“¡Qué hermosa apariencia tiene la falsedad!”
William Shakespeare
La señora Margaret, desde luego que no tardó en informar sobre lo ocurrido a Simone, no sabía a ciencia cierta que era lo que se había platicado en ese comedor pero ver a Pearson y Violet tan juntos y sobre todo amigables para ella representaba peligro.
Estaba convencida que Simone debía saberlo, sobre todo cuando la pareja se trasladó a la biblioteca y no tuvo oportunidad de seguirlos pues las labores domésticas le demandaban su atención, así que no quedaba más que informar de inmediato mediante un audio que le envió, esperando que su "señora" se hiciera cargo de inmediato.
Mientras tanto, la pareja ya estaba en una de las tantas bibliotecas del palacete, esta, a diferencia de la biblioteca principal, era mucho más pequeña e intima, y gracias a su hermosa chimenea y su pequeña sala frente a ella la dotaban de un aspecto más cálido, este lugar sin duda, fue diseñado para que se pudiera pasar tiempo aquí disfrutando de una buena lectura.
Violet quedó asombrada, la pequeña biblioteca si que era hermosa y agradable, no era un sitio estéril y sin alma, tenía cierto encantó que la maravillo.
- Wow ......este sitio es hermoso!!!- sentenció girandose sobre su propio eje.
Pearson volteó a verla con una mezcla de asombro y alegría, para él era verdaderamente sorprendente la facilidad con la que Violet se expresaba sin temor a ser juzgada, sin duda era una mujer muy transparente, al menos eso era lo que podía decir después de su reciente cercanía, y desde luego que ella notó la forma en que su esposo la veía, con esa mirada extraña y curiosa, y fue la primera vez que sonrió tímidamente ante él, en realidad fue la primera vez que sonrió con timidez ante alguien, y aunque consciente de ese gesto su natural curiosidad y extroversión no se vieron menguados.
- Me gusta este sitio......tiene cositas muy curiosas- repuso la joven mientras caminaba por el lugar observando con mucho atención las "cositas" que ahí había.
- Cositas?!.......curiosas?!- cuestionó Pearson escéptico de que de verdad su esposa utilizara esas palabras para referirse a las valiosas antigüedades que había en la biblioteca.
El pobre hombre volvió a mirarla fijamente pero ahora con incredulidad y reproche, para él era imposible que Violet no viera el valor de los objetos que adornaban su casa y que los disminuyera de tal forma.
- Violet.....uhum.....estos objetos son artículos cuyo valor es incalculable por su antigüe......- Pearson estaba muy dispuesto a hacerle ver a su esposa el valor histórico de lo que ella denominaba "cositas", sin embargo, a la joven poco le importaban sus explicaciones así que lo interrumpió con algo que si llamó su atención.
- Qué es esto?!- Violet sostenía una caja de madera que encontró sobre el escritorio, mientras lo observaba con mucho detenimiento.
- Uhum.....- Person suspiro con resignación, pues suspirar era lo único que le quedaba después de decidir ser más permisivo con su intrusiva esposa- eso es un sello de lacre.
- Un qué?!- cuestionó la joven mientras volteaba a verlo con un semblante de absoluta ignorancia.
- Un sello de lacre......es un sello que se utilizaba antiguamente para sellar cartas.....- el pobre hombre trató de explicar lo que su esposa sostenía tan imprudentemente mientras lo movia como si se tratase de una alcancía a la cual quería sacarle dinero, así que se acercó lentamente para poder quitarselo de las manos antes de que lo dejara caer al piso- y ese que sostienes en particular es muy antigüo y valiooooooo- Pearson quedó a escasos centímetros de lograr su cometido, y quedó mudo al ver que a Violet poco le importo su necesaria explicación y sin más abrió la caja.
Para él ya no había más que resignación, resignación y mucha paciencia ante lo que sería el año más largo de su vida con una joven esposa que aparentemente necesitaba saber acerca de todo lo que la rodeaba.
- Qué es esto?!- preguntó Violet sentándose en el escritorio inconsciente de las reacciones de su esposo.
- El sello.....ese es el sello.
- Esta hecho de lacre?!
- No....no.....no.....- respondió Pearson apretando los labios- ese esta hecho de madera.
- Y el lacre?!
- El lacre es la barrita café que esta dentro de la caja.
- Ohhhhhh......y esta ollita?.....y para qué la cuchara?- repuso mientras veía el resto de los componentes del extraño sello.
- Esos son.....- pero el escritor ya no tenía interes en explicar algo que el viento terminaria por escuchar- sirven para fundir el lacre.
- Cómo funciona?!
De nuevo Pearson no deseaba explicar pero al ver que Violet comenzaba a sacar los objetos de su estuche, supo de inmediato que si no le explicaba era muy probable que ella intentara averiguarlo por su cuenta y a escondidas lo que podría dañar gravemente el sello así que si de cualquier manera iba a ser usado era mejor bajo su estricta supervisión.
- La......ollita- repitió la palabra muy a su pesar- es una especie de caldero, adentro tiene una vela que se enciende......- Violet volteó a ver a Pearson confundida y adelantándose a su siguiente pregunta continuó su explicación acercándose al escritorio y colocándose frente a su esposa- con el pequeño cuchillo que está ahi adentro cortas un trozo de lacre.....se coloca en la.....cuchara.....y lo pones sobre la flama...... así se comienza a fundir y cuando este listo lo vacias directamente sobre el papel que deseas sellar..... inmediatamente presionas el sello sobre el lacre fundido y listo.
Violet escuchó atentamente la explicación de su esposo mientras observaba uno a uno los componentes del sello, ella jamás había visto algo parecido así que resultaba un objeto sumamente curioso.
- Y esto lo usaban solo los grandes señores o cualquiera que deseara escribir una carta?!
- En realidad cualquiera que tuviera para comprar estos objetos......si no podías darte el lujo, te conformabas con un pequeño listón o lazo y era todo.
- Este es muy costoso?!
- Si, realmente lo es.......de hecho tiene el escudo de la familia, en aquellos tiempos era un lujo personalizar un sello de lacre.......estos sellos originalmente eran utilizados por emperadores, reyes, nobles....... personas con alto rango utilizaban sellos con la insignia de su apellido, como este.
- Parece muy frágil.......estas seguro que funcionaba?!, creo que cualquiera hubiera podido romperlo.
- Bueno, debo confesar que el lacre es muy frágil...... después de todo está hecho de resinas de origen natural, así que si, es muy fácil romperlo pero......eso mismo aseguraba la confidencialidad, si la carta o documento llegaba roto, significaba que había sido violado, por eso eran personalizados e incluso, algunos tenían anillos, dijes u otras joyas grabadas para asegurarse de que solo ellos pudieran sellar una carta o documento......era un medio para asegurar la confidencialidad del documento...... además el castigo por abrir una carta podría ser muy severo.
Violet asintió a la explicación de su esposo, a pesar de ser bastante impetuosa cuando algo le interesaba genuinamente era capaz de escuchar con mucha atención y eso asombró a Pearson.
- Y aún es utilizable?!- cuestionó la joven con una picara mirada y una traviesa sonrisa.
Pearson quedó mudo de nuevo, creyó que la explicación sería suficiente para apaciguar la curiosidad de su esposa pero evidentemente no era así, para su desgracia Violet tenía toda la intención de comprobar personalmente lo dicho por él.
- Violet.....es....es.... complicado y peligroso!- fue lo único que atino a decir, y en realidad lo único peligroso era que si le caia un poco de cera podría quemarse.
- Tú dijiste que era fácil- y efectivamente Pearson no podía discutir que esas fueron sus palabras.
- Pero no es tan fácil, podrías quemarte....... además a quién le enviarias una carta?!- el pobre hombre ya no sabía que excusar usar para evitar esta clase de impulsos.
- Eso.....es.....un secreto- respondió tomando los fósforos que estaban debajo del portaplumas de madera.
- Violet......eso es muy antigüo además no es fácil de conseguir, por favor- pidió suplicante pero la joven ya estaba decidida.
- Tienes hojas por aquí?!- cuestionó ignorando las suplicas de su esposo y revisando cuanto cajón había.
- En el cajón a tu izquierda- respondió a pesar de que no deseaba que Violet hiciera lo que planeaba, sin embargo, por alguna extraña razón terminaba consecuentandola- pero entiende.....esto es muy antigüo.
Violet tomó una hoja del cajon que Pearson le indicó y sin más comenzó a escribir la carta, la joven estaba muy concentrada en su escritura mientras su esposo hacia torpes ademanes para supuestamente detenerla.
- Listo...... ahora como lo doblo, o solo lo enrollo?!
- En el siguiente cajón hay sobres..... pero Violet eso ya es un objeto de colección, no deberías usarlo, por favor- Pearson seguía suplicante a pesar de que continuaba facilitándole la tarea a su esposa.
Pero Violet solo sonrió y acto seguido hizo lo que su esposo le indicó para usar correctamente el sello, parecía muy concentrada y era sumamente cuidadosa en cada uno de sus movimientos, tanto que incluso Pearson se perdió observándola, tal vez no estaba tan perdida después de todo, pensó, quizas con un poco de instrucción podría pulirse.
- Y ahora el sello- dijó Violet con total orgullo al ver que había logrado su objetivo de usar el sello de lacre- y.......listo!!!!- gritó feliz cuando comprobó que había funcionado y que un hermoso grabado quedó sobre el papel.
- Ahora, para quién es esa carta?!- cuestionó resignado.
- Y tus cuentos?!- refutó sin dar una respuesta.
- Violet para qui......- pero Pearson ya no continuó su cuestionamiento, qué importancia tendría al final?!- me permites?!- le increpo invitandola a levantarse del escritorio.
- Oh....si....lo siento!- la joven se levantó de inmediato, permitiendo que Pearson sacara la llave de uno de los cajones del escritorio para abrir el librero a sus espaldas, de ahí sacó un pequeño compendio de hojas empastado en papel antiguo era una de sus primeras obras, era toda la colección de sus cuentos, en realidad era el manuscrito original.
Extrañamente iba a prestárselo a la joven cosa que nunca antes había hecho ni siquiera permitió que Pamela, su editora, conservara esta copia y ahora se lo prestaría a Violet, pero él ni siquiera era consciente de esta acción y cualquiera que lo conociera lo suficiente consideraría que este era la mayor locura que haría en su vida.
- Ten......y por favor cuídalo, cuando acabes devuelvemelo, es muy preciado para mí- indicó Pearson mientras sostenía el libro con cierto recelo de entregárselo a su esposa.
- Descuida.....lo cuidaré con mi vida- prometió Violet muy solemne antes de tomar el libro, pero Pearson no sabía si realmente podría confiar en su palabra, después de todo era siempre muy alocada por lo que mantuvo el agarre un poco más pero ya había dado su palabra así que con un gran terror vió como la joven lo tomaba contra su pecho-toma!
Violet le extendió el sobre con la carta que acababa de escribir, pero Pearson no comprendió de inmediato lo que su esposa estaba haciendo así que se limitó a verla con el ceño muy fruncido.
- Qué....pero..... qué?!- cuestionó sin comprender del todo lo que estaba ocurriendo.
- Ten- repitió Violet con una sonrisa de burla ante la reacción de su esposo.
- Qué.....por qué?!- cuestionó de nuevo muy confundido.
- Toma.....esta carta es para tí!- repuso Violet mientras Pearson trataba de procesar lo que le estaba ofreciendo pero su educación lo llevó a tomar el sobre de manera casi mecánica.
- Esto....es para mi....o quieres enviarla a alguien?!
- Hum.....es para ti...dah.....- expresó con una tierna sonrisa- y ahora sí me disculpas, creo que.....tengo mucho que leer- continuó mientras observaba el grosor del libro.
- Adelante- Pearson invitó a la joven a irse con un suave gesto de mano.
Violet le brindó una última sonrisa y salió de la biblioteca, muy contenta, Pearson se le quedó viendo y aunque no era consciente, él también tenía una sonrisa en el rostro.
- Dios!!!......esta mujer!- repuso con resignación, y de pronto fue consciente del sobre que seguía en su mano- veamos que escribió!!- exclamó mientras caminaba hacía el escritorio.
Tomó asiento muy tranquilamente y con el abrecartas rompió el sello del sobre con mucho cuidado, después de todo Violet se había esforzado tanto en que quedara perfecto que era lo menos que podía hacer y en cuanto lo consiguió comenzó a leer en voz alta.
"P......
Quiero agradecerte que seas mas amable conmigo, sé que te vuelvo un poco loco y a veces quisieras asesinarme pero sé que estás tratando de ser más tolerante y eso es lindo.......y en compensación a ese enorme esfuerzo te prometo que trataré de no ser una patada en los........
Atte:
V. "
Fue la simpática carta que Violet le dejó a Pearson, el hombre no sabía que pensar al respecto, pues definitivamente era un mensaje muy corto aunque contundente además de peculiar, sin embargo, no dejaba de ser algo pedestre para poder considerarlo genuinamente una carta.
Era algo difícil de discernir para él, sin importar que hubiera leído la carta repetidas veces, le seguía pareciendo algo burda pero inconscientemente había provocado que la sonrisa de Pearson se ensanchara más.
- Eres todo un personaje Violet!!- repitió mientras guardaba la carta en el cajón de su escritorio.
Y de nuevo lo envolvió ese extraño impulso de escribir, como había ocurrido un día antes, parecía que las visitas inesperadas de Violet se habían vuelto una fuente de inspiración que acabó con su bloqueo creativo, simplemente brotaban un sin fin de ideas y su mano parecía tener vida propia, él nunca fue así, se tomaba muy en serio su escritura y solo hasta que tenía una idea suficientemente sustanciosa se tomaba el tiempo para plasmarlo en papel, pero ahora, ahora era diferente, las idea solamente estaba ahí y tenían mente propia.
Así estuvo por un largo rato, encerrado y totalmente ausente mientras todo tomaba forma, hasta que de pronto se reclinó sobre su asiento admirando la cantidad de hojas que tenía ya sobre su escritorio, eran demasiados como para afirmar que casi terminaba la mitad de su historia, y eso le resultaba muy reconfortante.
- Señor- de pronto la voz de Doris lo sacó de su embeleso.
- Si.....eh......si- respondió levantando su vista hacia la empleada.
- Señor- repitió Doris algo confundida al ver la enorme sonrisa en el rostro de su jefe, algo que por supuesto no recordaba haber visto desde que comenzó a trabajar aquí- se.....señor.....
- Si?!- cuestionó el hombre pero la empleada no hacía más que verlo con mucha confusión- Doris, que necesitas?!- repitió al ver que ella no hacía más que contraer el entrecejo.
- Yo....ah....si......es que......ya......- verdaderamente estaba perpleja ante lo que veía tanto que comenzó a creer que estaba alucinando.
- Doris....... qué necesitas?!- pero ahora no gritó, lo cual también era común cuando le desesperaba la poca eficacia de su personal, lo que terminó por agravar la confusión en la joven empleada.
- Yo.....es.....es que......la....
la señora Simone acaba de llegar, la señora Margaret quiere saber si.....se quedará a comer, para poner los dos servicios- repuso finalmente la joven mirándolo con un poco de miedo, era común en él la desesperación pero ante la falta de esa reacción era imposible saber que esperar.
- Dos sitios?!- preguntó confundido.
- Si, quiere saber si usted y la señora.....comeran juntos.
- Probablemente, no lo sé....... primero averiguaré que desea no lo crees?!- repuso tranquilamente.
- Por.....por supuesto.......
- Y dónde está Simone?!
- En el jardín, señor.
- Bien....... enseguida iré- Doris asintió y salió rápidamente, en definitiva estaba asustada y confundida así que dejaria que su jefe continuara con su.....su.....locura solo.
Afuera Simone ya había sido atendida por la señora Margaret con todos los honores que suponía debía procurarle, la llevaron al jardín, le sirvieron un vaso de agua, mientras el ama de llaves corria a prepararle su comida favorita, por lo que se quedó sola cuestionandose si lo que le habian informado sobre el acercamiento de Pearson y Violet era genuino o solo elaboradas conjeturas.
Justo estaba considerando que hacer en caso de que todo tuviera un fundamento cuando Rehtt salió del palacete a toda velocidad y directo hacia ella, ladrando de forma muy agresiva, en realidad al can nunca le agrado Simone y en cada oportunidad lo dejaba muy en claro, era debido a eso que Pearson optaba por encerrarlo, sin embargo, desde que Violet y el perro se hicieron amigos, decidió dejarlo deambular tranquilamente por la casa.
Simone vió aterrada como el perro iba directo hacia ella con esa conducta claramente amenazante y sin más opción se subió totalmente a la silla, esperando que Pearson viniera detrás del animal.
- Rehtt......alto, no!!!- pero la persona que lo detuvo fue Violet, ella iba detrás del perro y al ver las claras intenciones que tenía, se vió en la necesidad de intervenir y como en una absurda pesadilla para Simone, él se detuvo de inmediato a escasos pasos de ella.
La mujer volteó a verla, con el rostro contraído por el miedo y la sorpresa, le resultaba inconcebible que Violet hubiera podido controlar al animal, cosa que hasta ahora solo conseguía Pearson.
- Lo lamento......no sabía que tendríamos visitas- repuso la joven acercándose a Simone, pero ella estaba comenzando a preocuparse pues no solo controló al perro maravillosamente sino que ahora también actuaba como una verdadera anfitriona.
- Descuida........creo que solo es cuestión de que te acoples a las reglas de Pearson- sentenció prudentemente, necesitaba comprender a que se estaba enfrentando antes de actuar de forma arrebatada- al parecer no sabes que él encierra al perro para evitar accidentes!
- No, en realidad no lo sabía..... pero no pensé que Rehtt pudiera ser agresivo con alguien.
- Se parece a Pearson, ya sabes lo que dicen.....todo se parece a su dueño y por eso lo encierra.....todos aquí lo saben......son sus reglas.
- Ohhhh y vaya que son bastantes- respondió Violet con mucha amabilidad.
- Así es Pearson....... entonces, supongo, te ha hecho la vida difícil, no?!- ahora es que comenzaba su interrogatorio.
- Un poco.....si.
- Un poco?!- preguntó con fingida burla.
- Bastante....... bastante.....a decir verdad.
- Lo lamento...... suele ser un poco quisquilloso pero mientras te mantengas alejada de él, no habrá problema.
- Francamente, no es tan malo.......de hecho esta haciendo un esfuerzo por hacerme sentir cómoda.
- De verdad?!- expresó Simone mientras se le congelaba la sonrisa.
- Si, me ha dado más libertad e incluso me ha dejado comer con él- dijo Violet muy tranquila completamente ajena a lo Simone estaba haciendo.
Pero la mujer solo trago saliva mientras apretaba la mandíbula para evitar explotar de rabia y coraje, aunque un acercamiento no representaba un gran peligro tampoco era muy óptimo, lo único aceptable era que ni siquiera cruzarán una palabra, ahora tendría que resolver este inconveniente.
- Y eso te agrada?!- cuestionó tratando de averigüar las intenciones de Violet.
- Al menos no me siento tan sola....... aunque no es muy divertido que digamos- esa era una buena respuesta por parte de Violet.
- Supongo que si....... alguien tan joven como tú seguramente no está acostumbrada a pasar el tiempo con..... bueno..... Pearson.
- Uhum.....en realidad no!- dijo con cierto cansancio para tranquilidad de Simone.
- Simone.....- llamó Pearson a su amiga haciendo que ambas mujeres voltearan a verlo, ninguna se había percatado de que el hombre acababa de llegar- no pensé que vendrías tan pronto- sentenció mirandola con cierto reproche, efectivamente era consciente que su amiga no evitaría visitarlo aunque no creyó que fuese tan rápido.
- Solo quería saber cómo estabas y si Violet necesitaba algo- respondió un poco avergonzada por ser tan obvia ante Pearson.
- Estamos bien....... descuida.
- Eso es bueno......te importaria que hablemos de negocios entonces?!- obviamente no venía con esa intención pero no había necesidad de hacérselo saber a Violet o confirmarselo a Pearson.
- Ya comencé a escribir una nueva historia- aclaró mientras se sentaba frente a sus acompañantes- pero aún no esta terminada..... en cuanto Pamela te avise podremos publicar.
Simone quedó completamente desencajada ante lo que Pearson hacía, jamás fue un hombre que pudiese hablar de negocios frente a cualquiera, ni siquiera lo hacía con su propio equipo, regularmente se reunía con cada uno por separado y dejaba que entre ellos se comunicaran y ahora hablaba con tanta libertad ante Violet.
Esto era simplemente inconcebible para ella y la preocupación que había menguado al hablar con la joven, volvía y con mayor fuerza que antes, pues el comportamiento de Pearson no era normal.
- Violet, nos disculpas......por favor- pidió Simone ante la indiferencia del hombre.
- Oh, si.....lo siento- la joven no había pensado en moverse, en realidad quería saber un poco más de lo que realmente ocurria a lo largo de la publicación de un libro pero aparentemente era un tema bastante privado.
Así que sin más se levantó con dirección al palacete y detrás suyo iba Rehtt, lo cual por supuesto no le hizo mucha gracia a Simone.
- No era necesario que la corrieras......no hay más que discutir al respecto, cuando este.... Pamela te avisara- reclamó Pearson un poco incómodo.
- Lo hice por ti, sé que no te gusta hablar de ciertos temas frente a desconocidos- se excusó Simone.
- No había más que hablar- puntualizó el hombre.
- En realidad....... quería.....saber cómo te ha ido con ella?!
- Debiste haber empezado por ahí si tanto te preocupaba- expresó Pearson con fastidio, si algo odiaba más que la invasión a su espacio era la absurda necesidad que tenían las personas de dar innecesarios rodeos para hablar de un tema.
- No quise ser muy agresiva.
- Y sabes lo mucho que odio eso- a Simone no le quedó más remedio que fingir una sonrisa ante tan directa respuesta.
- Lo lamento......y...... cómo va la vida de casados?!
- Eso ya lo sabes o me vas a negar que estas aquí por los rumores que seguramente ya te comunicaron?!- repuso ya sin ninguna intención de guardar las apariencias, en realidad, si estaba molesto aunque no sabía bien a que se debía.
- Mhum.......solo le pedí a la señora Margaret que me avisara si había algún inconveniente......y dado que tú y Violet no parecen llevarse bien.....quise saber si podía ayudar- se justificó negando que su motivación fue otra.
Pero Pearson sabía de sobra que esa no era la razón de su visita, estaba consciente de los sentimientos de su amiga y lo supo por más de 20 años, sin embargo, para él, en este matrimonio, no había nada que pudiera ser de su interés.
- Estoy tratando de tolerarla......- repuso algo molesto y sin razón aparente- y ahora también tengo que hacerlo con ustedes......no sé que creen tú y Edgar pero no soy un animal.
A Simone le quedó claro que Pearson estaba molesto y asumió que se debía a la presencia de Violet y la preocupación de sus allegados por cómo la estaría tratando así que sintió cierta calma aunque aún debía ser más precavida y quizás un poco directa con Violet, pero ahora no tenía más alternativa que sonreír con aparente calma para no molestar a su acompañante.
Después de eso solo se dedicaron a terminar el café y por supuesto que Simone tenía toda la intención de quedarse a comer con Pearson, así que el servicio, comandado por la señora Margaret, se esforzó en brindarle todas las atenciones.
Y eso incluyo dejar fuera a Violet, el ama de llaves subió personalmente a dejarle la comida con la excusa de que Pearson y Simone hablarian de negocios, obviamente no le agrado mucho pero si él así lo había pedido, no podía más que acatar en agradecimiento al esfuerzo que su esposo estaba haciendo.
Desde luego que a Pearson le dijeron que fue su esposa quien decidió comer en su recámara para permitirles hablar cómodamente, desgraciadamente para Simone eso solo elevó el mal humor del hombre haciendo que la comida transcurriera en el más absoluto y sepulcral silencio.
- Creo que debería subir y disculparme con Violet- dijo Simone rompiendo el silencio del comedor. cuando ya no tuvo más opción que irse del palacete.
- No creo que sea necesario- increpo Pearson de mala gana pero ella necesitaba subir y dejar una ligera advertencia.
- No quiero que se sienta incómoda por mi culpa......solo me disculpare por cualquier mal entendido.......- insistió con una inocente sonrisa.
Pearson solo se encogió de hombros, ya le daba igual lo que quisiera hacer y dado que no estaba de humor para discutir con nadie, después de limpiarse la boca se levantó dejando a su acompañante sola en el comedor.
Simone solo se limitó a verlo pero ya estaba acostumbrada a esos desplantes además nunca le reclamó nada, lo amaba demasiado para eso, así que también se levantó y fue en busca de Violet, quien ya estaba terminando de comer cuando escuchó que llamaban a la puerta.
La joven se enfiló rumbo a la puerta con algo de pesadez pues de nuevo fue invadida por la melancolía de ser aislada otra vez en su recámara.
- Ahhh.....hola.....de nuevo- saludó a Simone con una genuinamente amable sonrisa.
- Hola, de nuevo- respondió la mujer con fingida amabilidad- puedo pasar?!- cuestionó mirando hacia el interior de la recámara.
- Oh, si claro.....pasa- Violet se hizo a un lado para permitirle el acceso.
Simone entró y de inmediato reviso sutilmente la recámara, solo para comprobar que no hubiese nada fuera de lo habitual.
- Lamento que tuvieras que comer sola- dijo fingiendo consternación- pero al menos no tuviste que aguantar su mal humor- repuso tratando de brindar una excusa.
- No es tan malo cuando te acostumbras.
- Al mal humor o a comer sola?!
- Jajaja......en realidad no es tan mal humorado- esa respuesta no era lo que Simone esperaba así que si, debía dejar una advertencia, para ella era imposible vivir más cerca de Haarland Park y desde luego tampoco era posible viajar constantemente así que una advertencia y la ayuda de la señora Margaret era todo lo que tenía para evitar que esto se volviera un problema.
- Me alegra que seas tan optimista....... desgraciadamente no creeras lo mismo cuando te muestre su verdadera personalidad- expresó Simone haciendo que Violet contrajera el ceño, parecía realmente confundida y eso era justo lo que quería, que tuviera el suficiente miedo como para no querer convivir con él- no te asustes, solo no quiero que tengas inconvenientes...... Pearson puede ser un poco agresivo a veces..... pero si te mantienes apartada de él, no tendrás problemas.
- Sé que es un poco malhumorado pero tanto como ser agresivo?!- repuso Violet contrariada.
- Ya te lo dije, si te mantienes alejada de él.....no tendrás problemas- pero esa advertencia de Simone era más hacia ella que hacia Pearson, pues sería ella quien le daría problemas si continuaba con ese afán de convivencia.
- Debería preocuparme?- realmente Violet comenzaba a temer lo peor, después de todo Simone era más cercana a su esposo y por consecuencia debía conocerlo mejor.
- Hum- soltó Simone con satisfacción, su plan estaba funcionando solo hacia falta acrecentar esa idea en Violet y no tendría de que preocuparse- solo mantente alejada de él y por supuesto no interfieras en su vida y estaras tranquila.....de otro modo..... bueno, no podremos hacer nada por ti.
- Pero.....no sé.....no parece tan malo!!- increpo algo confundida, pues sus últimas interacciones no parecian augurar nada malo.
- Pearson no es un hombre al que te debas acercar- sentenció pero inconscientemente dejó entre ver sus celos debido a la forma en que lo dijo, parecía más una advertencia de mujer que de amiga.
Violet la miró con cierta confusión, pero ahora se debia a si la idea que cruzó por su cabeza tenía algún fundamento.
- Bueno eso sería un poco dificil....... después de todo estaremos juntos por un año!!- sentenció Violet con toda la intención de saber los verdaderos motivos detrás de las palabras de Simone.
- Aún así......entre menos tiempo pases con él, será mejor...... porque, alguien tan joven como tú, qué podría querer de un hombre maduro, solitario, maniático y atormentado como Pearson?!- cuestionó retóricamente remarcando intencionalmente la diferencia de edad.
- Con alguien así.....nada- respondió con burla.
- Efectivamente...... sigamos con el plan del contrato y nadie tendrá problemas- dijo de manera muy contundente.
- Así será!- Violet sentenció con fingida ingenuidad.
Simone le brindó una última sonrisa, creyendo que la joven tenía clara su posición y esperando que su "sutil" amenaza tuviera el efecto deseado.
- En ese caso.....me retiro, que tengas una buena tarde, después de todo tienes lo que necesitas aquí- indicó mientras señalaba la recámara y la impresionante vista.
Pero la joven no respondió, se limitó a sonreír y asentir con inocencia, dejandola creer que su objetivo se había cumplido para evitar continuar con esta absurda conversación y efectivamente, Simone no tardó en irse después de despedirse con un beso en la mejilla de Violet.
Ella, simplemente, la vió marcharse, consciente que la conversación que acababan de tener no fue más que una clara amenaza para evitar que siguiera acercándose a Pearson, lo cual resultaba absurdo para Violet, después de todo era mucho más fácil que le hubiese preguntado sus verdades intenciones para con el hombre y así evitarse esa falsa preocupación, y eso era lo peor de esta situación, el hecho de que fingiera estar preocupada por su bienestar cuando ella era lo último que le importaba, ahora entendía el poco afecto de Rehtt hacia ella, el perro era lo suficientemente inteligente como para distinguir la hipocresía de la elegante mujer.