Viktoria lo observó con atención y suspiró. Lo que recordaba del duque en su vida anterior era que fue muy estricto con Killian y que nunca estuvo realmente para él. Permanecía casi todo el tiempo en Londres y las veces que lo había visto, habían sido en momentos de arrebato o en discusiones con Killian. Parecía mirarla con esos ojos verdes de manera intensa, hasta angustiada y eso le hacía sentir miedo. Muchas veces pensó en que su presencia lo incomodaba por lo que trataba de no cruzarse con él de manera consciente. Cuando tenía quince años, recordaba haber coincidido con él en una comida en Londres a la que Killian la llevó como acompañante. Se habían encontrado en el amplio corredor y ella lo saludó con una pequeña reverencia. El duque le saludó formal y la quedó mirando por unos ins

