"Cada vez más cerca"

531 Palabras
Finalmente Juan entendió que su misión era guiar a Esperanza, aunque aún no sabía bien hacia dónde. —¡Yo sabía que lo nuestro era especial!—dijo una vez que el profesor se retiró. —No puedo hablar de esto ahora Juan, necesito pensar bien las cosas que están sucediendo, esto que pasó hoy está muy conectado con mis sueños—dijo ella bastante sorprendida. —Está bien Amelia, te daré tú tiempo para que proceses esto, pero tengo que averiguar cuál es mi misión... Gracias por esto, le has dado sentido a demasiadas cosas para mí. Juan se retiró y Amelia decidió que iría a casa a descansar. ***************** Esperanza dormía, y de repente escuchó que alguien la llamaba por su ventana, ella se asomó y vió que se trataba de Rodrigo. —¡Está usted loco! ¿Qué hace aquí? —Lo siento Esperanza pero necesitaba verla una vez más, no he podido dejar de pensar en nuestro beso, y de la terrible noticia. —No me lo recuerde Rodrigo, he hablado con mi padre pero él está decidido y quiere casarme con Cristian. —¿Lo permitiremos? —No puedo negarme a la voluntad de mi padre. —Esperanza, ¿usted siente lo mismo que yo? —¿Qué siente usted Rodrigo? —Yo la he amado desde la primera mirada y no la saco de mis pensamientos ni deseandolo. —Rodrigo... —Mireme a los ojos y dígame que no le pasa mismo, si usted no comparte mis sentimientos juro por Dios que me alejo de su vida y que nunca más escuchará hablar de mí pero quiero escucharlo de su boca. —Yo lo amo... Rodrigo la besa apasionadamente, la toma de la cintura y la acerca a su cuerpo, Esperanza se deja llevar por el deseo, de repente él se detiene. —Será mejor que me vaya... —¿Está huyendo de mí? —No Esperanza, jamás huiria de usted, pero tenerla tan cerca, poder besarla, provoca una sed tan grande de usted y me hace desearla más aún. Teniendo las más perversas intenciones. Esperanza se sintió en una encrucijada pero ella se sentía de la misma manera. Dejó caer entonces, su bata de dormir, usaba un camisón que dejaba apreciar mucho mejor su figura. Rodrigo la besa nuevamente... —No juegue conmigo Esperanza, ya estoy rendido a sus pies. —Jamás he jugado con usted, y de ser así ya me habría ganado, he mostrado mis cartas antes de empezar. Se besan, ella se deja llevar, le aprieta los muslos, de repente descubre sus pesones no se resiste a ellos y los besa, besa cada parte de su cuerpo, ella se siente volar, él ha llegado al cielo, por primera vez alguien acariciaba su cuerpo y él era ese hombre. La penetra suavemente, ella gime y apreta su espada, lo rasguña, él la besa, ya no pueden contener tanta pasión.... /. **************** Amelia se despierta alterada... —¡Ay por Dios! ¿En serio? ¿Ahora tengo sueños mojados con mi alma gemela?—se queda en silencio, luego piensa— esperemos que este tal Rodrigo se aparezca más seguido en mis sueños.
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