Quedamos adormilados hasta que el frío nos obliga a abrazarnos y taparnos con todas las mantas disponibles. Entre sueños me parece oír algo así: —Mañana no des a entender que hemos cogido, me daría un poco de vergüenza. Recuerda que tienes que clavarte a Julia. Excelentes perspectivas contra el aburrimiento de León. El nuevo día no es distinto del anterior en lo meteorológico, aunque la calefacción funciona de nuevo. Desde bastante antes de la hora de comer nos hemos reunido los huéspedes en el bar y tras tácito acuerdo cervezas, cócteles y aperitivos circulan entre los presentes con alegría. Nadie entra al comedor y a eso de las cuatro de la tarde estamos todos ante un café intentando paliar los efectos del alcohol, medio derrumbados por los sillones y preparados para dormir la si

