ANA Casarme con Killian es algo que ya tenía contemplado, algo que pensaba hacer, solo porque había un contrato de por medio, uno en el que tenía que estipularse que, hasta cierto tiempo, el matrimonio se disolvería y cada quien volvería a su vida. Esto es algo que hablé con él. No puedo creer que supiera esto y no me dijera nada hoy. —¿Me estás escuchando? La voz de mi madre hace que regrese a la realidad. —Voy a solucionarlo —es lo primero que brota de mi boca. —¿No estás escuchando lo que te estamos diciendo? La única alternativa es que te cases con él. Frunzo el ceño. —No, esta es tu alternativa, no la definitiva, pensaré en algo —comienzo a llevarme los documentos mientras los ordeno. —Princesa, ¿qué haces? —la voz de mi padre se escucha cansada. —Me llevaré esto para

