso.  Nuevamente estaba besando a su custodia frente a todos, unas cámaras sonando a su alrededor tomaron esa imagen y murmuraban como locos. La empuja despacio —No sigas jugando — dice enojado. Limpia su boca —Me encanta jugar contigo—sostiene.  La ve irse pero también la sigue por atrás, no sabía a quién mirar y solo se puso a prestarle atención a cada acto de ella, su forma de manejarse y manteniendo la distancia de ella con sus fans. Todo paso tan rápido, la salida fue por atrás para no tener que soportar tantas preguntas y salieron apurados rumbo a la casa de Abby.  Murray lo llama para hablar cuando logran que Abby vaya hacerse masajes para relajarse de todo el día de locos, se pone firme frente a su jefe —Mira no sé que te pasa y hoy vio todo el mundo la relación que tenés con Abby y está bueno este juego — sostiene.  —¿Qué juego? — pregunta.  Termina de teclear con su celular y responder llamadas de diferentes medios, vuelve a mirarlo —Esto de ser pareja frente a toda la prensa, está colapsando el trabajo de Abby por primera vez por algo bueno como es el amor y puede funcionar — dice feliz.  —¿Qué amor, señor?— pregunta.  —El de ustedes, Luke. Muy bien pensado en apoyar a Abby, sabía que algo bueno iba a pasar — sostiene. Se toma la cabeza, nadie lo escuchaba y tampoco podía decir su verdad. Abby tenía a todo el mundo comprado con sus locuras y él debía cuidar su trabajo. Furioso sale de la casa de Abby y va directo a despejar con sus hermanos pero cuando está por ingresar a su edificio, todas las cámaras encendidas lo esperan y todos querían hacerles preguntas. Algunas chicas también lo esperaban en la vereda, toca bocina para que le abran el garaje y logra ingresar. En su casa… Sus hermanos encendieron la tele, esperando un partido de fútbol y aparece su imagen con Abby. Se quedaron mirando sin entender nada, directamente se enfocaron en él que terminaba de comer. Otro hermano saca de un lado una revista de hace unos días atrás y suspira enojado, ya estaba cansado de todo eso. Todo lo que había conseguido se le estaba yendo de las manos, sus hermanos lo miraban y se reían. Les volvió arrojar la revista encima de la mesa, sigue levantando los platos —Ya basta— exclama.  —¿Qué harás ahora para salir? — pregunta.  El otro hermano mira por la ventana, se ríe y tapa su boca. Luke arroja el trapo que tenía para lavar los platos, se acerca a la ventana y no podía creerlo. Un par de fotógrafos esperando por su salida y se enoja. Se va a la habitación para desconectarse de todo pero un mensaje de Abby lo saca de esa tranquilidad. Se empieza a vestir rápidamente, toma las llaves y saluda a sus hermanos —Regreso más tarde — dice saliendo por la puerta.  Tenía que buscarla de una fiesta, que había ido sin autorización y cuando la encuentra en mal estado como siempre. La ayuda a salir como puede por una puerta de emergencia para que nadie la tomé con sus cámaras, lo empuja contra la pared y lo besa pero Luke se mantiene firme en no seguir confundiendo todo lo que les pasaba.  —No más— dice limpiando su boca.  —Deja de reprimir lo que sentimos — dice burlándose.  La señala con su dedo, enojado por todo lo que pasaba —No soy tu juguete y eres mí jefa — le explica. Toma del cuello excitada —Hoy no dijiste eso frente a las cámaras, amor — asegura.  —No, Abby. No te confundas porque no soy de esos tipos que necesitan de una cámara encendida para vivir y sonreír, sólo estoy acá para cuidarte y nada más — responde.  Se acerca a él —¿Qué estás queriendo decirme? — pregunta.  La toma fuerte del brazo y la aparta —Eres mí jefa, inventaste todo este circo de que somos parejas para vender más entradas en tu gira y no pienso aguantar tus caprichos —exige.  Enojada se suelta y lo empuja —No necesito inventar nada para vender entradas, nunca necesite de nadie — grita.  —Soy tu custodia personal nada más y que te entré en la cabeza — sostiene.  Nota que todo lo que hizo fue empeorar la situación y disfrutaba verlo así de alterado, no podía controlar la situación porque ella era capaz de cualquier cosa para volver a tenerlo entre sus manos. Se acerca nuevamente, sube su mano y le agarra el rostro —Te pago para que me obedezcas y a mí me complace que seas más que mí custodia, ¿entendido?— pregunta mirándolo.  —Entonces tiene mí renuncia en sus manos — sostiene desajustando su corbata frente a sus ojos. Abby se quedó sin saber que decir. Su único hombre que había logrado hacerle sentir algo se estaba yendo frente a sus ojos.
Lectura gratis para nuevos usuarios
Escanee para descargar la aplicación
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Autor
  • chap_listÍndice
  • likeAÑADIR