13. La claridad de la culpa.

4945 Palabras
"El sentimiento de culpa nos impide ver las cosas con claridad". Doris May Lessing Violet se quedó bastante pensativa por la conversación que mantuvo con Simone, en realidad no le preocupaba en lo absoluto sus amenazas después de todo no es como si tuviera algún sentimiento hacia Pearson pero si le daba curiosidad saber por qué ella no fue la elegida para el convenio, si lo pensaba con detenimiento parecía una opción bastante viable y segura para su esposo, pues si a ella le tomó menos de 10 minutos darse cuenta de sus sentimientos, en tantos años de conocerse, Pearson debió al menos sospechar algo Pero era probable que existiese algo más, además quizás no era la intención de Pearson permanecer casado por demasiado tiempo, había establecido un tiempo de un año así que quizás esa era la razón por la que no la eligió, era segura que Simone no aceptaría el divorcio. Sin embargo, ahora otro nuevo cuestionamiento invadió la mente de Violet, por qué Simone había ido hasta el palacete justo cuando ella y Pearson comenzaban a interactuar?, evidentemente alguien le había informado y descartaba a su esposo sin duda, así que solo quedaba el personal de servicio, por lo que tendría que averiguar quién era el espía para poderse cuidar de esa persona, lo que menos quería era problemas y si la mujer vino con claras intenciones de amenazarla no iba a arriesgarse a que las cumpliera, solo quería que este año pasará rápido y sin contratiempos. Violet estaba en su cama, pensativa al respecto de lo que implicaba la visita de Simone cuando un par de golpes la sacaron de su meditación, no tenía ganas de atender a nadie más pero no podía tampoco negar su presencia en la recámara así que sin más opción abrió esperando no tener que soportar a otra impertinente persona. - Si?!- cuestionó algo molesta mientras abría la puerta. Pero solo se topo con un efusivo Rehtt que entró directo a saludar a Violet. - Rehtt.....no, abajo!!!- repuso Pearson tratando de controlar la alegría de su amigo- abajo!!!- pero el perro seguía en su intento de lamer la cara de Violet- Violet.....no es..... correc....- sin embargo Rehtt no tenía intención de hacer caso, y ya que a su esposa parecía no importarle no le quedó más remedio que volver a resignarse- en fin....... solo.....vine......porque.....porque quería darte esto- dijo mientras le extendia un sobre a su esposa. - Y esto?!- cuestionó tomando lo que Pearson le ofrecía. - El correo en esta casa es increíblemente rápido- expresó con cierta diversión, provocando una dulce sonrisa en Violet- en fin......solo quería darte esto y avisarte que saldré un momento, no llegaré para cenar así que no esperes un aviso.... vámonos Rehtt!!!- llamó a su amigo pero el perro solo corrió y se subió a la cama de Violet y desde ahí se le quedó viendo a su amo sin intención de acompañarlo- vamos!!- solicitó de nuevo pero el can solo ladeó la cara fingiendo no prestarle atención. - Dejalo .....a mi no me molesta. - Aún así no debe acostumbrarse.... Rehtt, vamos!!- pidió nuevamente pero ahora solo le dieron la espalda. - Ves, a él tampoco le interesa..... además me hace compañía. - Violet ......- dijo muy decidido a recriminarle a la joven su permisividad, pero al final era consciente que no tenía sentido perder tiempo y esfuerzo en palabras que terminarían siendo ignoradas, así que se limitó a hacer un gesto con la mano de resignación antes de retirarse. Violet lo vió con un poco de vergüenza ante la obvia resignación, parecía que el hombre se había dado por vencido con ella y eso la hacía sentir un poco culpable, después de todo lo estaba presionando aunque no intencionalmente. - No deberiamos ser tan malos con él.....de verdad lo esta intentando!!- repuso Violet a un cómodo Rehtt que ya había elegido su lugar en la cama- veamos que nos trajo el correo- dijo mientras se subia a la cama. Violet comenzó a inspeccionar el sobre en sus manos y rápidamente descubrió que la carta estaba sellada con el antigüo sello de lacre que ella había utilizado, soltó una sutil risilla y de inmediato lo abrió, la curiosidad ya la estaba matando. "Violet Heiden Lamento lo ocurrido con Simone, no fue correcto que te corriera de ese modo, de cualquier manera gracias por entender. Atte: Pearson Galloway" - Vaya!!!!..... parece que no puede relajarse ni en una carta!!- le comento a Rehtt que no hacía más que mover su cara de un lado oara otro en un intento de entender a Violet. Pero era divertido para ella y todo un logro haber conseguido que Pearson respondiera a su misiva, de lo cual se sentía muy orgullosa así que decidió guardar la carta como un recordatorio de su innegable triunfo. A la mañana siguiente Violet decidió bajar al comedor a desayunar, dado que no hubo una orden contraria supuso que podría hacerlo en compañía de Pearson, sin embargo, ya la esperaba el ama de llaves acompañada de Doris e Isabel quienes ya estaban terminando de colocar el servicio, aunque solo estaban colocando el servicio de su jefe, pues tanto la mujer de servicio como Simone creyeron que la advertencia dada había sido suficiente, así que para la señora Margaret fue toda una sorpresa que le descompuso el rostro al ver llegar a la joven esposa de su amo muy decidida a compartir la mesa. - Señorita- repuso apretando los dientes por la molestia- no es necesario que se moleste en bajar, enseguida le subo su desayuno- el ama de llaves se apresuró a intentar correrla antes de que Pearson llegara e interviniera. - Este es el comedor, cierto?!- cuestionó Violet con sarcasmo- o algo cambio desde anoche?!- el ama de llaves puso una extraña mueca en su rostro, no estaba para nada feliz pero tampoco podía demostrarlo. - Por supuesto que lo es......sin embargo, según las órdenes que recibí, usted ya no va a comer aquí- refutó muy segura de su posición. - Y quién le dió esa orden?!- cuestionó Violet aún sabiendo la respuesta, provocando de nuevo un gesto de fastidio en el ama de llaves y susurros de incredulidad en las otras dos jóvenes. - La señora Simone- dijo la señora Margaret muy petulante. - Oh.....y ella quién es para dar órdenes en esta casa?!- de nuevo el ama de llaves era atacada con un imprudente cuestionamiento. - Es....es la persona más cercana al señor y también la más querida, además es ella quien se encarga de dar las órdenes en esta casa.......la señora es toda una dama- indicó con total orgullo y entre esas amables palabras la joven notó la excesiva familiaridad de la mujer en cuestión y el ama de llaves; ahora es que Violet sabía quien le había informado de su acercamiento con Pearson. - Entonces es un problema que usted tendra que resolver, pues a mi el SEÑOR me pidió que comiera aquí...... así que .......como verá hay un inconveniente, pero en cuanto Pearson baje podrá expresarle su incomodidad- refutó Violet segura de que su esposo no dejaría que la apartarán, y el ama de llaves también lo sabía así que no tuvo más opción que hacer una sutil reverencia con la cabeza pero todos los presentes comprendían que era mero compromiso. Por supuesto que Violet no se movió de su lugar, tenía toda la intención de desayunar con Pearson y ahora era más una cuestión de orgullo para dejar en claro que no se dejaría intimidar tan fácil, afortunadamente él no tardó en bajar, el pobre hombre vió a su esposa ahí sentada y supo que otro alocado desayuno tendría lugar así que no pudo más que suspirar para intentar soportar la ausencia de su tan preciado silencio. - Buenos días- saludo Pearson entrando al comedor. - Buenos días.......crei que desayunaria sola!- respondió por la tardanza de su esposo. - Mi servicio está puesto...... así que creo que no tenías razón para suponer tal cosa- dijo el hombre burlándose un poco de Violet. Pero ella solo le respondió con una divertida sonrisa de reproche, pues si bien podría resultar obvio, ella poco sabía de la relación que tenía con sus empleados o qué tanto les avisaba, y dada su peculiar forma de ser era muy poco probable que llegase a compartir sus planes. Y en cuanto la pequeña campanilla en manos de Pearson sonó, el servicio apareció para dar inicio al desayuno, la primera en entrar, obviamente, fue la señora Margaret y de inmediato miró a Violet con un innegable enojo. - Señora Margaret- habló Violet muy dispuesta a poner en su lugar al ama de llaves- el señor ya está aquí, ya puede externarle sus inconformidades- concluyó haciendo que la mujer volteara a verla de inmediato con el semblante lleno de enojo y preocupación. Pearson también hizo lo propio pero su mirada se enfocó en el ama de llaves esperando saber que tenía que decir su empleada, sin embargo, la señora Margaret no pensaba decirle a su jefe lo que Simone le había solicitado, más bien ordenado, al final sabía que si Pearson la había tolerado todos estos años fue porque nunca interfirio de más en sus órdenes o su forma de hacer las cosas. - Señor!!!- Lewis interrumpió el momento para fortuna de la señora Margaret- la señorita Ágatha y sus padres están aquí, acaban de llegar!- exclamó un tanto exaltado. Y la reacción fue general, de inmediato el servicio se miró entre si antes de correr a la cocina, Pearson volteó a ver a su esposa y tenía un extraño semblante de enojo, la única que no sabía que ocurria a su alrededor era Violet, ella no tenía idea de quiénes eran esas personas y por qué generaron tanto alboroto. - Pero qué est...... - Ahora necesito que seas mi esposa!- indicó Pearson interrumpiendo la curiosidad de Violet- es el momento de fingir que nuestro matrimonio es real.....entendido?! - Pero no entiendo, quienes son......- sin embargo, no hubo tiempo de más explicaciones, la joven era interrumpida por los incomodos invitados que acababan de entrar al comedor. Eran tres personas, que no parecían nada felices, una de ellas era una mujer joven de quizás unos 26 años o menos, acompañada de dos personas mayores, un hombre y una mujer de entre 50 y 60 años, era difícil deducirlo por sus contrariados rostros. - Pearson- saludó el hombre bastante serio mientras las mujeres clavaban su mirada en Violet. - Mark.....me comenzaba a preguntar cuándo tendría el honor de su visita- repuso Pearson levantándose de su asiento para corresponder el saludo. - Bueno no es como si te gustaran nuestras visitas o si?!- la conversación ya empezaba a tornarse un poco extraña y apenas habian llegado. - Sabes perfectamente que no soy un hombre muy sociable...... después de 20 años de conocernos supuse que lo sabrías!- respondió Pearson tratando de mantener la calma. - Si quieres que nos vayamos......solo dilo- intervino la mujer mayor aún sin dejar de ver a Violet. - Por supuesto que no Florence, ya hicieron el viaje hasta acá.....lo menos que puedo hacer es invitarlos a desayunar- expresó Pearson con un obvio sarcasmo pues para él hubiera sido preferible evitar el martirio de las siguientes horas- y aprovechando su visita permítanme presentarles a mi esposa......Violet Galloway...... Y de inmediato todas las miradas se centraron en Violet, los tres invitados parecían desencajados y molestos con ella y Pearson solo la veía suplicante para que asumiera el papel para el cual la contrato. Violet apenas y pudo poner su mejor sonrisa, en realidad no sabía lo que estaba ocurriendo y por qué esas personas la veian de esa manera pero la petición de su esposo había sido muy clara así que no tenía más opción que comportarse a la altura de las circunstancias. - Tu..... esposa?!- cuestionó Florence completamente desencajada. - Acaso no lo sabían?!......supuse que ya habían escuchado los rumores y por eso habían venido- sentenció Pearson mientras volvía a tomar asiento. - No estamos al pendiente de todo lo que se dice de ti.......en realidad solo vinimos a convivir contigo, al fin y al cabo, somos familia, no?!- Mark intentó justificarse, sin embargo, a excepción de Violet todos los demás sabían que vinieron por otra razón que nada tenía que ver con lo que decían. - Por supuesto...... permítanme presentarlos, Violet, querida.....ellos son mis ex suegros Mark, Florence y mi ex cuñada, Ágatha- dijo Pearson con toda la intención de aclarar sutilmente que hace mucho dejaron de ser familia. - Ohhh..... por supuesto, un gusto!!!- Violet se levantó muy dispuesta a saludar a los visitantes, sin embargo, ellos se apresuraron a sentarse al otro lado de la mesa, justo enfrente de ella, dejandola desencajada. - Una boda Pearson?!- cuestionó Florence- de verdad?!- la mujer trato de fingir sorpresa- es una lástima que nos hayas invitado como tu familia creo que debíamos estar presentes. - Es verdad Florence, lo lamento, es solo que fue algo muy impulsivo que no hubo mucho tiempo. - Impulsivo?!- dijo Mark con cierta intriga. - Si Mark........ así suele ser el amor- respondió Pearson con tanta seguridad que parecía el sentimiento era genuino. - Bueno......en ese caso no nos quedamos más que felicitarte......felicitarlos!!!- dijo Mark con fingida alegría ganándose la mirada de consternación de su esposa e hija. La familia había acudido con la intención de cuestionar a Pearson su proceder, sin embargo, ahora Mark actuaba como si este matrimonio mereciera una celebración, pero el hombre tenía intenciones ocultas, él deseaba averigüar si esta relación era genuina o solo se trataba de una absurda farsa, después de todo sabían lo suficiente de la vida de Pearson como para aceptar esta relación sin ningún antecedente pero entendían que si actuaba de manera tan agresiva, solo lograrian ser echados del palacete sin contemplaciónes, era necesaria cierta diplomacia. - Gracias......es bueno que lo entiendan, creí que tendríamos un incómodo momento!- sentenció Pearson consciente de las verdaderas intenciones de la familia de su difunta esposa. - No, Pearson...... por supuesto que no, vaya.....somos familia!!!- dijo Mark, quien era el único capaz de controlar su rabia lo suficiente para poder hablar. - Aunque no nos culpes por la sorpresa!- intervino Florence renuente a aceptar el conformismo de su esposo. - Por supuesto que no.......supongo que efectivamente debió ser toda una sorpresa- Pearson respondió con total sarcasmo, no tenía la intención de fingir algo más pues era consciente que el desayuno sería una competencia por saber quien soltaba la frase más punzante posible y lo lamentaba por Violet. - Pero, nos alegramos por ti- de nuevo Mark se hacía escuchar- por supuesto.......es bueno que conocieras a alguien tan hermosa y......joven que se haya enamorado de ti desinteresadamente- ahí estaba el primer dardo, aparentemente la edad de Violet sería la interrogante principal y con ella la veracidad de sus sentimientos. - Así es, fue toda una suerte haberla conocido en el momento preciso- Pearson sentenció con toda la intención, pues efectivamente la llegada de Violet, aunque muy a su pesar, fue la solución al problema que vendría si alguien llegaba a enterarse de su condición médica. - La suerte fue mía!!!!- intervinó Violet por primera vez con un adorable tono de voz mientras veía a Pearson, dispuesta a cumplir con su parte del trato. - Por supuesto que debes sentirte afortunada.......un hombre como Pearson, guapo, inteligente......famoso y rico, no debe ser fácil de encontrar- dijo Agatha dejando entrever que la suerte de Violet se debía más a un interés económico, despues de todo no era difícil deducirlo por la diferencia de edad. - Todo un descubrimiento, no crees!!!- expresó Violet con seguridad dejandole claro a la familia que no sería facil intimidarla- para mi fue todo un suceso cuando finalmente conocí al autor de mi cuento favorito!!!!! - Entonces ya sabias de la existencia se Pearson y suuuuu situación sentimental?!- cuestionó Ágatha con malicia. - Por supuesto que lo sabía.....no vivía debajo de una piedra......"gracias Google"- dijo a modo de broma, tomando la mano de Pearson, quien no puedo evitar mirarla discretamente al sentir la suavidad del tacto. - Vaya, quien diría que alguien tan joven podría interesarse desinteresadamente en hombres de nuestra edad.....y cuánto llevan de casados?!- intervino Mark intentando corroborar las verdaderas intenciones de Violet para con Pearson. - Poco menos de una semana- de nuevo el escritor se hacía escuchar mientras el servicio entraba a colocar los platos de los visitantes. - Tan poco?!- Ágatha exclamó con asombro- y cuánto hace que se conocen?!- preguntó incrédula. - Pues........- Pearson titubeó un poco pues nunca consideró crear una historia alrededor de su matrimonio, todo fue tan precipitado que olvidó ese pequeño detalle. - Yo lo conocía desde hace 4 años...... pero en realidad nuestra relación comenzó hace dos años y tres meses- expresó Violet ante la duda de su esposo- acaso ya lo olvidaste?- cuestionó fingiendo enojo. - No...... aunque para mi la fecha importante es la de nuestro matrimonio, cariño. - Pues para mi todas las fechas son importantes......las recuerdo todas y tú también deberías hacerlo- le recriminó Violet. - No lo culpes Violet......Mark también olvida fechas, y supongo que para Pearson es algo más complicado......ya es el segundo matrimonio, y esos son simples detalles- dijo Florence con la descarada intención de fastidiar a la joven. - A eso vinieron?!, a cuestionar mis decisiones?! y hacer sentir mal a mi esposa?!- refutó Pearson indignado por la falta de tacto de su ex suegra- si ese es el caso, envíenme un correo. - No querido, por supuesto que no- respondió Florence- solo no nos culpes por la sorpresa..... además yo solo trataba de evitar que tuvieras un inconveniente.......Violet debe saber que para ti ya es diferente......los aniversarios ya no significan lo mismo. Pearson volteó a ver a los invitados, sabía que este sería un momento bastante incómodo pero creyó que al menos tendrían la cortesía de fingir lo suficiente pero evidentemente no era el caso y ya no tenía necesidad de fingir. - Creo que.....que.....uhu...... empezamos mal..... disculpa nuestro comportamiento pero......fue una sorpresa!- se excusó Mark con la intención de no ser corridos por Pearson pues efectivamente sabía que eso iba a ocurrir gracias a su esposa y su falta de control. - No debería serlo....... después de todo soy un hombre libre!- aclaró Pearson. - Lo sabemos...... aunque no fueran esos los deseos de mi hija!- repuso Florence con crueldad, haciendo que Pearson agachara la mirada, escondiendo su culpa. Mark miró a Florence de reojo con reproche, él había intentado ser un poco más sutil pero su esposa acababa de arruinarlo todo, sus planes para averigüar si este asunto tenía algo más de lo que se aparentaba acababan de desaparecer. Violet vió la reacción de su esposo, estaba demasiado cerca para no hacerlo, de pronto el duro semblante de Pearson se había transformado con dolor y tristeza, incluso la joven podía decir que sus ojos se habían llenado de lágrimas, y eso la molestó, las palabras fueron innecesariamente hirientes y lo supo no solo por el cambio de actitud de Pearson sino también por la sonrisa burlesca que Florence intentó ocultar pero ella no iba a permitirlo, no dejaría que estas personas vinieran a descargar su veneno contra el hombre que supuestamente consideraban familia. - Los deseos no siempre se cumplen.....en realidad me parece absurdo que las personas crean que un deseo se vuelve obligación solo porque lo dijo un moribundo......- intervino Violet con mucha tranquilidad y aplomo mientras los miraba fijamente, Pearson volteó a verla con una creciente incredulidad, jamás consideró que su esposa tuviera esa actitud tan desafiante pero en este momento era justo lo que necesitaba. En cambio al resto de los presentes logró incomodarlos, jamás creyeron que Violet tuviera la audacia de responderles de tal forma pero la prudencia nunca fue parte de su personalidad y mucho menos cuando se trataba de defender a las personas cercanas a ella. - Disculpa.....pero no deberías hablar así de mi hija y menos cuando desconoces los detalles de su fallecimiento- exclamó Florence muy enojada y con ganas de desquitar su rabia. - Y ustedes no deberia...... - Violet, cariño......nos permites por favor, este asunto tengo que resolverlo en privado y no deseo que te incomoden- pidió Pearson interrumpiendo a su esposa y así evitar más innecesarias confrontaciones. Violet lo miró confundida, pero él asintió para tranquilizarla, él era quien debía solucionar este problema con su familia política, no ella, esta era su responsabilidad. - Por favor, cariño- repitió Pearson tomándola de la mano. Violet se levantó algo confundida e hizo lo que su esposo le solicito aunque no estaba muy convencida después de ver el efecto que las palabras de Florence tuvieron sobre su esposo, la joven abandono el comedor pero en el fondo quería saber que se decía en ese lugar, esperaba que Pearson los pusiera en su lugar y no quería perderselo. Iba caminando lentamente viendo como la puerta se cerraba a sus espaldas cuando fue jalada intempestivamente hacia un costado, ni siquiera tuvo tiempo de reaccionar cuando una mano se cerró sobre su boca. Volteó asustada para comprobar que fue Doris quien la había interceptado, con la mano hizo señas para que se callara y después la condujo por un largo pasillo hasta una puerta secreta, Violet la siguió con mucha emoción, adentrándose en un oscuro y pequeño pasadizo secreto que terminó atrás de uno de los enormes cuadros que adornaban la cocina. - Desde aquí escuchara todo!!- susurro Doris y ambas se rieron, ahora era momento de prestar atención a la conversación del comedor. - Pearson solo fue por la sorpresa!!!- increpo Florence con fingida vergüenza. - No.....no fue eso y lo saben..... vinieron con toda la intención de cuestionar mis decisiones y menospreciar a mi esposa!- dijo Pearson muy serio- pero lo que no entienden es que no tienen ningún derecho a interferir en mis decisiones..... - Somos familia!!- volvió a aclarar Florence. - Hace mucho que no somos familia y francamente creo que nunca lo fuimos! - Mi hija estuvo casada contigo y creí que guardarias respeto a su memoria!!!- exclamó la mujer- pensé que ella era importante para ti!!! - No!!!- gritó Pearson- no voy a a permitir que pongan en duda el amor que le tuve a Charlotte!!!.....pero desgraciadamente ella falleció!!!! - Y tú no tardaste en olvidar tu promesa?!.....y todo por una niña que probablemente te esté utilizando!!!!- Florence ya no tenía interés en fingir y sabía que con esas palabras podría dañar al hombre. Y efectivamente sus palabras surtieron efecto, el dolor en el rostro de Pearson fue evidente, para él la memoria de Charlotte era sagrada y nunca quiso fallarle pero su familia lo había orillado a cometer esta absurda locura. - En ese caso ese será mi problema......ya me casé y ustedes ya no tienen porque intervenir!! - Crees que no lo tenemos?!- cuestionó Mark un poco más tranquilo que su esposa- crees que esto era lo que mi hija hubiese deseado?!, que la olvidaras tan pronto y con alguien que podría ser tu hija?!- aunque tenía la misma intención que Florence. - Charlotte falleció hace más de 10 años.......creo que ya fue tiempo suficiente. - No para el amor que decias tenerle!- dijo Mark. - Ya basta!!!- gritó Pearson nuevamente golpeando la mesa- no tienen ningún derecho a dictar sobre mi vida!!!, si hasta ahora los he soportado es por la memoria de Charlotte pero ya no más!!!! - Vas a echar todo a la borda por esa niña?!, eso fue lo que significó mi hija para ti?!.......esa niña te está usando, qué no lo ves?!- exclamó Florence con rabia. - En ese caso.....ese es mi problema!!! - Mi hija no merecía esto!!!- recriminó Mark. - Charlotte no merecía muchas cosas, Mark.......no lo olvides antes de venir a juzgarme. El silencio reinó en el comedor pero las miradas decían lo suficiente, habian llegado a una situación en la que ya no era posible una solución pacífica, todos ahí lo sabian, la única que parecía confundida era Violet, ella no entendía muy bien las razones detrás de todo lo que se dijeron pero al menos comenzaba a sospechar que tenía que ver con su matrimonio. - Por qué lo odian tanto?!- cuestionó Violet a Doris y aunque la mucama sabía más de lo que podía admitir también sabía que era riesgoso para ella y su padre hablar al respecto. - No lo sé, señora....... simplemente no se llevan- fue la pueril respuesta que atinó a dar. - Tiene que ver con el fallecimiento de su primera esposa?!- aparentemente Violet no desistiría en su intento de saber un poco más. - No lo sé......eso pasó mucho antes de que yo llegara a esta casa!!- y si efectivamente eso fue antes de su llegada pero eso no impidió que conociera la historia o al menos pedazos de ella. Violet frunció la boca con un poco de desilusión pero creyó en las palabras de su acompañante. - Creo que ya tienen que irse!- Pearson habló muy serio haciendo una obvia invitación. Mark volteó a ver a su esposa e hija, habían arruinado todo por sus arrebatos después de lo dicho ya no había oportunidad de saber más sobre este repentino y sorpresivo matrimonio que no dejaba de generarles sospechas. - Mi hija no merecía esto!!!!!- reprochó Mark mientras se levantaban de sus asientos- ella estaría muy decepcionada de todo esto y de lo rápido que la olvidaste!!!- dijo con toda la intensión de hacerlo sentir peor. - Al menos deberias regresarnos lo que por derecho le correspondía......para evitar que también lo pierdas en manos de esa cazafortunas!!!- sentenció Florence aventando su servilleta a la mesa, dejando en claro uno de sus verdaderos motivos de esta visita. - No te preocupes por eso......todo lo que se pueda perder es mio y de mi familia.......- aclaró Pearson indiferente y sin siquiera mirarlos. Y eso los molesto aún más, el tener que aceptar que Violet terminaría disfrutando de la fortuna de Pearson, una fortuna por la que habían peleado más años de los que estaban dispuestos a admitir. - Ahora veo que Charlotte no significó nada para tí!!!- reclamó Florence cerca del rostro de Pearson, provocando que este se levantará violentamente invadido por la furia. - Fuera......largo de mi casa!!!- grito furibundo tirando la silla y trastes a su paso. La familia de Charlotte no tuvo más opción que salir a toda prisa del palacete pero no estaban mejor que Pearson, estaban odiandolo como nunca y a Violet la maldecian, pero ya no había marcha atrás y eran conscientes que jamás podrían volver a poner un pie en el lugar a menos que el matrimonio fracasará y entonces pudieran regresar con la única motivación de echarle en cara al hombre su equivocación. Por su parte Doris y Violet salieron a toda prisa de su escondite caminando directo hacia la biblioteca y fingiendo venir de ahí, y fue justo a tiempo pues Pearson abandonó el comedor completamente fuera de si, iba tan enojado que su rostro había adquirido un exagerado tono rojizo y sus mejillas estaban hinchadas producto de la agitada respiración y la rabia contenida. - Con su permiso señora- repuso Doris antes de dejar a Violet justo cuando se toparon de frente con Pearson. La joven solo pudo ver como la empleada la abandonaba a toda prisa y sin siquiera dirigirle una mirada al enojado hombre, tratando de pasar desapercibida, pero los empleados ya sabían que en el estado que Pearson se encontraba era mejor no cruzarse en su camino o se atenian a sufrir las temibles consecuencias. - Está todo en orden?.....las visitas ya se fueron?!- cuestionó Violet a su esposo inconsciente del peligro que la acechaba y tratando de averigüar más de la historia que lo rodeaba. - Ahora no Violet!- dijo Pearson tratando de menguar su molestia mientras continuaba su camino escaleras arriba. - Pero que ocurrió?..... qué te dijeron para ponerte así?!- la curiosidad e inconsciencia de la joven le impedian ver la necesidad de mantenerse al margen de todo. - Ahora no....no es el momento!!- repitió el hombre deteniéndose momentáneamente y sin siquiera mirarla. - Entonces que significa todo esto que dijeron en el comedor?!...... necesito entender, yo también estoy involucrada en esto! Pero ese cuestionamiento solo logró alterar más a Pearson, quien volteó de inmediato y regresando un par de escalones confrontó a Violet. - Ya basta!!!- gritó haciendo que la joven diera un brinco hacia atrás- tú no tienes que entender nada..... porque no estas involucrada en nada!!!!.....deja de querer averiguarlo todo y limitate a cumplir con el contrato!!! Violet quedó desencajada ante la innecesaria crueldad de Pearson, y por primera vez no supo que decir, simplemente se le quedó viendo con preocupación e incredulidad, sus ojos y labios se abrieron con asombro, y no pudo más que agachar la cabeza. - Yo.....no.....no.....Violet.....lo lamento...... pero no es el momento, por favor- Pearson recapacitó en sus palabras al ver la reacción de la joven pero desgraciadamente se había cruzado en un muy mal momento. - No tiene que disculparse......eso no es parte del contrato- respondió Violet para inmediatamente subir las escaleras y dejar al enfadado hombre ahogarse solo en su coraje. - Carajo!!!- exclamó molesto pero ahora consigo mismo. Pearson ya no tuvo oportunidad de decir más, todo esto se volvió un enorme desastre y había arrastrado sin querer a la única persona que no tenía la mínima injerencia en el asunto, Violet era una victima inocente de este innecesario enfrentamiento y estaba consciente que el único responsable de haberla dañado era él, solo él.
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