CAPÍTULO 13

1596 Palabras
Aquella noche, en su habitación del Mideltong, Crithian Wilhoby soñó con su boda, Jennifer estaba espléndida en un vestido blanco y reluciente, ambos recitaron sus votos ante cientos de invitados, pero en el momento de besar a la novia, rodeó su cintura y miró su vientre, estaba abultado como un globo inmenso, Cristhian le reprochó el hecho de estar embarazada y toda la multitud se enfureció con ella. El vestido blanco se tiñó de rojo y empapada en sangre, Jennifer lloraba por su bebé. Cristhian intentaba levantar el vestido para atender el parto, pero no lograba apartar los tirones de tela que cada vez se hacían más grandes hasta envolverlo y atraparlo. Las campanas de la iglesia comenzaron a sonar, al principio parecían lejanas, pero con cada ding dong, ding dong, parecían estar más y más cerca, ding dong, las campanas estaban dentro de su cabeza. Despertó bañado en sudor luchando con las sábanas que no lo liberaban, los latidos a millón. Tomó un baño, pero no pudo quitarse del cuerpo la pesadez, la somnolencia. -Doctor... -Teresa estaba asustada, siempre estaba así, tensa y asustada -una persona le espera en su oficina -Cristhian imaginó al Duque, a su madre, a la abuela, a Jennifer, aceleró sus pasos hacia el consultorio -le dije que no podría atenderla sin una cita, pero la pobrecita parecía desesperada "¡Nahara!" pensó "se ha arrepentido de hacerse el aborto y quiere que la ayude a mantener sano a su bebé" -Has hecho bien -dio unas palmaditas en el hombro de teresa y le sonrió, ella se aclaró la garganta y le devolvió la sonrisa mirándolo con ojos chispeantes, como una niña que acababa de sacarse una "A" en una prueba. -Gracias Doctor -dijo en un susurro -Sabía que lo pensarías mejor -dijo Cristhian en cuanto abrió la puerta del consultorio, el llanto de un bebé hizo que diera un brinco de susto -Doctor -la jovencita que llevaba al bebé en brazos no podpia tener más de quince años, estaba sucia y famélica, el pequeño bulto envuelto en sábanas no dejaba de berrear. KLa joven caminó hacia Cristhian y extendió el bebé hacia él -ahora es problema suyo -anunció la pequeña y por un instante pareció que el bebé caería al suelo, Cristhian lo cogió y lo aseguró contra su pecho, cuando buscó a la niña esta había desaparecido, el pequeño y escandaloso ser que sujetaba en sus brazos lo miró con el ceño fruncido, una mirada profunda, expectante, hipnotizante, un heructo acompañado con vómito rompió el silencio y el bebé echó a llorar otra vez, a Cristhian se le aflojaron la spiernas, era una situación bizarra a más no poder "¿por qué alguien le dejaría un bebé? ¿por qué era su problema? ¿por qué olía tan mal?" Puso al bebé en la camilla, lo sacó de las sábanas que lo envolvían, un trozo de papel arrugado cayó, Cristhian leyó la nota: "Doctor Wilhoby, la madre del bebé ha muerto anoche en mis brazos, su esposo la golpeó tan fuerte que la hizo vomitar sangre. Lo última que la chica me ha pedido ha sido que le trajera a su bebé, me pidió, no, me suplicó que llevara a su bebé con el doctor Cristhian Wilhoby. Me aseguró que usted le salvó la vida una vez y que lo haría de nuevo, la abuela del bebé llegará hoy al atardecer en un tren proveniente del Sur, para llevarse a su nieto lo más lejos del monstruo que es su padre. Por favor, mantenga al bebé con vida y llévelo a la estación, esa ha sido la última voluntad de una difunta" Cada palabra de aquella nota se le clavó en el pecho, como una estocada tras otra. "Mantenga al bebé con vida" podía hacer eso con los ojos cerrados, era médico, podía mantener con vida a un ser humano, pero de lo que no tenía idea era de cómo demonios cambiar un pañal o preparar un biberón. -¡TERESA! -gritó desesperado -¡TERESA! -la chica apareció con su acostumbrada cara de susto -necesito pañales -anunció alejándose del bebé -y leche, leche para bebé y agua caliente, supongo -caminó hacia su escritorio y se sirvió un vaso de agua, lo bebió sin respirar. La mirada angustiada de Teresa iba del bebé a Cristhian una y otra vez -No es mío -aclaró Cristhian -solo lo cuido -Teresa asintió y salió caso corriendo del consultorio. El bebé comenzó a llorar y Cristhian lo envolvió en las sábanas y lo cargó, después de un rato, lo puso devuelta en la camilla, pero en cuanto lo alejaba de su pecho, la criatura dejaba de ser todo ternuras y coemnzaba a berrear como un engendro del demonio. Teresa volvió en lo que pareció una eternidad. Después de cambiarle el pañal y alimentarlo, el bebé se había dormido. -Señor -susurró Teresa -Mitchel está afuera, dice que lo llevará a almorzar -Ah, sí, sí. Le he dicho que almorzaría afuera hoy -dijo meciendo al bebé en su regazo -dile que iré en un rato -El doctor Lancaster también quiere verlo -No -espetó Cristhian. Su cuñadop no podpia verlo con el bebé, empezaría a hacer preguntas y no le creería si le contaba la verdad -dile que estoy ocupado. -¿Y realemnte lo estás? -¡"DEMONIOS! pensó en cuanto vio a su cuñado entrar a su consultorio, en aque momento decidió que mandaría a quitar la puerta ¿de qué servía una puerta si n o impedía que todo mundo entrara en aquel lugar, desde el mismísimo Duque hasta una niña famélica, todos se tomaban la libertad de entrar a su consultorio ¿qué sentido tenía una maldita puerta? -Cuñado -la palabra sonó más como un suspiro -¿en qué te puedo ayudar? -A mí, en nada -La expresión de Noah era seria, era la primera vez que Cristhian lo veía así, más que cuñados se habían vuelto amigos, no amigos íntimos de los que comparten secretos, pero si esa clase de amigos que tomaban un trago en silencio y se cubrían cuando uno necesitaba del otro -pero podrías ayudarte a ti mismo, para variar -agregó Noah en un tono severo. Cristhian acunaba al bebé en sus brazos -¿De qué hablas? -preguntó auqnue no le gustaba el camino que aquella conversación estaba tomando -Vamos Cristhian, tienes que sentar cabeza, ya deja de causarle tanto dolor a la familia -¿la familia? -Cristhian levantó la voz y el bebé se quejó -shhhh----shhhhh -lo acunó -¿hablas de la familia a la que no pertenezco? ¿la familia que me trata de bastardo cada vez que se presenta la oportunidad? -quería gritar, pero susurraba por causa del bebé -A la mierda con esa familia -Teresa salió del consultorio en silencio y cerró la puerta. Tal vez la puerta no era tan inútil, permitía tener algunas conversaciones en privado. -Sabes que no ha sido fácil para tus hermanos -refutó Noah -Cristhian se sintió traicionado, de todos en la familia Willohby creía que Noah era el único alidao, el único que tenía al menos una pizca de empatía -¿No ha sido fácil? ¿no ha sido fácil para is hermanos? -soltó una risa irónica -claro, no debe ser fácil ser tan cruel con una persona, no debe ser fácil decirle a un niño que es un bastardo, que no pertenece y que, por el bien de todos, debería arrojarse de la torre más alta del Castillo -vio el rostro de Noah contristarse y tubo que hacer acopio de sus fuerzas para no quebrarse-No, no debe ser fácil -Está bien, tus hermanos son unos imbéciles, incluida Olivia, la amo amorir, pero sé lo cruel y fria que puede llegar a ser, pero tu padre -El Duque no es mi padre -señalaba eso cada vez que le era posible porque era lo que escuchaba todos los días desde que era un niño de cuatro años -Tu madre, piensa en ella -aquel fue un golpe bajo -ultimamente no has hechi más que darle preocuoaciones, la pobre anda por los rincones del palacio llorando como un alma en pena, se ha atrevido a desafiar a la abuela por ti y sabes que la abuela le hará la vida imposible ¿crees que es justo? -Ella decidió pertenecer a la familia real aunque ese no era su lugar, ella eligió esa vida y no puede pretender que yo elija lo mismo -Ella no eligió, ella pensó en ti Cristhian miró al bebé en su brazos, bien pudo estar en esa situación, si su madre no hubiese huido de los golpes de su padre, hubises acabado muerta, si no hubiese encintradi refugio en el Duque, él sería un huérfano, quizas no hubiese pasado de los cuatro años, o estaría en las calles pidiendo comida, no hubiese estudiado, no hubiese tenido un futuro -¿qué es lo que quieres? -Ve al baile de caridad esta noche, pide perdón por lo que has hecho y obedece a la abuela -Cristhian sabía lo que aquello implicaba; casarse con Jennifer Smith, tener hijos con ella y ser un hombre de familia, miró al bebé en sus brazos y se preguntó qué tipo de padre sería Cristhian Wihlloby, ser un maldito imbecil estaba en su sangre, golpear mujeres estaba en su sangre, ser un mal padre estaba en su sangre ¿podría luchar contra su propia naturaleza? Salió del consultorio sin dar una respuesta a Noah. -Hacia la estación central -le dijo a Mithel mientras caminaba hacia el auto
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