Tan Cerca y Tan Lejos Los días siguientes, Killian permaneció encerrado en el despacho sin dejar entrar a nadie. Se podía escuchar su llanto y cosas quebrarse, pero se negaba que alguien entrara. Sólo aceptaba que dejaran una bandeja con comida, pero casi regresaba intacta cuando era retirada. La puerta que comunicaba con la oficina de Chaffer y la que daba al pasillo estaban con llave y las cortinas cerradas por lo que nadie podía ver al interior. Harris permaneció junto a la puerta, en silencio, respetando el dolor de su maestro y miraba a Viktoria desalentado cuando ella se paraba frente a la puerta acariciando la madera como si con eso pudiese acariciarlo a él y consolarlo. - El duque estará bien, mi señora. - le dijo en una de esas ocasiones - Dele algo de tiempo... - Si... - su

