Al mismo tiempo que su sexo se moja como si de un rio se tratara —Siempre dicen que me mojo mucho, ¿te gusta?; es que me calientas mucho. A pesar de la abundante práctica s****l de los últimos meses y de las maravillosas mujeres con las que me he acostado, Avelina me está poniendo la v***a como nunca, me excitan su actitud y su forma de hablar: —Haz lo que quieras, cariño, todo me gusta y tu pene es estupendo; ¡penétrame, por favor! Ya no aguanto las ganas de tener una buena v***a clavada en mi pucha. Y el constante movimiento de sus labios, su lengua, sus dedos, los muslos, el sexo; no deja de moverse para acariciarme, para restregarse, para excitarse y excitarme: —¿Te gusta mi boca? Dicen que manejo mi lengua muy bien. Su pucha es un lago caliente, suave, acogedor, estrecho y mu

